viernes, 20 de febrero de 2009

Dosificación


El alejamiento de los senadores santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre del bloque oficialista es una noticia muy significativa, no tanto por su impacto parlamentario como por el político; de hecho, puede terminar teniendo adelantando graves consecuencias en el Senado, que hasta ahora se esperaban para diciembre.
Políticamente, Reutemann era la carta con la que los Kirchner pretendían disputarle octubre a la oposición. Con un resultado ajustado en Santa fe y un triunfo en la provincia de Buenos Aires el oficialismo podía discutir el dictamen popular de las urnas.
Pero la decisión del Lole dejó a los K encerrados al Conurbano. Más aún, les quitó la posibilidad de poder elegir al sucesor poskirchnerista entre él y Daniel Scioli. Ahora no les quedará más remedio que apoyar a Scioli, siempre y cuando el motonauta no vea que el apoyo presidencial pone en juego su performance electoral.
La fuga de Reutemann trajo cola: Clarín informó que él y Latorre no serían los únicos en marcharse. De hecho, el vicepresidente del Senado, Juan Carlos Romero, también anunció su salida y hay otros senadores más que estarían estudiando copiarlos. En tal caso, el quorum quedaría muy comprometido en la Cámara fuerte para el Gobierno Nacional.
En este difícil contexto, la Presidente demoró la invitación a dialogar con el campo y, para colmo, intentó una jugada magistral al despanzurrar al flamante presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcatti, frente a la Mesa de Enlace. Mató al más cercano (curiosamente, el ideológicamente más lejano) de los dirigentes y facilitó a los duros el camino para el paro.
El conflcito, por sus características, empujó al dólar hacia arriba mientras la economía continuó esta semana evidenciando síntomas de recesión.
Parecería que salen a regar después de la lluvia. Si uno tiene que analizar las intencionalidades, puede concluir que lso Kirchner hacen todo mal o que están tomando dosis de veneno.+)

domingo, 15 de febrero de 2009

De alianzas de derecha y de izquierda

El domingo pasado un hecho muy importante agitó las aguas de la política vernácula: la convocatoria del jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, a su antigüo aliado Francisco de Narvaez y al ex gobernador bonaerense Felipe Solá para converger en una alianza electoral.
¿Qué es lo novedoso, dado que muchas de estas cosas se presumían? A mi juicio, el que haya sido el titulo principal de la tapa dominical de Clarín luego de que el Gran Diario Argentino endureciese el tratamiento que venía ofertando al Gobierno, porque de Narvaez ya había sido aliado del PRO y se identifica desde hace añares con el justicialismo, y Solá, en cambio, es un cacique sin indios.
Pero lo más extraño no es que la nota no haya citado fuentes sino que se le diera tanta importancia a un hecho que todavía no era ni siquiera una conversación, que no pasaba de una idea. La prueba fue la conferencia de prensa; no hubo acuerdo en lo básico para una discusión como ésa: las posiciones en la lista.
Lo significativo, sí, es que parecería que para Clarín Macri es un candidato deseable que está intentando evitar en el regionalismo porteño al que lo empujaban los neoradicales.
Macri facilitó la ecuación electoral, por izquierda y por derecha. Veamos este punto con detenimiento. ¿Qué son izquierda y derecha, en la actualidad?
Más allá de lo académico, las identificaciones partidarias suelen tener arraigo familiar, cultural, geográfico o social. Hay gente rica que es comunista porque su padre lo era, hay gente pobre que es conservadora por semejantes razones, adhesiones de vecindad, de conveniencia, de identificación profesional, simpatías, etc.
Pero cuando nos referimos a la derecha apuntamos a quienes buscan la conservación de lo que favorece el actual estado de la situación. Más allá de lo que se proponga, lo importante es el resultado: mantener y aumentar el poder. No importa si se es progresista (liberal) o creyente.
La izquierda, al contrario, se propone la subversión de ese orden, el cambio. La situación no nos podría favorcer nunca porque está mal parida, así no se hace. Habitualmente es más rebelde que feligresa; pero en el caso de profesar un credo puede tener actitudes heroicas, martirológicas y hasta artísticas.
En la Argentina de la actualidad quien aparece claramente en el espacio conservador es el kirchnerismo, más allá de su gala por combatir el Ancienne Regime militar.
Su retador es el neoradicalismo que encarnan la Coalición Cívica, la UCR, el cobismo, el juecismo y los socialistas. Ellos tienen una tradición política que, además, está identificada por lo valórico. "Que se rompa, pero que no se doble", dicen que afirmaba el fundador del radicalismo, Leandro Alem. Los radicales y los socialistas siempre estuvieron más cerca de los valores republicanos y de la austeridad, que de los resultados concretos. Aunque siempre hay partidarios que, por razones familiares o las que sean, rompen el molde. Pero la lógica de ese espacio es de medios, en tanto que el peronismo fue más bien de fines (la inestimable consecusión del poder).
¿A qué voy con todo esto? Si el PRO suma una buena pata peronista en la Provincia, vacía al oficialismo de contenido; le roba el espacio de derecha.
La propuesta del kirchnerismo se podría sintentizar de la siguiente manera: Sectores más humildes y más ricos: ¿ustedes, quieren volver al delarruismo, a la Alianza deafulteadora e incapaz, o quedarse con nosotros que somos feos y malhablados pero les aseguramos lo escencial?
Los Neoradicales podrían responder: nada justifica estas barbaridades; basta de autoritarismo.
El pobrerío solamente conoce el abuso de la autoridad y los más ricos la sienten como un hecho natural; hasta ahí, el kirchnerismo se sentiría tranquilo con un triunfo ajustado porque los pobres son siempre más.
El problema surge cuando un multimedios pone a disposición su Clarín para avisar que hay otra forma de conseguir que el estado de situación se mantenga y hasta mejore.
Algo ha cambiado, pero aún no están claros los detalles.+)

miércoles, 11 de febrero de 2009

Todo sigue igual

Desde la última vez que escribimos no ha habido cambios sustanciales.
El matrimonio presidencial sigue dando una dura pelea para lograr mantener la gobernabilidad. Lo hacen a su manera: con pequeñas operaciones tácticas que, a veces sin quererlo, reflejan lineamientos estratégicos indeseados. El despliegue frenético de la Presidente, que mezcla viajes a Cuba, Venezuela, España y Tartagal, con un fárrago de anuncios microeconómicos, dejan una preocupante sensación de sobreactuación. El esfuerzo por disciplinar la tropa de Néstor Kirchner obliga muchas veces a sus pretendidos disciplinados a desairarlo.
La caja que teóricamente obtuvo el Estado de las AFJP no parece ahora estar asegurada frente al continuo desmejoramiento de todas las variables de la economía. Permitió, efectivamente, cierto desahogo financiero. Las reiteradamente anunciadas obras públicas ven demorada la llegada de los fondos requeridos, según sus ejecutores.
Los gordos de la CGT ven adelgazadas sus huestes. Durante enero, se chimentó que hubo una reunión de unos 3000 delegados en la Uocra, con referentes sindicales de primer nivel; uno de ellos habría afirmado públicamente que el confuso episodio de salud que sufrió la Presidente no fue más que un bajón anímico, y que ella quería desertar. Por otra parte, la debilitada central ya había sufrido la partición en favor de Luis Barrionuevo, que es ahora el referente gremial de la oposición peronista. La CTA no parece ser tan cercana al Gobierno como antes. Hoy marchó contra el tarifazo contra los entes reguladores de la calle Suipacha, horas después de que el ministro de Trabajo se haya pronunciado contra la legalidad del reconocimiento del gremio de trabajadores del subterráneo que pretende su reconocimiento en desmedro de la UTA.
Los piqueteros se han desbandado. Quedan pocos leales. Además, la disminución de subsidios, producto de una caja que ha aflojado, les hizo perder cuadros operativos y técnicos. También se fueron muchos de los dirigentes de izquierda que solían expresar su apoyo a esta administración nacional. También se manifestaron hoy en la citada protesta.
El PJ sigue tan distante como antes de que los K desmantelaran la transversalidad y la Convergencia Plural. Los gobernadores del interior intentan mantenerse a distancia prudencial del matrimonio porque ven desplomarse su popularidad, no justifican el rumbo elegido y no pueden cumplir con las obras prometidas.
Las Fuerzas Armadas y de Seguridad han procurado un bajísimo perfil, excepto la policía bonarense que está tan cascoteada por la inseguridad en el Conurbano como por las sospechas derivadas del caso Bergara.
Asumió Barak Obama en los Estados Unidos, pero el mundo no parece salir de la incertidumbre económica; los indicadores bursátiles y de los commodities oscilan como el electrocardiograma de un enfermo.
La oposición se agrupa en dos grandes bandos: uno, centro progresista, que parece reunir a la Coalición Cívica, al radicalismo, al juecismo, al cobismo y a los socialistas; otro, conservador, que alinearía a sus tres grandes referentes (Mauricio Macri, Francisco de Narvaez y Felipe Solá). Paulatinamente van adquiriendo una dinámica relativamente conducente.
El Congreso y la Justicia parecen despertar, de a poco, de un largo sueño y prometen algún nivel de creciente independencia.
Los medios... los medios... los intentos de acallarlos, frente a semejante nivel de disconformidad social, se vuelven imposibles. Se silencia a Nelson Castro -aunque hacía mucho que no se lo escuchaba tanto como el día después de la censura-, pero hay medios presuntamente "comprados" que parecen más opositores que los independientes.
Un párrafo aparte merece el grupo Clarín. Hay una nota de Crítica de fines de diciembre en la que un off the record que se atribuye a Néstor Kirchner afirma que su gestión durará lo que Clarín le permita. La escribe un periodista que suele hablar con él, por lo que debemos suponer que quiso hacer pública esa reflexión.
Si tenemos que juzgar el comportamiento estival del gran diario argentino podemos decir que se mantuvo muy mansito hasta que trascendieron las versiones de que empresarios K iban tras sus acciones y Hugo Moyano, por su distribución. El viernes dio a conocer esta última noticia y el poderoso multimedios mostró sus uñas y dientes.
Con este panorama, lo único que permanece inmutable es la inestabilidad.+)