jueves, 30 de abril de 2009

29-J

De esa forma se comienza a identificar a la etapa que se abre a partir del día siguiente de las elecciones del 28 de junio próximo.
Para entonces, los líderes justicialistas analizan las alternativas de continuidad que se presentan ante el pregonado fin del kirchnerismo. Lo interesante es que, aún en un escenario de victoria bonaerense, pocos advierten una sobrevida al kirchnerismo como tal.
Las elucubraciones suponen la permanencia de Cristina Fernandez. Pero también dan por sentado que los caciques provinciales acordarán dar apoyo y sostén al gobierno peronista a cambio de soporte oficial al proyecto de Carlos Reutemann 2011. Suena lógico, pero es inimaginable teniendo en cuenta el carácter del Consorte Presidencial. Lo que tampoco está claro es lo que puedan hacer los caciques provinciales ante semejante negativa.
De a poco, el bloque se va desgranando. Antes de llegar al comicio. Una vez finalizado, la bancada oficial se reduciría a la nada, a este ritmo.
El presidente del Partido Justicialista y luego la Presidente de la Nación, Néstor y Cristina Kirchner, agitaron el fantasma del 2001. Sin querer, o a propósito, pronosticaron como posible una derrota y anticiparon, como posible, el peor de los escenarios. Jugaron con fuego. Angostaron el margen de maniobra. Resulta difícil creer que se les escapó. Néstor lo dijo dos veces y Cristina lo repitió al tercer día. ¿Qué pretenden, un 17 de octubre? Sería temible que lo crean posible, por la distancia de la realidad que tal pensamiento refleja.
El peronismo no sabe si saltar hacia el peronismo disidente (Mauricio Macri, Francisco de Narvaez) o jugar al poskirchnerismo (Reutemann o Daniel Scioli). Los acontecimientos se precipitan. Las candidaturas terminarán por aclarar la escena.+)

miércoles, 22 de abril de 2009

Cara o Ceca

Parecería que está todo dicho.
Néstor Kirchner sigue dando volantazos en medio de la autopista. Es evidente que se le trabó la caja de cambios y que se quedó sin frenos. Ya no asombra, sorprende.
La operación "listas testimoniales" fueron un salvavidas de plomo para la clase política que sobrevivió al 2001; también para la que surgió en esa fecha. El presidente del Partido Justicialista intenta obligar a sus generales y coroneles a que lo sigan en la batalla final, a la que muchos consideran prácticamente perdida.
El Consorte Presidencial no tiene margen de acción. Puso en juego su nombre en juego y ahora resulta que ésa es una de las principales trabas para el éxito electoral; es un techo rígido. Parecería que piensa que un triunfo que no lo incluya sería una derrota categórica. Se lo ve dispuesto a llevar al gobernador bonaerense a ese cadalso.
Scioli, por su parte, tiene atada la suerte financiera de su Estado provincial a la Nación y cada vez más se siente el delfín kirchnerista para el 2011. Lo que habrá que ver es si Kirchner quiere un sucesor. Con su esposa no fue muy buen aliado, a juzgar por sus resultados.
La pobre gestión presidencial se pudo observar en la paupérrima cosecha en los tres foros recientes: Reunión de Líderes Progresistas, en Chile; Grupo de los 20, en londres, y Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago.
Silenciosamente, los princiapales referentes territoriales del peronismo se corren de su lado. El gobernador cordobés nominó a un anti K de candidato y escindió a su bancada de la oficialista; el senador Carlos Reutemann no se deja enlazar por nadie y corre solo su carrera contra el Socialismo santafecino. En la Capital, el PJ no tiene candidatos potables. La Provincia está dividida en tercios que hoy lideran Kirchner-Scioli, pero aventajando por muy poco a Francisco de Narvaez - Felipe Solá y, unos pasos más atrás, a Margarita Stolbizer - Ricardo Alfonsín. El nivel de indecisos, presuntamente opositor, hace temer por un desenlace fatal para el matrimonio reinante.
En casi todos los escenarios, el Frente para la Victoria perdería la mayoría en Diputados, aunque mantendría el control del Senado. A nivel partidario, Eduardo Duhalde empieza a tantear la posibilidad de pelear por retomar el control del partido. Para el 2011 el radicalismo también estará más fortalecido. Se insinúan tiempos de parlamentarismo, sobre la base de la Constitución de 1994.
Durante los días por venir se asomarán nuevos liderazgos, proliferarán las transfugueadas del kirchnerismo hacia la oposición y las nubes de la crisis financiera internacional sobrevolarán el cielo argentino. Sería lógico pronosticar un aumento de la violencia social; la inseguridad la atiza.
Kirchner ha ido apostando su capital a cara o ceca y perdió sistemáticamente las últimas veces. Su poder ha disminuido geométicamente. Cada vez le queda menos. Pero él sigue lanzando al aire la moneda.+)

martes, 7 de abril de 2009

Hormigueo

A pesar de que ha habido mucho ruido en la pólítica, poco es lo que efectivamente ha cambiado en los últimos días.
El Panradicalismo discute su unidad a costa de la incorporación de independientes. Lo que suma con Ricardo Alfonsín en el segundo puesto de la lista de candidatos a diputados nacionales lo pierde con la salida, entre otros, de Mario Llambías. El campo se alineará, en la provincia de Buenos Aires, con Unión PRO.
Se erige Julio Cobos como el nuevo referente radical. A costa de Elisa Carrio, de Margarita Stolbizer. Pero Cobos no es ni será candidato; ellas, si. El Vicepresidente de la Nación puede ser el próximo presidenciable o quien se haga cargo de una cada vez más pervisible crisis institucional. Pero el resultado electoral de 2009 no está en sus manos, ni en las de la UCR, sino en las de la Coalición Cívica. ¿Será la última elección de esa alianza?
El kirchnerismo sigue atónito. Se ha paralizado tratando de sacar rédito en la división de la oposición. Sin embargo, su apoyo electoral sigue firme en torno del 25 por ciento de los votos; la Coalición no sale del diez y Francisco de Narvaez aparece pisándole los talones y con muchas chances de seguir creciendo.
El peronismo, que observa el proceso, empieza a negociar condiciones de rendición. Los caudillos que no se habían pasado de bando negocian con Unión PRO listas de candidatos pseudo opositores para no perder las mayorías en los poderes legislativos, que podrían comprometer su gobernabilidad.
La marcha es silenciosa e imperceptible, como el paso de la caravana de hormigas que devoran las plantas en cuestión de días.+

miércoles, 1 de abril de 2009

+ Raúl Alfonsín

Murió el llamado "padre de la democracia argentina".
Como ciudadano que se mueve en el espacio nacional, popular y cristiano, es lamentable la pérdida de un dirigente tan importante para la construcción de los consensos en la sociedad argentina; todo un ícono de la austeridad republicana.
Como analista, es imposible dejar de evaluar la implicancia que puedan tener todos los homenajes necrológicos, bien merecidos, en favor de la Unión Cívica Radical. En un momento en que decrecen las expectativas electorales de la Coalición Cívica, aparece una oportunidad para el fortalecimiento del centenario partido y la candidatura presidencial del Vicepresidente de la Nación.+)