jueves, 30 de julio de 2009

Presiones

Cumplido un mes desde las elecciones parlamentarias que terminaron con la derrota de Néstor Kirchner podemos sacar tres primeras conclusiones:
1) Aprovechando la excusa de las gripe A, el escrutinio final aún no ha concluído y se estima que podría resultar una derrota más pronunciada que la difundida el 29 de julio.
2) El Gobierno intentó negar la derrota durante mucho tiempo.
a) Hizo un enroque ministerial en el que castigó a los ganadores y premió a perdedores, amén de no sumar poder.
b) No se desprendió del lastre que no fuera el imprescindible. No alcanzó para oxigenar el ambiente. Guillermo Moreno y Ricardo Echegaray siguen en sus cargos.
c) La consolidación de Hugo Moyano en la CGT tampoco ayudó a reconciliar a la gestión Kirchner con la sociedad. Además, tuvo un alto costo y, aún así, no garantiza la continuidad futura del camionero al frente de la central sindical.
d) El llamado al diálogo quedó malherido por las declaraciones del ministro de Justicia, Julio Alak, respecto de la negativa a introducir cambios en el Consejo de la Magistratura y el fallido anuncio de modificaciones en el Indek.
e) Las gentilezas de Néstor Kirchner para con Daniel Scioli comprometieron la gobernabilidad en la provincia de Buenos Aires entró. Scioli se debate entre el déficit y las cuasimonedas. Abrió el gabinete a los intendentes del Conurbano y sólo Baldomero Alvarez de Olivera aceptó el convite, en virtud de sus ambiciones para suceder a Scioli en el sillón de Dardo Rocha.
f) Kircher se mostró con Carta Abierta y cercano a las agrupaciones piqueteras, en claro desafío a la "vieja política" del PJ. Eso solamente puede profundizar el divorcio del ex presidente con el poder político.
g) Hubo que escuchar la misma cantinela de siempre: la postergada asunción de Cristina Fernandez. Lo único que se pudo observar en esta línea es un mayor protagonismo de la Presidente y de Aníbal Fernández, desplegando una muy acotada autonomía; y un llamativo silencio del Consorte Presidencial, que se parece más a ese silencio que anuncia el temporal.
3) Finalmente, se produjo lo que anticipamos. El diálogo sirvió para hacer algunas concesiones más o menos indoloras. La Presidente recibió a los bloques parlamentarios oficialistas y realizó una instrucción política, cosa muy extraña en esta administración. Como corolario, anticipó el envío de un proyecto que intenta disminuir los superpoderes al 5 por ciento. La oposición no tenía problemas en aceptarlos. Pero habrá que ver si esa venia se mantiene, a partir del crítico tratamiento mediático respecto de la medida. Mañana el Gobierno recibirá al Campo. Habrá que ver si continúan las concesiones, y hasta qué punto. No especulamos con la presencia presidencial en el acto de inauguración de la Exposición Ganadera.
Cuando se infundió mucha presión en un recipiente hay que prepararse para el momento en que se lo empieza a destapar.+)

miércoles, 15 de julio de 2009

Dialogo forzoso o monólogo

Es evidente que los Kirchner están dando una dura pelea para preservar la gobernabilidad en el estado en el que se encontraba antes del 28 de junio último.
La prensa se deja impresionar por el despliegue físico y mediático del matrimonio, pero la opinión pública y el mundo político miran horrorizados la forma en que se pretende negar la nueva realidad.
La convocatoria al dialogo del pasado 9 de julio fue una medida atinada. Pero los torpes intentos de instrumentación volcaron la botella de vino sobre el limpio mantel de hilo blanco.
Lo concreto es que la oposición, los gobernadores y algunos sectores como el campo, sienten que pueden cobrarse la victoria en una redistribución de recursos. Esa torta que ahora está más pequeña que hace algunos años y que los Kirchner necesitan más que nunca para continuar aplicando su régimen de gobernabilidad.
Podría decirse que es esto lo que habría impulsado la convocatoria al dialogo. El oficialismo ha perdido bancas en el Congreso antes del recambio. De hecho, no logró tratar sobre tablas en el Senado la estatización del Area Material Córdoba. Su poder se va desintegrando día tras día. Néstor hace enormes esfuerzos para acelerar ese proceso, aunque pretendiendo todo lo contrario.
Necesitan que el recorte de los superpoderes, la disminución de las retenciones, las mediciones del Indec y la coparticipación de impuestos no les lime aún más las arcas fiscales tan maltratadas por su propia política económica, la crisis internacional y la Gripe A.
En estas próximas semanas se podrá advertir si esta apertura augura una nueva forma de relacionamiento entre Gobierno y oposición, si significa un mejor funcionamiento de las instituciones republicanas, o si será un odioso monólogo que terminará en rabietas infantiles.+)

miércoles, 8 de julio de 2009

No sumaron

La Presidente tenía una bala de plata para cazar a algún peso pesado con el cambio de gabinete. Pero los anuncios de ayer no incluyeron nombres destacados para obtener la confianza de los mercados, o altos representates de la política (de algún gobernador) o sectoriales, con la excepción relativa de la CGT, para acrecentar su peso político.
Se puede adivinar claramente la intención, ya anunciada el lunes 29 de junio por Néstor Kirchner, de profundizar el modelo. No hay ningún nombre que refiera a otra cosa que no sea populismo puro y duro. El propio ministro de Economía, Amado Boudou, a pesar de su preparación liberal no ha manifestado nada propio de esa ideología en su gestión en el Ansses; al contrario, fue la cara visible de la estatización de los fondos jubilatorios.
Los cambios incluyen la partida de un referente del pluralismo, José Nun, y su reemplazo por un peronista de la cultura, Jorge Coscia, que viene del duhaldismo. Aníbal Fernandez, Julio Alak y Diego Bossio, también tienen una alineación doctrinaria claramente justicialista de extracción alsinista y no ofrecen cambios de políticas en sus carteras. Al contrario. La salida de uno de los pocos ganadores del 28-J, Sergio Massa, parecería demostrar que los sentimientos, cuando son intensos, muchas veces nublan la vista.
El nombramiento de Mariano Recalde, de similar filiación política que los ya mencionados, tiene otro objetivo. A Hugo Moyano no le habían otorgado el nombramiento para el Ministerio de Salud, como venía solicitando, ni la posibilidad de nombrar al reemplazante del secretario de Transporte Ricardo Jaime. Inclusive, le nombraron a otra persona para administrar la caja de las obras sociales. Justo el día en que Eduardo Duhalde volvía de su miniexilio eleccionario, Hugo Moyano dijo que no tendría ningún problema en hablar con él. Es probable que alguna señal de alerta en el Cuartel General de Olivos haya apurado para la tarde de ayer la decisión que se venía masticando desde hacía algunos días en la intimidad presidencial.
Si no se pudo sumar a un representante de algún gobernador de peso o si simplemente no se intentó es una cuestión que intentaremos desentrañar en los próximos días. El daño es el mismo: el Gobierno perdió una oportunidad de oro para sumar apoyo político. Si la dejó pasar sería necio y una cosa seria; pero si ningún gobernador quiso sumar apoyo a esta gestión justicialista podría ser muy bgrave.+)

viernes, 3 de julio de 2009

El mejor hijo

Uno de los ministros del gobierno bonaerense tiene la teoría de que el gobernador, Daniel Scioli, siempre hizo de hijo aplicado. Hizo todos los deberes que le pidieron Carlos Menem, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Pero el problema es que ahora se quedó huérfano o, peor aún, descubrió que el padre es su principal escollo. Y no sabe cómo proceder.
La situación de Scioli es un agravante de la difícil situación política que vive la Argentina. Porque se podía suponer que los Kirchner estaban esperando el auxilio de los gobernadores. Pero el torpe proceder del presidente en ejercicio del PJ no ayudó nada. Demostró una torpeza política importante.
Tampoco colabora el estilo presidencial. La renuncia de Ricardo Jaime, a una semana de comparecer en un tribunal que puede dictar su procesamiento, resulta una obviedad. En tiempos de fortaleza política, aplicar medidas en grajeas podía favorecer su comunicación: todos los días un gesto, un hecho, daban para llenar centimetraje periodístico y segundaje radiofónico y televisivo.
Pero en estos tiempos de carestía gubernamental, no alcanza con hablar de cosas que no sean reconocer la derrota. En este contexto, una sola renuncia -por otra parte, tan elemental- es poca cosa. Es más, si no da un volantazo el poder se le escurrirá en medidas puntuales aún cuando éstas vayan en la buena dirección; todo resultará insuficiente.
Clarín no dejó de remarcar la ratificación de Guillermo Moreno y algunos otros señalaron a Ricardo Etchegaray como un objeto de deseo (de venganza). Aníbal Fernández se apuró a anunciar su ratificación. Con el paso de los días no va a haber forma de dar una señal clara.
La Presidente intentó ganar tiempo en Honduras. Pero no pudo viajar. Para colmo, la gripe A se ha vuelto una epidemia política.
Mientras tanto, los gobernadores empezaron a caminar las pasarelas. Por el lado del postoficialismo, se los vio al patagónico Mario Das Neves y al sanjuanino Gioja. Los micrófonos buscan a Carlos Reutemann, pero éste no transmite grandes definiciones. Sin embargo, dos dirigentes peronistas han vuelto a recuperar brillo y estado atlético: Ramón Puerta y Juan Carlos Romero, quje en los últimos días recorrieron todos los despachos y mentideros posibles.
Parece apresurado decirlo. Pero si nadie le encuentra la boca al mate habrá que pensar más seriamente en Marzo 2010.+)