sábado, 28 de noviembre de 2009

Pronóstico Reservado


Sabemos poco. Tenemos mucha información interesada. Aquella que se anuncia, como el canto del tero, para desviar la atención de la aves de rapiña respecto del escondite de sus huevos. Nos falta conocer los intereses y las necesidades de los principales actores, de los decisores. Pero, aún cuando supiéramos lo que está por hacer algunos de ellos, no sabríamos cómo reaccionarían éstos ante movidas ajenas que aún no han sido explicitadas. Si, todo muy complejo.
¿A quién se le podría ocurrir que Mauricio Macri avalaría el matrimonio gay? Apoyado en los sondeos capitalinos, se echó al influyente cardenal Jorge Bergoglio en contra y dejó a su débil precandidatura presidencial en terapia intensiva. El episodio policial de Ciro James, más grave en relación con los derechos individuales, no lo podría haber impactado tanto como esta atrevida visita al progresismo más audaz. Ya no sabemos quién es Macri, ni si pretende representar al sector nacional y popular, o si ha trabajado exclusivamente por su reelección capitalina.
Tampoco sabemos cómo reaccionarán los dueños de la calle. El sector más conservador, liderado por los sindicatos cegetistas -acompañado por los piKeteros-, mantienen una dura pulseada contra la izquierda que representa la grieta en el monopolio de la representación sindical, apoyado por una central de trabajadores que fuera kirchnerista y que ahora amaga a marcharse ruidosamente de allí si el Matrimonio Presidencial no se decide a dar reconocimiento formal a la CTA.
Para colmo, apareció Raúl Castells tomando un supermercado del barrio porteño de Constitución, primero, y un bingo platense al día siguiente. Como si se tratara de un espontáneo clamor popular, organizaciones sociales de izquierda cortaron la avenida de Julio entera, incluyendo las colectoras Lima y Bernardo de Irigoyen, para solicitar la liberación del piquetero peronista más dialoguista; otro dialoguista, Eduardo Duhalde, había hecho votos, dos días antes, en favor de un gobierno de unidad nacional. ¿Todos juegan para Cleto Cobos?
Las calles capitalinas empezaron a sentir el repiqueteo de las cacerolas, hasta ahora tímidamente. La información del interior es alarmante; parecería que allí no alcanzan las explicaciones institucionales. Es que la gente -es decir, la clase media y también la ruralidad-, ahora más influyente que el otrora pueblo -los obreros industriales-, ha empezado a sentir los síntomas del hartazgo.
El 10 de diciembre se ha convertido en la falsa visión de un oasis. Se empieza a hablar de mayorías opositoras y del control al poder de los Kirchner... pero se podría pensar que, frente a tanta afrenta y violencia verbal, pueda resultar un botín insuficiente; la sociedad está crispada.
Por momentos uno deduce que se repiten las condiciones para que se produzca un 20 de diciembre, pero es raro que las situaciones sociales se repitan en forma tan parecida. Entonces uno sospecha que hay alguien que quiere que pensemos de esta forma. ¿Quiénes? ¿Para qué?
Versiones, esperanza, desesperanza, irritación, molestias reales, dificultades económicas, constituyen un guiso que puede caer muy pesado para los calores que se avecinan en diciembre. En la terapia intensiva, el médico nos diría que el prónostico de este maltratado paciente es reservado.+)

lunes, 16 de noviembre de 2009

Choque de gigantes

La semana pasada dos grandes choques hicieron temblar la tierra.
Primero fue la marcha que no llegó a ser. Contra el agrado de la CGT, Hugo Moyano se fotografió junto al piquetero Luis D'Elía para convocar a una marcha de apoyo al Gobierno Nacional, el próximo 20 de noviembre. La postal del tren fantasma, por un lado, y la posibilidad de medirse en número contra la CTA y las organizaciones piqueteras troskistas -o al menos no kirchneristas- hicieron recomendable el desistir ante semejante riesgo. Difícilmente los Kirchner pudieran haberse repuesto de una paliza en ese terreno. Una cosa es medirse, y aún perder, contra el campo, al que puede acusar de oligárquico, por equivicados que estén; otra, muy distinta, es estar en minoría con el pueblo, en la calle.
La otra pulseada fue la que juntó a las megaestrellas televisivas Mirtha Legrand, Susana Gimenez y Marcelo Tinelli, contra la inseguridad. Para colmo, nuevamente Luis D'Elía y ahora también la principal espada oficialista en el Senado, Miguel Pichetto, salieron a cruzar a los voceros del clamor popular. ¿Quién les habrá recomendado semejante burrada?
¿Estarán groguis los Kirchner? No se sabe de que haya nada preparado para diciembre; es decir, nada extraño o que se parezca al 2001. Sin embargo, fue el propio jefe de gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, en su primer visita al Congreso en tal cargo, quien afirmó sin que nadie le preguntara que no se irán, que nadie los sacará.+)

domingo, 8 de noviembre de 2009

La Presidencia

Prácticamente no es discutible afirmar que la acción política sin legitimidad provoca rechazo popular. La gente está harta de tanta crispación, de tanto piquetazo, de tanta hiperactividad política. Reconoce la capacidad de la Bestia, pero no quiere más irritación. Lo dicen las encuestas. La gente quiere paz y desarrollo.
Lo que pasa es que esta larga transición entre la elección y la asunción de las autoridades elegidas el 28 de junio último desgastó a los ganadores, que luego de los festejos quedó muy lejos de proyectar una acción de Gobierno; que recién podrá delinear, muy genéricamente, a partir del 10 de diciembre, cuando asuman.
Para ese momento, la principal discusión es acerca de quien irá a ocupar la presidencia de la Cámara de Diputados. Por varios motivos. Pero fundamentalmente por el hecho de que podrá aparecer una figura nueva que tercie entre las actuales alternativas al kirchnerismo, y porque estará en el tercer puesto de la sucesión presidencial.
El peronismo no ignora ambos temas. Felipe Solá, con el apoyo de Eduardo Duhalde, sería el elegido. A diferencia de lo que pasaba hace un par de lustros, Diciembre ya no es un mes en el que se desactiva el año sino que promete ser nuevamente una caja de sorpresas.+)

domingo, 1 de noviembre de 2009

Bajón

Falta poco más de un mes para que asuman los legisladores elegidos el 28 de junio.
El Gobierno, a contra pelo de la buena práctica institucional, aceleró todas las leyes pendientes que pudo con la antigua relación de fuerzas e impuso un nuevo marco legal vacío de legitimidad política. Ahora encara un esquema de reforma electoral para lograr imponerse como el candidato del peronismo, más allá de lo que sus compañeros piensan: que está muerto.
En sus años de administración, el kirchnerismo logró vaciar de poder a las provincias y fortaleció a las facultades nacionales, apalancado en la fuerza bonaerense. Un retroceso histórico. Patético.
No tiene sentido salir en defensa de los gobernadores peronistas, ni sumarse al coro de críticos de la oposición, porque estos aún no tienen el poder que le asingó la gente en los últimos comicios. Es lamentable ver que los medios le hacen el juego a K criticando a los opositores. La única culpa es la total desaprensión de los Kirchner para con las instituciones democráticas. Es más, es impresionante ver cómo la nueva dirigencia respeta al Ejecutivo más allá de lo que haga, de sus acciones. Han desacralizado a la voluntad popular. Pero la oposición no rompe límites. Lo esperan. Saben que no tiene chances de recuperar un nivel de aprobación que lo pueda habilitar a un nuevo mandato. Le aguantan sus humillaciones, su destrato, sus trampas. Hacen lo que pueden. Ponen la otra mejilla.
Esperemos que la gente sepa valorar, más allá de las histéricas valoraciones mediáticas, lo que uno y otros han hecho en su favor.+