jueves, 22 de julio de 2010

Nos olvidamos de todo

Parece mentira, pero nos olvidamos de todo. No fue el siglo pasado. En 2005 se acusó al ex jefe de gobierno porteño Enrique Olivera de tener cuentas en el exterior. La herida lo afectó en sus resultados electorales. Para esas legislativas, el galante sucesor de Fernando de la Rúa tenía mucho por ganar y arriesgaba poco. ¿Qué riesgo podía tener una persona tan honorable, acusado de nada a pesar de haber reemplazado al que fuera designado Presidente de la Nación?
Sin embargo, el barro lo descalificó en el hipócrita concurso de belleza que es la política moderna.
Hoy le toca a Mauricio Macri. No está tan claro que la acusación sea tan infundada como en el caso de  quien fuera el candidato de Elisa Carrio para la Capital. Pero, seamos honestos, ¿no tendría el kirchnerismo más para explicar al respecto que el actual jefe de Gobierno?
Ahora se verá la solidez del armado político del PRO. El pronóstico es reservado. La "nueva política" no reconoce compromisos. Tiene las manos libres. No se casa con nadie. Pero no tiene hijos, ni hermanos; no tiene familia Tiene algunos amigos, que parecen ser interesados en el presente.
Eso no quita lo llamativo de una acusación sobre escuchas telefónicas que afecta solamente a Macri. No es justificación, pero es indignante.+)

sábado, 17 de julio de 2010

Pírrico Placard

Néstor finalmente sacó al peronismo del placard. Yo había oído que la doctrina justicialista no reconocía a gays ni homosexuales, sino a putos. Si, es brutal, es absolutamente cierto. Pero eso debería ser ilustrativo de lo lejos que el PJ estaba de sancionar el matromonio gay; aunque vale decir que tan lejos como estaba el PRO de promoverlo.
No es éste el lugar de las valoraciones sino del análisis político, desde la perspectiva de la gobernabilidad. En este sentido, lo único que se puede señalar es que el oficialismo obtuvo una resonante victoria pero que pagó un precio tal vez arriesgadamente alto.
El triunfo fue doblegar a la Iglesia, a la que curiosamente este gobierno nacional y popular tiene en la vereda de enfrente. No le ganó a Bergoglio, como se dice. El cardenal primado de la Argentina había perdido una votación episcopal en la que propiciaba impulsar la unión civil. La Iglesia votó oponerse al hecho de que se pudiera legalizar la unión entre homosexuales. De hecho, pierden mons. Aguerr y los suyos. ¿Pierden? Para el seno de la Iglesia fueron los que encabezaron los esfuerzos para impedir la sanción; y son gobierno con Benedicto XVI. Néstor, sí, tiró a la Iglesia a la derecha. Puede considerarlo un éxito, solamente porque es funcional a su estilo de confrontación permanente que ya no rinde electoralmente.
Pero es un riesgo. Kirchner logró hacer aprobar con el voto de los radicales, de Luis Juez, de los progresistas y de parte de su bloque. pero tuvo a varios compañeros votando en contra... en el Senado Nacional!
Kirchner pone a sus compañeros en una difícil situación. Vota como los progresistas... de la oposición; y se diferencia de los suyos. ¿Quién pierde? Las oposición no va a volver a votar por él, salvo que pase un cataclismo; los suyos, en cambio, son una incógnita.+)

domingo, 4 de julio de 2010

Si, querido

La edición dominical de Perfil publica hoy en la tapa una encuesta de Management & Fit que asegura que Néstor Kirchner no tiene chances de ganar en ballotage frente a ninguno de los precandidatos públicamente reconocidos como tales.
Debemos suponer que el ex Presidente conoce la información, porque sin ésta no podría entenderse el fuerte impulso que la ha conferido al proyecto de Matrimonio Gay.
A juzgar por su comportamiento, es imprescindible distinguir entre la Presidencia de Néstor y de Cristina Kirchner. Néstor, durante su gestión, enfrentó intereses pero no tuvo batallas emblemáticas como las que emprendió la Presidencia de su esposa contra Clarín, el Campo y, ahora, la Iglesia. Es evidente que la cuestión militar no significaba en ese momento histórico riesgo alguno para la estabilidad institucional.
También es cierto que estos grandes enfrentamientos recientes parieron un sujeto colectivo que nadie creía compacto o real hasta 2008: el kichnerismo. Se entendía por tal a la masa de dirigentes que, atraídos por cuestiones administrativas, acudían a Olivos a rendir pleitesía.
La administración Fernandez de Kirchner, en cambio, dio batallas que dieron mística y valores al proyecto político gubernamental.
En ese sentido, esa iniciativa parecería procurar enfurecer a ciertos segmentos de la población que podrían juzgarse como refactarios al pensamiento que habita los pasillos oficiales.
Hay una extraña contradicción, que suena parecida a la que produjo el peronismo que terminó quemando las Iglesias. Porque, si bien esta campaña permitirá adherir el núcleo duro K, también lo es el hecho de que gran parte del oficialismo proviene de la ortodoxia justicialista que abreba en la Doctrina Social de la Iglesia y en los estamentos populares bonaerenses y del interior y que de progresista tienen muy poco.
La Iglesia, a diferencia del Campo, está dividida en esta batalla. Hay un sector liderado por Jorge Bergoglio, que quisiera dejar cerrado este debate con una Unión Civil bendecida por la ley; otro, no quiere saber nada con normativizar a lo que considera una desviación del orden natural. Más aún, los curas carecen de un vocero carismático que les permita difundir su mensaje masivamente y, de esa forma, dar la batalla política que desearía el sector capitaneado por el arzobispo de La Plata,  Mons. Héctor Aguer.
En el medio están los legisladores, que deben dar explicaciones por apoyar un proyecto tan lejano a su ideario.
Una derrota legislativa podría costar muy caro al oficialismo. Dejaría inaugurada, de hecho, la etapa del Pato Rengo, si es que no comenzó ya con la hiperactividad de la oposición parlamentaria.
El peronismo tiene la última palabra. ¿Será "si, querido"? .+)

viernes, 2 de julio de 2010

Turbulencias


Contra los pronósticos de los que creían que Néstor Kirchner podía ganar las elecciones en 2011, hay una serie de datos que no pueden dejar de considerarse, a saber:

+ Los candidatos. Los Kirchner apuestan todo a ganar en un lejano ballotage, cuando es perfectamente factible que la elección se polarice entre los candidatos de la oposición, que aún no están definidos. El supermercado de esta hipótesis tiene en las góndolas un solo producto y otros, que aún no son claramente difundidos.

+ El Acuerdo Cívico y Social(ACS) ganó en las elecciones legislativas de 2009 y tiene ahora un precandidato capaz de repetir ese mismo acuerdo. El radicalismo, el socialismo, la Coalición Cívica y el GEN, podría ganar perfectamente en primera vuelta si hiciera bien los deberes a medida que se acerque la elección. Se estima que tienen un tercio del electorado.

+ El properonismo tiene más dificultades para diferenciarse del oficialismo. De hecho algunos de ellos bendijeron a Kirchner o participaron de su Gobierno. Comparten un electorado mayoritario con los K; es decir, dividen sus dos tercios en partes que ya se verán más adelante. Cierto es que hay candidatos pueden proyectarlos más lejos que otros, tal es el caso del Lole Reutemann.

+ Como oposición, han retomado la consecusión de logros parlamentarios. La conformación de la comisión que controla las actividades de inteligencia, el consenso en torno de un proyecto que lleva al 82% las jubilaciones mínimas, la media sanción a la reforma del Consejo de la Magistratura y el dictamen sobre el Indek, por mencionar algunos casos, son señales de una fuerza renovada, de una limitación al poderío oficial.

+ La propia Universidad de Buenos Aires (UBA) se alejó del Gobierno con un informe crítico sobre las mediciones socioeconómicas del Indec. Este es el alejamiento de los moderados con los que el oficialismo acordaba políticas estatistas.

+ El sindicalismo no está unido y puede terminar compitiendo por mejoras para sus sectores, en detrimento de la paz social. La CGT y la CTA están divididas por el oficialismo. Sirvió mientras duró la primacía de los oficialistas. En la medida en que los disidentes obtengan mejores conquistas que los oficialistas, es difícil prever que se mantenga la paz social.

+ La violencia política dijo presente esta semana con los escraches a políticos de la oposición.

+ La Justicia pone una mano de cal y otra, de arena. Sobreseyeron a Luis D`Elía, pero revocaron una medida clave para la intervención de Papel Prensa y amenazan a procesar al cajero de la campaña electoral de Cristina Fernandez. Daría la impresión de que, en cualquier momento, se da vuelta la taba.

+ Para colmo, hay versiones que dicen que el ex presidente Kirchner empieza a dejar trascender que la candidata para 2011 sería Cristina. Sospechoso renunciamiento.

No es fácil abrir la tapa de la olla a presión.+)