viernes, 29 de octubre de 2010

La dama, en su casillero

Es muy difícil adivinir cómo serán los días por venir. Los escenarios posibles son:
a) Estimulada por la deificación de Néstor Kirchner y apoyada en su hijo Máximo, la Presidente decide ir por la reelección. Se propone profundizar el modelo y tomar venganza de aquellos a los que les atribuye la muerte de su marido, a aquellos que le han causado tantos disgustos: traidores, Moyano, Magnetto, etc. El radicalismo y el peronismo disidente vuelven a recuperar la mística opositora y se encaminan en vías separadas a enfrentar al oficialismo en las urnas, con buenas chances de éxito para uno u otro.
b) Convencida por su hija Florencia y cansada por tantos años de desgaste del poder, Cristina Fernández de Kirchner decide no postularse para una reelección presidencial en 2011. El sucesor natural sería Daniel Scioli. El peronismo oficial y disidente se abroquelaría en su derredor (en perjuicio de Eduardo Duhalde y de Unión PRO, principalmente). Una mesa de gobernadores conduciría la transición. Gobernabilidad asegurada. Probablemente, durante este período podrían tomarse decisiones correctivas de temas que están pendientes de resolución. El radicalismo sería el retador, pero con pocas chances de triunfo electoral.
Los días que pasaron dejan pensar que algo de estos dos escenarios puede suceder. Más aún tal vez podrían sucederse parte de los dos, en forma sucesiva. Sino, ¿porqué la Presidencia no emitió declaración alguna, no se comunicó formalmente la muerte sino mucho después de que haya sucedido el fallecimiento y hasta, según afirman algunas fuentes, no habrían transladado sino el féretro a Buenos Aires dejando el cadáver en Santa Cruz? Lo mismo puede decirse de la negativa a Julio Cobos y a Duhalde a participar en el velorio, o el no permitir velar a su marido, como dice la tradición política, en el Congreso Nacional. Todo esto habla más de una profundización de actitudes conocidas en el kirchnerismo que en un cambio de cultura política.
En unos días más, cuando pase la efervesencia de las emociones ante tan repentina noticia, puede ser que el bronce se derrita y las sucesivas crisis que pueda ir enfrentando un Gobierno que persiste en sus errores podría llevar a la Presidente a desistir del proyecto reelectivo.
Faltan algunos elementos aún para analizar. La dama aún sigue en su casillero.+

miércoles, 27 de octubre de 2010

Bandera a Media Asta

Desde hacía unos días que estaban guardados en El Calafate. Como cada vez que sufrieron una crisis política importante, Néstor y Cristina Kirchner se refugiaron en su casa de descanso, en la Patagonia. Más aún, la Presidente se rindió ante el embate del stress: reconoció una gripe viral.
Las balas que mataron al militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra no fueron las únicas. Otras balas, figurativamente, picaron cerca del matrimonio presidencial. La protesta que se llevó a ese muchacho de 24 años dejó en evidencia un sistema de precarización laboral por la vía de la tercerización de un negocio en donde el Gobierno invirtió mucho y cuyo beneficiario es el principal soporte del oficialismo: el sindicalismo moyanista.
Una serie de contradicciones destrozó un discurso construido a lo largo de meses:
+ la defensa de los trabajadores no se aplica para los negocios que manejan los dirigentes gremiales;
+ los subsidios no se aplicaron necesaria o exclusivamente a sostener el servicio;
+ el kirchnerismo no es progresista, sino porqué protesta la izquierda en la calle, Página 12 se aleja de algunas posiciones gubernamentales y la facción opositora al Gobierno triunfó en la CTA.
La complicada reunión del PJ bonaerense de ayer, en donde se ausentó el peronismo político -especialmente el que representan los ministros más cristinistas-, fue un dato que probablemente haya calado profundamente en la estrategia kirchnerista para el 2011. El grupo de los Ocho y muchos dirigentes de la tercera, Cuarta y de la Quinta Sección, casi dejaron sin quorum al moyanismo.
Un enfermo cardíaco de 60 años, que desafió a su propia salud y que hizo caso omiso a las advertencias que lo llevaron repetida y sigilosamente a la clínica Olivos y al Sanatorio de los Arcos, no pudo soportar tanta adversidad.
En los días venideros, empezaron por el casual día no laborable por el censo de hoy, veremos una cuasi deificación de Néstor Kirchner, un fortalecimiento del Gobierno de Cristina y, más adelante, la confirmación de la candidatura de Daniel Scioli a la Presidencia de la Nación por el Partido Justicialista.
Un justicialismo reunificado tendrá grandes chances de éxito en 2011. El Peronismo Federal se dividirá entre los que regresen al seno partidario y los que se mantengan fuera de él, que será una pequeña minoría.
Un nuevo ciclo histórico se abre hoy en la Argentina. La muerte de Néstor Kirchner será un hito histórico.
Dios bendiga a nuestra República y a nuestro Continente.+)

domingo, 24 de octubre de 2010

Deja vu

Entre la espada y la pared

Era previsible. Los senderos se fueron angostando y quedó evidenciado que la formación K tenía un fogonero, un señalero y un maquinista que responden a un jefe, que no es Néstor. Parece que si, que el ex presidente asiente con magnanimidad cuando le son consultadas las órdenes. Lo cierto es que jamás se vio contradecir a esa tropa; nunca tuvo un sí ni un no con Hugo Moyano. Siempre Néstor tuvo la última palabra, pero no está claro que haya sido exactamente la que haya querido dar.
Hace pocos días, cuando fue el masivo acto de River -todavía no entendí si fue del peronismo bonaerense o de la CGT- hasta los menos avezados cayeron en que el caballo de troya era impulsado por los trabajadores.
"¿Es este el gobierno popular?", se preguntan los jovenes del Partido Obrero. Paradójicamente era la misma pregunta que se hacía la JP en los 70. ¿Exceso de pragmatismo? ¿cortoplacismo? ¿reacciones estentóreas? Da lo mismo. La mayor parte del Partido Justicialista desearía tener un candidato ganador, como Daniel Scioli o Carlos Reutemann, y no tener que cargar con el depreciado candidato del Gobierno. Pero parece imposible que el matrimonio presidencial dé el paso al costado y que, nuevamente en coincidencia con los procedimientos del ex presidente Carlos Menem, favorezca el triunfo de un candidato radical -muy probablemente Ricardo Alfonsín- para dar cumplimiento a esa vieja voz profética: los que me sucedieron, me redimieron.
Pero la muerte de Marcelo Ferreyra y sus derivaciones amenazan golpear en la Santa Bárbara. No hay olor ni color de desenlace fatal, pero lo cierto es que esta crisis tiene todos los condimentos para tenerlo.+)

domingo, 10 de octubre de 2010

Cuenta Regresiva

Muchas cosas pasaron desde el último post de este blog hasta la fecha, pero nada es más importante que la pista que venimos siguiendo: la emancipación bonaerense.
No son hechos menores el triunfo de las listas opositoras a los K en la CTA y en las de los representantes de los abogados y de los jueces al Consejo de la Magistratura. Por otra parte, el fallo de la Corte Supremsa que protegió a los grandes conglomerados de medios de una desinversión apresurada fue una suerte de bomba neutrónica en el seno del poder oficial. Los desafortunados dichos de Hebe de Bonafini en contra de los jueces supremos y convocando a tomar el Palacio de los Tribunales, sin mayor condena kirchnerista, fueron la evidencia de que habían tocado fondo.
Finalmente, el convaleciente Néstor Kirchner pudo llevar a los gobernadores peronistas a Santa Cruz, en una suerte de desafío a la Justicia. Sin embargo, el discurso descafeinado y la promesa de abandonar el terreno electoral bonarense fueron elocuentes de la capitulación.
Hoy ya nadie calla el rumor que se venía escuchando de boca de los gobernadores y legisladores oficialistas: el peronismo desafiará a Kirchner en la interna si pretende la continuidad. Quien vea a Eduardo Duhalde detrás de esa operación se equivoca. Duhalde puede estar o dejar de estar en la interna. El mentor de esta movida que incluye a los caciques justicialistas provinciales y municipales más poderosos es Alberto Fernández, con el apoyo en Sergio Massa en la Provincia y  Juan Manuel Urtubey en el interior. La cabeza visible es Daniel Scioli, que logra lo que Carlos Reutemann: juntarle la cabeza a todos los peronistas y a sus allegados de Unión PRO.
Las encuestas son la evidencia. Falta mucho tiempo, pero para los Kirchner sólo queda esperar el deterioro político.+)