viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidades Trágicas

Lamentablemente, los veranos se han puesto calientes en Buenos Aires. Y no se trata solo el cambio climático.
La violencia de ayer a la tarde en Constitución es un mal síntoma; o bueno, desde el punto de vista social: "la gente" reaccionó porque ya no tolera determinadas conductas que afectan a la comunidad, tales como los cortes de calles, de vías, de rutas o la ocupación del espacio público. Todo eso está ocurriendo sucesivamente por estas latitudes y genera la reacción de vecinos, pasajeros y automovilistas.
Obviamente que "la gente" no estalla por si sola. Siempre hay alguien que enciende la mecha o tira la primera piedra.
Lo que es trágico es que haya cuatro familias que tengan que vivir una ausencia en la mesa navideña. Hay también muchos más heridos y detenidos. Pero eso es recuperable en al menos casi todos los casos.
Pero este espacio procura analizar los sucedido. Podemos empezar por saltearemos el correspondiente "¿viste?", si antendimos a los más recientes posteos de este blog. Prudencia, Fragilidad, la agenda de Moyano... Pareciera que el Gobierno no puede desmarcarse de su sino.
Ayer le salió bien. Especialmente zafó de que la prensa gráfica -la que hace agenda- no haya percibido algunos casos de policías armados. Pudimos ver en la TV a uno a quien se le cayó la pistola, porque su cartuchera estaba abierta (lista para disparar). Pero terminó bien, porque la Policía pudo finalmente liberar la plaza. Aún no ocurrió lo mismo en el Club Albariños, entre otros predios ocupados. ¿Cómo irán a desalojarlos o a resolver esas situaciones?
Lo que quedó muy claro son las contradicciones con las que se encuentra el Gobierno y que fueran explicitadas en el posteo anterior al presente. La Presidente deberá hacer algo con los trenes. El transporte ha recibido los subsidios más cuantiosos y, sin embargo, la cólera se hace cada vez más presente en las terminales ferroviarias. ¿Apretará a quienes han recibido los subsidios para que los apliquen al servicio? ¿Soltará la mano a los corruptos o a los asesinos de Mariano Ferreyra, si es que no son los mismos? ¿Mantendrá el orden a cualquier precio o privilegiará la metodología actual, aún cuando eso pueda irritar al ciudadano comun?
La Justicia, casualmente ayer, emitió su mensaje al liberar a dos federales cercanos al macrismo sospechados de escuchas telefónicas, Jorge "Fino" Palacios y Ciro James, y retó al juez Norberto Oyharbide, al que taqmbién se relaciona con esa fuerza policial; o, tal vez, a un sector de ella.
No está todo dicho.+) 

jueves, 16 de diciembre de 2010

Tiempo Nuevo

Hay un cambio, es evidente, que repercutió en la atmósfera.


La política estaba condicionada por un rigor, por un factor estresante, que en cuanto desapareció liberó algunas tensiones.

Solíamos decir que la gobernabilidad estaba de alguna manera afectada por tres dificultades: la inflación, las crecientes denuncias de corrupción y el control de la calle.

La Presidente se puso a trabajar firmemente, desde que se repuso de su duelo, en mostrarse como una persona capaz para manejar la economía. Puso su impronta, aunque casi imperceptiblemente. Se hablaba mucho de ciertos manejos turbios que nunca la habrían involucrado a ella. Aparentemente, ella no quiere empezar ahora a aprender nuevas prácticas.

Más aún, las causas de corrupción arreciaron sin que nadie intentara frenarlas desde el oficialismo, según parece. Se decía que Aníbal Fernandez tenía esa función en algunos casos. Si bien la punibilidad de los que delinquen es algo bueno para su imagen, no lo es para quienes se consideraban aliados del Gobierno y ahora se ven desamparados. Me refiero, por ejemplo, a sectores poderosos del sindicalismo. Moyano y la pata sindical del movimiento peronista son muy importantes para lo que siempre se conoció por el "control de la calle".

Sin hacer una vinculación entre ambas cosas, porque lo que sucedió en el Parque Indoamericano no parece encuadrarse en ninguna instancia gubernamental, ese reciente proceso de violencia social puso en juego estas alianzas. Ciertamente, con las fuerzas de seguridad alcanzó y sobró; ahora, como premio, éstos tendrán que soportar a la ministra Nilda Garré (mientras los militares celebran).

Cristina Fernandez parece radicalizar su Gobierno. No hacia el Chavismo. Para nada. Marcha hacia un progresismo que recita el Credo de Horacio Verbitsky. Una especie de socialdemocracia a la criolla (porque olvida algunos capítulos referentes a la calidad institucional).

Ella quiere mostrarse como una líder latinoamericana, al estilo de los presidentes de la Concertación chilena o del PT brasilero. Para eso reforzó su perfil con un considerable despliegue en materia de relaciones internacionales que van desde su acción dentro del G20 hasta el aliado confiable de los Estados Unidos en materia de seguridad en el Cono Sur, en la reciente cumbre iberoamericana de Mar del Plata, o del bajo perfil que mantuvo en torno de la crisis del WikiLeaks.

Pero no todo es imagen. Hay un nuevo estilo de gestión. Más lejano de caudillejos como Aníbal Fernandez y cercano a los cuadros técnicos de la política, en donde las cuestiones de género y de las minorías en general son bien interpretadas.

Estos modos incluyen la posibilidad de reconocer un error y de dar marcha atrás, como cuando finalmente aceptó mandar la Gendarmería al parque ocupado y hasta por aceptar la reunión entre funcionarios nacionales y porteños. Hay más elementos; por ejemplo, los cambios de postura en materia triguera o la consulta al FMI por la medición del Indice de Precios al Consumidor.

Pero, pero, pero... los episodios vividos estos últimos días nos obligan a hacernos una serie de preguntas:

+ Muy bien, el Gobierno de a poco va reconociendo la inflación, ¿sabrá dominarla?

+ Cristina no apañará más a dirigentes comprometidos en actos de corrupción. ¿Estará dispuesta a gobernar con la CGT, la CTA de Pablo Michelli y los partidos de izquierda protestando y provocando en la calle y en el espacio público, cuando no en el privado?

+ Si así fuera, ¿impondría el orden a cualquier precio?

+ Y si eso costara víctimas, ¿la seguirían acompañando sus actuales nuevos viejos aliados de la progresía?

+ Si no reprimiera el desorden, ¿aguantaría?

Estos son solamente algunos interrogantes que nos dejan algo tensos. Pero también uno podría preguntarse:

+ Si aguantara, si contara con el apoyo de las fuerzas federales -es muy probable que las vaya a descabezar de la misma manera en que rapó a las Fuerzas Armadas-, si lograra domar este verano encabritado, ¿quién la detiene para ser reelegida.? Su voluntad o la de su familia jugarán aquí un rol clave.

Tampoco es seguro que vaya a haber violencia social. Pero, mientras tanto, ¿qué hará el peronismo? El Federal, nada; Mauricio Macri parece resucitado y Cristina o Daniel Scioli parecen ser Highlander. Respecto del PJ, ¿qué hará este verano? Descansará hasta marzo. Ante la consulta sobre sus próximos movimientos electorales dirá lo mismo que expresa desde el 27 de octubre: apoyar a la Presidente en este difícil momento y pedir prudencia (que en inglés se traduciría como "wait and see").+)

viernes, 10 de diciembre de 2010

Fragilidad

La fragilidad es el término que mejor define las características de este momento político.
La ocupación irregular del Parque Indoamericano puede ser un caso bisagra, tanto para el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como para la pendularidad del pensamiento popular.
Néstor Kirchner continuó a Eduardo Duhalde, quien no pudo concluir la presidencia del malogrado Fernando de la Rua por los muertes de Kosteki y Santillán por la represión policial en la estación Avellaneda. Si algo quiso evitar el fallecido ex presidente fue tener que vivir un episodio de ese calibre. La orden de no reprimir fue una constante en la Presidencia Kirchner. Claro que eso sucedió hace unos ocho años. La gente tiene nuevas demandas. En Soldati ya han fallecido tres personas y el reclamo más generalizado parecería ser la presencia policial, en primer caso, y la represión, aunque en voz más baja.
Si la Policía Federal nunca hubiese asistido al Predio y si el apoderado de las Madres de Plaza de Mayo Sergio Shocklender no hubiese culpado a los narcotraficantes por la ocupación, uno podría especular más en torno de las culpas que se echan entre sí los gobiernos nacional y porteño. Pero las vacilaciones del primero y los riesgos que corre el segundo por el solo hecho de la ocupación nos eximen de hacer esa clase de especulaciones.
Daniel Scioli, el muleto, calla; no parece ser oportunismo sino más bien la posibilidad de que episodios de este calibre pudieran repetirse en su territorio. O que se estigmatice a este fenómeno que no es nuevo en el Conurbano bonaerense.
La gravedad del asunto obligó al oficialismo a suspender el acto que se había organizado para recordar el tercer aniversario del gobierno de Cristina, coincidente con el día de los Derechos Humanos.
Tanto la Presidente como Mauricio Macri juegan gran parte de su futuro en la resolución de este caso. La interpretación de lo que espera la población y el modo de representar esas expectativas serán claves para asegurarse un mejor 2011. Aunque la acción de la Justicia y de otros actores también serán críticos para alcanzar tal objetivo.+)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Filtraciones

Las WikiLeaks salvaaron al Gobierno del doble lijamiento que venía sufriendo:
a) por la cuestión Moyano, centrado en los ejes de las tensiones por la adecuación entre precios y salarios, las denuncias por corrupción a gente que es muy allegada al oficialismo y las disputas eventaules por el control de la calle), y
b) por las filtraciones provenientes de los mails de las computadoras de la Secretaría de Transporte y que dejaran entrever una ampliación del circulo afectado por la corrupción y su evidencia en hechos concretos.
Las WikiLeaks le permitieron a la Presidente:
+ Jugar una carta con los Estados Unidos. Cristina guardó un prudentísimo silencio. Sólo se destacó la voz de Aníbal Fernandez minimizando el episodio.
+ Mostrar al establishment que lo que sí dijeron los cables fue para destacar los esfuerzos de la Argentina por ubicarse en la órbita norteaermicana y mantenerse distante de la bolivariana. Para mayor ilustración, sugerimos la lectura de una nota sin firma publicada en la mismísima Página 12: "Una socia más estable y accesible". Si nos guiamos por la edición de este matutino oficialista, también le interesó destacar la preocupación de los Estados Unidos por la relación argentino británica por las exploraciones de petróleo en Malvinas y que la afectación por las filtraciones también afectaron al propio Mauricio Macri.
Es interesante ver cómo se acomoda Cristina en su sillón. Con un salto en las cifras de imagen e intención de voto (57% de imagen positiva y gana en todos los escenarios, según Poliarquía), la Presidente parecería demostrar que la falta del Consorte Presidencial favorecería y no perjudicaría a la Primer Mandataria.
Antes de anunciar su probable reelección, habrá que ver si estas cifras durarían hasta marzo del año próximo y si ella efectivamente quiere afrontar un segundo período, o si cede a las presuntas demandas familiares de abandonar el barco y prefiere retirarse honorablemente como lo hicieron Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, en Chile.
Si uno ve a Daniel Scioli recorriendo Tierra Santa con actitud presidencialistas, puede dudar de lo que se cree en el peronismo respecto de su proyección futura.+)