viernes, 29 de abril de 2011

Relativa Dualidad

Pareciera que Cristina Fernández de Kirchner y Ricardo Alfonsín han quedado como los que compitirán en las elecciones de octubre. Eso ratificaría lo expresado en este mismo espacio hace cosa de una semana.
Sin embargo, no parece ser un planteo estable:
+ ¿Dónde quedarán Hermes Binner, Pino Solanas y Luis Juez? Podrían sumarse a la candidatura de Ricardo Alfonsín, pero en tal caso...
+ ¿A quiénes votarían los seguidores de Mauricio Macri y de Francisco de Narvaez, que nunca serán asimilables al radicalismo? ¿A Alfonsín Binner? Para ese segmento nada diferencia a Alfonsín de los Kirchner, salvo los valores republicanos que es algo bastante elemental.
+ ¿Habrá llegado la hora de Lilita Carrio? ¿Se posicionará en el centro derecha de cara al ballotage?
+ Este es el espacio que buscará Alberto Rodríguez Saa para existir en el firmamento político? ¿Podrá ubicarse allí, una vez vencido a Eduardo Duhalde? Es cierto que Saa es igual a los Kirchner en materia de valores republicanos, pero se diferencia en su planteo discursivo. ¿Le alcanzará eso para absorver al PROperonismo?
Puede ser que Cristina y alfonsín se dividan el grueso, pero habrá que ver quién es el tercero en discordia, ahora que Macri y de Narvaez parecen absorvidos por la propuesta radical.+)

miércoles, 27 de abril de 2011

¿Qué es el relato?

Carlos Fara disertando en una jornada de CADAL
En ocasión del 20° aniversario de Carlos Fara y Asociados, transcribimos una columna publicada por su director homónimo y que, a pesar de haber sido publicada el 9 de marzo último, es muy vigente:

Luego de la crisis del campo, y de cara a la madre de las todas las batallas por la ley de medios, la presidenta se impuso sistemáticamente hablar de “el relato”, haciendo referencia al guión que cada parte interesada en la política argentina trataba de esgrimir, sea un actor político, social o económico. Pero ¿qué es el relato del oficialismo? ¿cuánto de los conceptos centrales del gobierno tienen eco en la sociedad?
A fines del año pasado, nuestra consultora midió el grado de aprobación de 11 enunciados discursivos del gobierno nacional, para ver su grado de aceptación, y cómo se correlacionaba con el voto a presidente. Los enunciados y su grado de aprobación fueron (de mayor a menor):
- El Mercosur es fundamental para el desarrollo de América Latina: 86%
- La política de DDHH es fundamental para esclarecer los crímenes de los 70’: 70%
- La Argentina está mejor ahora que en época de Menem: 65%
- Ahora, en la Argentina, hay más industrias que en la década del 90’: 60%
- Los medios de comunicación actúan como partidos políticos: 60%
- En la Argentina se está aplicando un modelo productivo: 59%
- Ahora hay un gobierno que se ocupa de los que menos tienen: 56%
- Si ganan los radicales no van a poder terminar su gobierno: 41%
- Los únicos que pueden gobernar en la Argentina son los peronistas: 34 %;
- Hubo un mismo proyecto económico desde Martínez de Hoz hasta Cavallo: 33 % (un tercio no opinó)
- En la Argentina se acabó con el neoliberalismo: 31 % (con un tercio que no emite opinión).
Como puede apreciarse, varios de los ítems centrales, concitan el apoyo de la mayoría. El relato se debilita cuando se hace referencia a los ítems de gobernabilidad, muy probablemente porque la gente no desea pensar que no haya una alternativa al peronismo (aunque en el fondo lo crea). Por último, las dos referencias más ideológicas tiene alto nivel de no respuesta –como era de esperarse– y sus afirmaciones están muy divididas. En todo caso, son las que menos penetración masiva poseen.
Es decir: hay un relato del oficialismo que coincide con percepciones populares. De ahí que la intención de voto de la presidenta (hoy podría ser reelegida sin 2º vuelta) sea sólida, más allá de la muerte de su esposo, y de la fuerza de la reactivación económica.
Estos 11 enunciados tienen su mayor nivel de adhesión entre los votantes de Cristina, lo cual certifica que estas creencias son altamente identificatorias del kirchnerismo. Lo interesante es observar el grado de penetración entre opositores.
El segmento opositor más pro kirchnerista es el de Pino Solanas, cuyos votantes participan bastante ampliamente de la mayoría de este relato (adhieren a 9 de 11). En el otro extremo se ubican los electores de Julio Cobos que sólo comparten en alguna medida 4 de los 11. En el medio, los que votarían por Carrió coinciden parcialmente con 6 sobre 11, y los de Macri con 5.
Se deja de lado la enunciación sobre el Mercosur, ya que es una de las pocas grandes coincidencias nacionales. Las frases sobre la política de derechos humanos y sobre los medios de comunicación logran un consenso bastante amplio en los 5 segmentos electorales considerados:
n El 65 % de los votantes de Cobos y el 61 % de los de Macri creen que la política de DDHH es fundamental para esclarecer los crímenes de los 70’; lo comparte el 42 % de los de Carrió;
n El 55 % de los de Carrió, el 46 % de Macri y el 42 % de Cobos están de acuerdo con que los medios de comunicación actúan como partidos políticos (es decir, la mitad de sus respectivos electorados);
n El 44 % de Macri y el 43 % de Carrió coinciden en que la Argentina está mejor ahora que en la época de Menem;
n El 43 % de Carrió y el 38 % de Macri estiman que ahora hay un gobierno que se ocupa de los que menos tienen.
La penetración en la sociedad del relato del gobierno es mucho más intensa de lo que se podía suponer a priori. Varias de las cosas que la presidenta dice no caen en saco roto en los oídos de los opositores. El tema es que los votantes no kirchneristas tienen fuertes dificultades para identificarse con un relato opositor. En definitiva, lo que está sucediendo es que, por el momento, para la sociedad existe un solo relato al cual prestarle atención.

Laberíntico

Este es un espacio de análisis político. Pero así como los economistas hurgaron en los últimos años en estos terrenos para arrojar sus proyecciones, debemos otear ese horizonte para considerar eventuales coindicionamientos a la decisión presidencial de ir por un nuevo período, o no, y las condiciones que deberá enfrentar el próximo gobierno, sea del signo que sea.
No será una proyección, sino la lectura de los cuatro informes recibidos en esta redacción y que llamaron la atención de los editores.
Tal vez lo más evidente, periodísticamente hablando, es la amplitud creciente de la brecha entre dólar oficial y marginal. Para los conocedores del mercado esto refleja una fuga de capitales ante el temor por lo venidero.
Pero, por otra parte, vemos que el índice general de expectativas económicas que elaboran la UCA y tns
gallup alcanzó este año el nivel más alto desde que inició sus pesquisas, en 2004. La evaluación de la situación general mejoró casi un diez por ciento en ese lapso de tiempo; la futura, un 4,1, y la capacidad de compra prácticamente un 30 por ciento.
Desde la óptica gremial, el newsletter sobre la situación laboral y social de la Argentina que distribuye SEL Consultores refleja que las demandas salariales en empresas líderes promedian un 30 por ciento. Este nivel, dice, se explica por la ausencia de indicadores confiables para las partes que tienden a confundir el índice de precios al consumidor con el específico de los alimentos, que suele ser más alto. Estos reclamos superan en un cinco por ciento lo presupuestado por las compañías consultadas.
En su edición de marzo, SEL afirmaba que entre 2007 y 2010 el salario obrereo real tuvo una ganancia del siete por ciento respecto de la inflación. Crecieron 2,3 por ciento por arriba de la productividad del trabajo "lo que plantea un interrogante sobre la sustentabilidad de la tendencia salarial en un horizonte no muy lejano", afirma el boletín de la consultora que conduce Ernesto Kritz.Para colmo, el costo laboral real que deben asumir las empresas crece mucho más. Esta situación se agrava por la pérdida de competitividad que genera el estancamiento cambiario.
Por último, el informe de actividad económica de Estarteco explica que, aún en las cifras oficiales, el crecimiento del primer bimestre se desaceleró.
Sencillamente, se comprende el entusiasmo popular -que se desprende de los segumentos poblacionales que respondieron a la encuesta de la UCA tns gallup- por la actual administración; el desinterés por las propuestas de la oposición y, al mismo tiempo, el nerviosismo de los mercados, que ve que muchas veces los problemas de la economía se emparchan o se arreglan con forceps.+

viernes, 22 de abril de 2011

Alineamientos

La falta de un candidato presidencial por la llamada centro derecha esconde una realidad que no siempre se presenta claramente: el bipartidismo argentino.
En rigor, no es un bipartidismo sino dos grandes espacios políticos:
+ uno, origiundo del liberalismo político y que de una extraña manera llegó al estatismo colectivizante, que es el progresismo; allí podemos encontrar desde el radicalismo hasta el socialismo, y
+ otro, de raíz popular, que consecuentemente tiene fundamentos cristianos y más nacionales que universales, dominado por el peronismo y el nacionalismo.
+ Recién en tercer término podemos encontrar a los partidos de cuadros, más ideologizados, los movimientos territoriales y los sectoriales.
El escenario actual así lo demuestra; en la medida en que el justicialismo tiene una candidata fuerte, el PRO y el Peronismo Disidente tienen candidatos débiles. Si no fuera Cristina y fuera daniel Scioli, ese sector sería absorbido por el PJ.
Lo mismo sucede con el radicalismo, alrededor del cual aparecen algunas flores de jardines vecinos tales como Hermes Binner, Luis Juez o Pino Solanas. Pero la fuerza fundamental es de signo socialdemócrata.
El peronismo tiene un carácter más o menos estatista, pero siempre reconoce la importancia de la propiedad privada. El progresismo lo considera un mal necesario.
Estos son los alineamientos doctrinarios o ideológicos. Los nombres están por verse.+)

miércoles, 13 de abril de 2011

Se quiebra pero no se dobla

El anuncio de Mauricio Macri de condicionar su postulación presidencial a la búsqueda de un amplio acuerdo electoral plantó una grieta dentro del radicalismo.
El sector identificado con Ricardo Alfonsín y con el Frente Progresista (el socialismo, Proyecto Sur, Partido Nuevo, GEN) rechazó la idea, en tanto que los que se sintieron excluidos por la nominación anticipada de Alfonsín la vieron como una salida posible. Muchos de ellos descreen en las posibilidades de éxito del hijo del restaurador de la democracia y se autodenominaron en su momento Radicalismo que Gobierna, porque aglutina a intendentes y gobernadores, además de legisladores nacionales, provinciales y municipales. Una partida de ellos debilitaría a Alfonsín al punto de favorecer las chances de Hermes Binner de encabezar el binomio progresista.
Esto podría ser el ocaso definitivo del radicalismo que conocimos, pero su transformación en savia de una nueva planta política.
Estas opciones pueden llegar a polarizar entre sí y, en algunos casos -como Capital-, minimizar al tercer puesto al kirchnerismo.
Ese anuncio tan apresurado y aparentemente despojado de estrategia pued ser un hito del presente proceso electoral, ya que Macri también se puso en una situación inestable de la que puede salir para arriba o para abajo.+)

domingo, 10 de abril de 2011

Un cambio

De a poco, se va aclarando el panorama electoral para octubre. Lamentablemente, eso no siempre está en línea con nuestras expectativas. Pero hay variables que no están firmes y que pueden modificar completamente la situación.
"Todo el mundo" -es decir, la dirigencia poloítica- afirma que Cristina Fernández será candidata. Como si la presión que ejercen sus subordinados fuera mayor a la los poderes que supo enfrentar.
Hagamos de cuenta de que se presenta. Bajo esa hipótesis, no parece haber candidatos o alianzas en condiciones de ganarle. En tal caso, la provincia de Buenos Aires es la Madre de todas las Elecciones. Allí el retador Frasncisco de Narvaez -que ya ganó las elecciones en ese distrito contra los candidatos testimoniales a diputados nacionales Néstor Kirchner y Daniel Scioli- tendrá la oportunidad de volver a vencer al oficialismo y de acceder a la Gobernación. Si a Scioli lo debilitan con una o dos colectoras y de Narvaez se presenta como candidato único por las fórmulas que puedan presentar a Presidente tanto del radical socialismo como del PRO peronismo, podría darse el extraño fenómeno de que gane Cristina a la Presiudencia y que el Colorado se siente en el sillón de Dardo Rocha. Más aún si, como se dice, el popular Hugo Moyano encabezara la lista única para diputados nacionales por ese mismo distrito.


(ver minuto 16 en adelante, sobre la temporalidad de su mandato presidencial)

En el caso de que la Presidenta opte por zafar del ajuste -o como se lo vaya a llamar- que en algún momento habrá que hacer en materia económica, quiera deshacerse de tanto parásito que vive de ella y permanecer en el bronce, se impondrá su renuncia a los honores -pero no a la lucha, como dijo Evita-; en tal caso, es probable que cualquiera pueda superar a un Scioli que ha sido desgastado y que será objeto de ataque de los sectores hiperkirchneristas.
Hasta el momento se ve a un radicalismo convergiendo sobre el socialismo en una alianza comun. Los sucesivos renunciamientos de una figura públicamente reconocida como la del vicepresidente Julio Cobos y del as en la manga que pudo ser Ernesto Sanz, dejó sin gandidatos ganadores al partido centenario. Por eso es que el santafecino Hermes Binner habría empezado a pensar en postularse él para la Presidencia. Tiene a su favor una figura poco pero postivamente conocida y dos aliados muy interesantes: en Capital, Pino Solanas, y éste, en Córdoba, a Luis Juez. Con lo que suma en esos tres distritos y, eventualmente, el bonarense con Margarita Stolbizer deja a los radicales en terapia intensiva.
El PRO peronismo, en cambio, se las vería de figurillas en el caso de que Cristina no se presente porque a Mauricio Macri le convendría polarizar con ella. Igualmente, el escalonamiento eleccionario puede generarle un dolor de cabeza si él no va como candidato en la Ciudad. El beneficiario de una zofrenada macrista es el Peronismo Federal, cualquiera sea el que gane.
Un Eduardo Duhalde puede no resultar un candidato ganador, pero es muy representativo de su electorado. Pero atención a un Alberto Rodríguez Saa, que pueda polarizar aún más que Macri si corre desde una derecha más forzada que la que manifiesta el jefe de gobierno porteño. ¿O acaso no le ganó Marine Le Pen en Francia a Nicolás Sarkozy y el Tea Party pone en apuros a los republicanos en los Estados Unidos? La derecha europea no confía en representantes blandos ante tanto deterioro de valores en vigencia y busca pegar más duro. Algo así puede suceder aquí, dada la situación de permisivismo y ganatismo sin límites que se está viviendo y frente a lo cual casi no hay reacción pública.
Lo que saben los encuestadores es que más o menos el 70 por ciento de los argentinos quieren el cambio. Pero lo que muchos no entienden es que el cambio a veces lo propone el mismo poder establecido. En Salta, Juan Manuel Urtubey y el candidato del PRO Olmedo, sumaron alrededor del 80 por ciento. El candidato hiperkircherista, Wayar, obtuvo menos del diez por ciento. El voto al gobernador no fue un voto cristinista o anticristinista. Aunque el voto puramente cristinista fue para Wayar y resultó magro.
La gente se presentó masivamente en la interna federal. En Capital y en el NEA ganó Duhalde. Pero más allá del resultado, lo que está claro es el deseo de muchos independientes de que aparezca alguien que desafíe esete unicato que, para muchos, tornará en chavismo en caso de volver a triunfar en los comicios.+)