sábado, 16 de julio de 2011

Dosificación

Cálida tarde en Buenos Aires
Una máxima maquiavélica recomienda que las malas noticias deben comunicarse todas juntas y al mismo tioempo, mientras que las buenas deben dosificarse para lograr un mayor efecto anímico sobre la variable temporal.
Tal como venimos señalando en las últimas semanas, el triunfo de Mauricio Macri en la Capital debe verse como un anuncio positivo para la oposición. Así fue utilizado. En el último post sugeríamos que la maniobra inteligente para el Gobierno Nacional, en caso de que el resultado fuera muy  abultado, sería bajarse de inmediato del ballotaje de modo de disminuir el "efecto paliza" al que se podría ver sometido en las próximas semanas. Justo antes de la elección primaria.
Sin embargo, el oficialismo tomó un poco de la pócima del Indek y, de alguna manera, negó el resultado. Para colmo, haciendo voces con Fito Paez corearon maldiciones contra las mayorías. Si la diferencia era grande ahora parecieran querer ampliarla. Hace un par de días, Isonomía había proyectado 65,7 contra 37,3 para el ballotaje.
Hablando de cifras, debemos reconocer que la oposición acertó al hacer foco en lo que denominó "el desvelo del  falso mito de la invencibilidad de Cristina", porque este sofisma se nutrió de encuestas cuya autoría extrañamente mucha gente no se cuestionó. Este blog venía guardando encuestas comparadas para poder hacer una autopsia sociológica, pero el mismo lunes 11 de julio se nos adelantó Leonardo Nicosia en Perfil y, honorablemente, lo siguió Raúl Kollmann en Página 12 al día siguiente. Hoy escribe un interesante editorial sobre el particular el diario La Nación, en el que bendice y condena a unos y a otros encuestadores en función de sus últimas proyecciones.
En la nota de Perfil hay un cuadro que permite analizar perfectamente el fenómeno: bajar a Pino Solanas y a Macri y subir a Filmus fue la mecánica empleada por el pool de lenguaraces. Hay unos cuántos que no nos sorprendieron, porque vienen ofreciendo resultados erróneos desde hace mucho tiempo, pero hay encuestadoras que se han desmoronado últimamente; es el caso de Aresco, de Julio Aurelio, que supo tener un enorme prestigio de seriedad.
Lo complicado del deshielo de estas construcciones dialécticas es que, además de desestructurar el discurso exitista, dejan de manifiesto la necesidad de la mentira. Atención: el fracaso no tiene herederos, ni amigos.
A favor del Gobierno se puede decir que esta victoria tampoco tiene claros acreedores en el orden nacional. Ideológicamente, los triunfos de Macri y Juan Manuel de la Sota, como el acomodamiento de Miguel del Sel, en Capital, Córdoba y Santa fe, respectivamente, deberían favorecer a Eduardo Duhalde. Pero tanto Macri como Francisco de Narvaez, anque el propio Duhalde, saben que el techo de Ricardo Alfonsín es más alto que el de Duhalde. Un empate entre Duhalde y Alfonsín complicaría la suerte de una oposición naturalmente dispersa, ya que Alfonsín podría plantear una mejor pelea a Cristina Fernández que Duhalde. Para colmo, Macri no ha ofrendado generosamente su éxito a nadie.
No obstante, hay unos cuantos agentes de la destrucción que andan detrás de quitarle votos al oficialismo nacional: Sergio Schocklender, los obreros de la Fundación Madres de Plaza de Mayo y los excluidos de las listas del kirchnerismo. Esto sin contar las multitudes de obreros y empresarios de la obra pública que desde hace meses que, como las Madres, no cobran por sus trabajos.+)

sábado, 9 de julio de 2011

Cariño en el Jardín Japonés
Como venimos diciendo, el camino electoral puede depararle más de un dolor de cabeza al oficialismo.
Vale aclarar que tras el triunfo de Bertone en la primera vuelta fuegina y Maurice Closs en Misiones todo salía como parecía estar pervisto. Hasta que, en el repechaje, cuando nadie pagaba un peso por la candidata socialista, terminó ganando Fabiana Ríos.
Además, el cierre de listas dejó numerosas víctimas, deseadas y no tanto. Hemos hablado ya de la situación de los aliados sindicalistas, sin embargo nadie esperaba la Decisión de Verna, de renunciar a la candidatura pampeana y que vino a recordar un sinnúmero de dirigentes que son oficialistas ma non troppo. Empezando por el cordobés José Manuel de la Sota y pasando por la actitud díscola de Juan Manuel Urtubey.
Entrando en lo electoral, si juzgamos más o menos exacta la encuesta que encargó el diario La Nación a Poliarquía podríamos aventurar que mañana Mauricio Macri le propinará una paliza a Daniel Filmus, aunque tendrán que ir a una segunda vuelta de difícil resolución para el kirchnerismo. De no renunciar de inmediato a ese nuevo escarmiento, los dos precandidatos que más miden en la oposición, Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde, podrían usar ese ballotage como una medición entre ellos y Cristina Fernandez y de final cantado.
Inmediatamente tendremos la elección satafecina, en la que el Frente para la Victoria pelea por un segundo o tercer puesto.
Luego vendría el ballotage porteño y, finalmente, la elección cordobesa, en la que el kirchnerismo solamente lleva candidatos legislativos. Por más que el probable ganador, el exgobernador de la Sota, le dedique a Cristina su triunfo, a nadie se le pasará desapercibido que es amor de primavera.
Así se ingresará en las primarias abiertas y simultáneas, en la que la oposición podrá lucir a su mejor candidato y el oficialismo medirá sus fuerzas frente a él.
Por otra parte, la situación parlamentaria se ha vuelto difícil para el kirchnerismo y nadie sabe si estas cosas están calculadas o no. El peronismo parece haber ingresado en una especie de estado deliberativo.+)