jueves, 26 de diciembre de 2013

Sobre los cortes de luz

Lo notable es que este chiste haya sido publicado en un diario oficialista, Página 12.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Crepúsculo

Las dudas a la hora de realizar las correcciones que la economía necesita; el voluntarismo para imponer el viejo esquema económico que se ejercía desde el rigor de una fuerza que ya no existe; la agitación social en forma de saqueos, sean instigados o no; el regreso de los militares a la política interior; el enrarecimiento del clima policial; el auge de los narcos; la irrupción de la Iglesia como poder de opinión, y la creciente malaria social, constituyen un clima explosivo.


Crepúsculo, por Jorge Fontevecchia (Perfil.com)
El poder desgasta a quien no lo tiene, suelen decir irónicamente los adictos al poder. Pero el ejercicio del poder no desgasta mientras toca repartir felicidades, y la situación actual del Gobierno es la de administrar un ajuste. En sólo un mes de ser Jefe de Gabinete, Capitanich se consumió gran parte de las expectativas que generó su nombramiento. ¿Qué quedará de él en marzo, cuando cumpla los cien días que inicialmente le dio de plazo la Presidenta para hacer un primer balance de su gestión y ver cómo siguen?
La infinita locuacidad de Capitanich, que comenzó siendo una señal de energía discursiva, poco a poco se va convirtiendo un un síntoma de mecanicismo oral propio de quien habla mucho para disimular que no dice nada.
Así como los cuerpos aceleran su velocidad de caída cuanto más se precipitan (la velocidad aumenta cuando el objeto disminuye en altura), en el ciclo final de cualquier gobierno los tiempos políticos se acortan y lo que antes se medía en años, se pasa a medir en meses. No habría que descartar que en sus últimos dos años el kirchnerismo precise más jefes de Gabinete que en los diez años que lleva acumulado.
Sabiendo está lógica del poder, es comprensible que la Presidenta sobreactúe las prescripciones médicas de reducción del estrés, aprovechando para mandar al frente a otros a pagar el costo político de una época en que no habrá mucho bueno que comunicar. Aún así, todo lo que consigue es reducir los daños sobre su imagen porque no es inmune a la pérdida de aprobación, como muestran las encuestas, donde volvió a caer despues que la noticia de su enfermedad la mejorara.
Todo proceso de enamoramiento de una parte de la sociedad con cualquier proyecto político tiene su etapa de desazón. Ya sea con “la democracia se come y se educa”, con la ilusión de una “Argentina de Primer Mundo”, o con el “modelo de matriz diversificada con inclusión social”.
Eso es inevitable porque cuanto más ilusiones crean, más se siente la frustración de no alcanzarlas. Y el kirchnerismo ingresó en la etapa de desazón, donde casi sin importar lo que haga de bueno hacia adelante, la suma de los efectos negativos acumulados por la sobreexpectativa le irán erosionando su aprobación paso a paso.
En su columna semanal, Ricardo Forster transmite la tristeza kirchnerista al quejarse del “bombardeo inclemente de una televisión que parece regodearse en las miserias humanas y que se deleita describiendo un supuesto escenario catastrófico en un país, así lo describen ad nauseam, sin brújula ni destino. Sortear ese envenenamiento cotidiano constituye, también, un modo de resistir a la desesperanza que buscan propagar por el cuerpo de la sociedad aquellos que siempre están listos para boicotear los proyectos políticos que intentan construir un camino de reparación y de igualdad social. El infierno de cada día como metáfora de una realidad que asfixia toda expectativa de transformación”.
No hay bombardeo que los medios pudieran realizar si el mensaje no prendiera en una parte de la sociedad. Si no, mermaría la audiencia y en un punto deberían tener que cambiar de línea editorial o su prédica sería inocua. Es la sociedad que está cansada de lo que además también puedan querer cansarla.
Es la hora del crepúsculo y que recién comienza. Capitanich caracterizado en la imagen que acompaña esta columna como los personajes de la saga cinematográfica homónima, podría ser apenas el protagonista de un capítulo de la larga marcha del kirchnerismo hacia finales del 2015.
Muchos meses en que la economía y la violencia serán protagonistas permanentes, confirmando que la extorsión de las policías provinciales y los saqueos pudieron ser el inicio de una escalada de conflictos.
En esta edición, PERFIL dedica su título principal de tapa a los pronósticos para 2014 de importantes economistas, reunidos en una mesa redonda, donde ninguno es alentador. Y la foto principal de la tapa a los vecinos de los barrios cerrados de la zona norte del Gran Buenos Aires, que para defenderse se arman con armas largas que disparan balas de goma, como los de la Gendarmería para reprimir manifestaciones, pero en estos casos para defensa personal. El título y la foto son dos temas diferentes pero su origen es compartido.
En la medida que las personas vayan perdiendo capacidad de compra y calidad de vida, el malhumor social será creciente. Y no habría que descartar dentro de pocos meses a un Capitanich que, habiéndose consumido su capital político, sea una metáfora no sólo de su crepúsculo sino del de todo el kirchnerismo.
Quizás luego llegue el turno de Uribarri y el sillón de Jefe de Gabinete sea como esas monturas de animales bravíos que eyectan a quienes se suben a ella y el éxito se mida en cuánto tiempo se pudo resistir sin caerse, pero nunca por evitar la caída.
¿Se anticipará el momento en que Scioli sea la última esperanza del kirchnerismo? Massa duró alrededor de un año como Jefe de Gabinete, ¿Capitanich algo menos y Urribarri o quien fuere algo menos aún? Sorprende el equilibrismo que ha realizado Scioli para seguir montando la silla más compleja del poder sin caerse y su capacidad para durar mucho donde otros sucumbirán a la brevedad. Y que Córdoba y Santa Fe no hayan podido contener los saqueos y las rebeliones policiales y el mucho más caldeado conurbano bonaerense se haya salvado de ese grado de furia. Pero esa construcción de Scioli podría derrumbarse con cualquier estallido en cadena.

jueves, 12 de diciembre de 2013

“La fuerza capaz de desestabilizar es la policial”, dice Zaffaroni

El concepto referido por el juez supremo, que es penalista y cercano a la Presidente, es muy importante. No es título, pero debería: acusó a la Policía de voltear el gobierno del presidente Fernando de la Rúa. Una entrevista sin desperdicio para analizar los días que corren. No es el único factor que explica los saqueos, obviamente. Hay una situación económica que empieza a emerger y un aprovechamiento de la situación por parte de bandas delictivas y de agrupaciones políticas y sociales. Pero la protesta gremial policial es el elemento clave, por acción o por omisión, para los sucesos que enlutaron los festejos por el 30 aniversario de la restauración democrática.+)


La permanencia del modelo del siglo XIX como caldo de cultivo de las situaciones en las que la policía puede ser manipulada. La descentralización como posible remedio al “financiamiento autónomo”. La necesidad de abrir un canal de diálogo.



 Por Victoria Ginzberg, Página 12

El juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni es penalista y hace años que estudia los cuestiones vinculadas con seguridad y reforma policial. Al analizar las protestas que en los últimos días protagonizaron las fuerzas provinciales y los saqueos asociados a esos episodios, dice que tiene la sensación de que no son manifestaciones espontáneas, pero, a la vez, no cree que ése sea el principal problema. El tema de fondo, sostiene, es que hay que repensar el modelo policial. Arriesga que los uniformados deben tener un canal de diálogo para poder plantear sus reclamos y que las fuerzas de seguridad que se ocupan del delito común deben descentralizarse: más policías, más pequeñas y más cerca de los ciudadanos (es decir en los municipios), podría resumirse su propuesta. También explica que desde que se pasó de la ideología de Seguridad Nacional a la ideología de Seguridad Ciudadana, “la fuerza capaz de desestabilizar es la policial”.

–Lo que quedó a la luz en estos días y también lo mencionó en parte la Presidenta es la imposibilidad que hubo en estos 30 años de hacer una verdadera reforma policial.

–Obviamente. Es una tremenda deuda de la democracia no haber repensado la policía. Hay países, como Costa Rica, que no tienen Fuerzas Armadas, pero países sin policía no existen. Es una institución necesaria en el Estado moderno. El modelo institucional de policía que seguimos teniendo tendrá todo el desarrollo tecnológico que se quiere, pero el modelo institucional es el que se estableció cuando Rivadavia cerró los cabildos. Es un modelo de ocupación territorial. Copiamos la Constitución de Estados Unidos, pero después copiamos la policía borbónica. No hay una policía de integración comunitaria. Creo que hay que repensar eso.

–¿Qué cambios habría que hacer?

–Pensaría hasta qué punto no hay que programar un pase de la policía de calle para el delito común a los municipios, con control vecinal. Inmediatez, fuerzas más chicas, más controlables. Naturalmente que habría que tener una policía centralizada para delitos complejos y habría que separarla de la policía de investigación criminal que, un día, con un proceso acusatorio, podría depender del Ministerio Público o de los poderes judiciales. Pero la policía de seguridad de calle tiene que estar cerca de la gente, cerca de la manifestación terciaria del Estado, la que uno tiene más a la mano, que es la municipal. Hay que tener en cuenta que el policía es un trabajador, un trabajador particular, pero necesita tener un lugar para canalizar sus reclamos. Discutir horizontalmente las condiciones de trabajo es lo que crea la conciencia profesional.

–Usted habla de un financiamiento autónomo de la policía, ¿es ése otro de los principales problemas?

–El modelo que viene del siglo XIX es ése: te autonomizo, te dejo recaudar y vos me garantizás gobernabilidad. Ese es un modelo que nos viene de la república oligárquica. Un modelo colonialista de ocupación territorial. Esa recaudación autónoma hoy se quiebra porque es mucho más voluminosa, en razón de la globalización, en razón de los mil tráficos ilícitos que hay. Con eso se quiebran los mandos, se quiebra la verticalidad, se quiebra todo.

–¿Con una municipalización de la policía se puede arreglar eso? ¿No puede pasar que dejen de financiarse unos y que se financien otros?

–No descarto que puede haber, o que casi seguro haya, algún caso patológico en que la jefatura municipal haga una mafia con su policía. Pero la gente va a ir y le va a quemar la intendencia. Y al intendente le va a interesar tener seguridad, porque si no, no lo van a votar más o le hacen una pueblada. La gente no se calla. Al achicar, se hace más controlable. Hay un contacto más inmediato con la policía. Controlar una fuerza de 50, 20 mil personas es muy difícil.

–¿Qué impresión tiene de los conflictos desatados con las policías provinciales y los saqueos? El Gobierno denuncia que tienen intencionalidad política, ¿comparte este diagnóstico?

–Tengo la sensación de que hay una manipulación, que no es una manifestación espontánea. Pero hay un espacio que da lugar a esa manifestación. No hay un canal de comunicación del personal policial en el que éste se pueda expresar de alguna manera. Yo no sé si es la sindicalización, no entro en ese tema porque hay una cuestión jurídica debatida que tenemos que resolver en la Corte. Tenemos una causa que está para votar y hay otra con vista a la Procuración. De manera que no abro juicio sobre la cuestión jurídica, pero algún canal de comunicación tiene que haber, alguna forma. Esa falta es lo que genera el espacio en que se puede dar la manipulación. Si se ve la vivencia del personal policial, es una persona que no tiene posibilidades de discutir sus condiciones de trabajo en forma horizontal, está sometido a un régimen de trabajo que dicen que es cuasi militar, pero es un régimen de sanciones arbitrario, no puede discutir sus condiciones salariales. Cada vez que tiene que hacer una declaración, la tiene que hacer de espaldas, parece que declara la ETA. Por otra parte, es una actividad que exige riesgos. Todo eso es un caldo que cultivo para cualquier manipulación.

–Además de la protesta, ¿cómo cree que se manejó la negociación?

–No puedo abrir juicio porque no conozco los detalles, pero sí creo que puso sobre el tapete un problema, una necesidad. Hay muertos, lo que ha pasado es grave y no hay que tirarse con cadáveres para abrir responsabilidades, sino que hay que sentarse para ver qué hacemos. No estamos en campaña electoral, es buen momento para sentarse a pensar esto, necesitamos renovar esta institución.

–¿A qué se debe el fracaso de los sucesivos intentos de reforma? Porque esporádicamente hay cierta voluntad para hacer cambios en la policía.

–Uno de los principales problemas son las marchas y contramarchas. En la policía de la provincia de Buenos Aires hubo marchas y contramarchas. Eso desconcierta al personal. Por eso hay que hacer una política de Estado que vaya en ese sentido. Hay que hacer un acuerdo político. Una democracia necesita algunas bases estructurales. Hay que pensar en el modelo de Canadá, de Scotland Yard, de Italia, las policías de las comunidades autónomas españolas... No necesitamos una policía que se dedique a controlar excluidos, necesitamos una policía que nos asegure mínimamente el orden.

–¿Las denuncias que se están haciendo por sedición en algunas provincias e incluso en el gobierno nacional, le parecen acertadas?

–Las denuncias se pueden hacer, pero esto no se va a resolver penalmente. La dificultad de fondo es de programación institucional. Si no se obtura el espacio para la manipulación se producen estos fenómenos. No tenemos que irnos a Ecuador (se refiere al intento de golpe de Estado de 2010 que comenzó con un reclamo policial). El último golpe contra Fernando de la Rúa ¿quién se lo dio? Fue la policía. Había otros factores, pero el último empujón salió de ahí. (Eduardo) Duhalde tiene que salir prematuramente por un hecho policial. Tengo serias sospechas sobre la desaparición de (Jorge Julio) López. Se puede decir que no siempre el que mata al tío rico es el sobrino heredero, pero ¿quién se benefició de eso? Por otra parte, en Ecuador pasa esto porque tiene una policía única. Estados Unidos nos recomienda que en América latina tengamos policías centralizadas. Cuando tenés una policía única se te hace inmanejable, se te autonomiza y pasan estas cosas.

–Pero Estados Unidos no tiene una policía única.

–No. Eso es lo que nos dicen a nosotros. Ellos tienen 2400 policías. Imitemos a los Estados Unidos en eso. No hagamos lo que nos dicen sino lo que ellos hacen. Tienen policía de condado, policía estadual, todas las policías federales... son más de dos mil.

–¿La policía se convirtió en un actor relevante en los procesos de desestabilización? ¿Se puede decir que en cierto sentido ocupó el rol que tenían las Fuerzas Armadas?

–Claro. Desde que se pasa de la ideología de Seguridad Nacional a la ideología de Seguridad Ciudadana, la fuerza capaz de desestabilizar es la policial. Por otra parte, tiene más penetración social que las Fuerzas Armadas. No son golpes de Estado de las características tradicionales. No se sienta un comisario en el sillón presidencial, pero son movimientos que pueden desestabilizar fácilmente, crear una sensación de caos, de inseguridad pública. Es grave.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Cuarteles

Hace treinta años, cualquier mención a los cuarteles era inequívoca referencia a la cuestión militar.
La Argentina desarrolló una política de estado en materia de defensa, alineada a la que se imponía desde los Estados Unidos hasta el 21 de septiembre de 2001: la separación entre defensa y seguridad, como una sana práctica política de conducción para la gente de armas.
En los hechos, los sucesivos gobiernos argentinos alimentaron este lineamiento con definiciones presupuestarias y estratégicas que fortalecieron a las fuerzas de seguridad y policiales por sobre las Fuerzas Armadas. Hasta el nombramiento del General Milani al frente del Ejército. Habrá que ver si nueva ministro Cecilia Rodríguez trae estos nuevos vientos al Ministerio de Seguridad.
Agustín Rossi toleró el aumento de la participación castrense en la lucha contra el narcotráfico en la frontera, siempre que esté conducido por gendarmes. Está por verse si el movimiento del gabinete se trae esto entre manos.
captura de imagen de facebook publicada por clarin.com
Alto saqueo. Por otra parte, desde 2001 hasta la fecha se han repetido tristes sucesos de violencia social. En rigor, todos refieren a su primer antecedente de 1989. No está claro cuál es el origen y la naturaleza de estos episodios. En 2001 se acusó al peronismo bonaerense de incentivarlos con el objetivo de voltear al presidente radical Fernando de la Rúa. Pero nunca hubo pruebas demasiado concretas. Enrigor, a veces aparecen algunos focos como claramente fogoneados, pero otros no. Además, es un juego irresponsablemente peligroso.
En el medio, aparecen las puebladas. Tienen un formato diferente, pero tienen una idéntica aparición espontánea e inesperada.
Tienen la particularidad de tomar por sorpresa al poder de turno, lo que demuestra la imposibilidad de su previsión y, por lo tanto, el desconocimiento de su origen en el más alto nivel de decisión.
Son fenómenos distintos del cacerolazo, aunque podrían tener en común la reacción espontánea si es que así lo fuera.
El hecho es que el autoacuartelamiento de la policía cordobesa es un suceso que, por sus consecuencias, marca un hito en la historia nacional. Nada será igual para este tipo de acontecimientos después de lo sucedido esta semana en la capital mediterránea.+)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Tratamiento Intensivo de Verano

Cambios en el gabinete: sale Arturo Puricelli en Seguridad. Entra la desconocida Cecilia Rodríguez, especialista en catástrofes. Caso parecido al de Agricultura: asume alguien próximo a quién se esperaba. Casamiquela consultaba políticamente mucho a su Vice en el INTA; Rodríguez reportaba a Segio Berni, ambos referentes eran ministeriables. 

Tal vez el nombre más importante fue el del sacerdote católico Juan Carlos Molina, nombrado al frente del Sedronar. El padre cercano a la familia Kirchner es una novedosa respuesta al documento del Episcopado Argentino que reclamó la acción del Estado para combatir el creciente auge del narcotráfico en nuestro país.

En Salud, quedó Juan Manzur, quién renunció a su banca para la que fue recientemente electo. En los ámbitos oficiales se sospecha que la Presidente le dio carta franca al Jefe de Gabinete hasta marzo para acomodar los desbarajustes de la economía y para posicionarse políticamente de cara a 2015.

La salida de Juan José Mussi de la Secretaría de Ambiente también es un tema importante, porque es reemplazado por el ministro de Infraestructura chaqueño, Omar Judis. Le sacan a Buenos Aires para engordar el proyecto norteño.

El que sigue esperando que lo llamen es el gobernador enterraría o, Sergio Uribarri, de quién se especuló que asumiría en Interior una vez dividido ese Ministerio del área de Transporte.

Cambian a la titular de la Aduana. Le sacan una ficha a Ricardo Echegaray. Parecen ser retoques a los modales del modelo.

Un muerto y mil comercios saqueos en Córdoba, luego de un día y medio de acuartelamiento policial. El Gobierno Nacional reaccionó tarde con la idea de mandar dos mil gendarmes y quedó comprometida la Pax Capitanich con la oposición. Algunos dicen que es la influencia de Carlos Zanini.

El vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, tuvo una semana muy agitada por el avance de las causas judiciales: la formoseño y la que tiene que ver con la apropiación de la imprenta Ciccone.


Tratamiento Intensivo de Verano

Cambios en el gabinete: sale Arturo Puricelli en Seguridad. Entra la desconocida Cecilia Rodríguez, especialista en catástrofes. Caso parecido al de Agricultura: asume alguien próximo a quién se esperaba. Casamiquela consultaba políticamente mucho a su Vice en el INTA; Rodríguez reportaba a Segio Berni, ambos referentes eran ministeriables. 

En Salud, quedó Juan Manzur, quién renunció a su banca para la que fue recientemente electo. En los ámbitos oficiales se sospecha que la Presidente le dio carta franca al Jefe de Gabinete hasta marzo para acomodar los desbarajustes de la economía y para posicionarse políticamente de cara a 2015.

El que sigue esperando que lo llamen es el gobernador enterraría o, Sergio Uribarri, de quién se especuló que asumiría en Interior una vez dividido ese Ministerio del área de Transporte.

Cambian a la titular de la Aduana. Le sacan una ficha a Ricardo Echegaray. Parecen ser retoques a los modales del modelo.

Un muerto y mil comercios saqueos en Córdoba, luego de un día y medio de acuartelamiento policial. El Gobierno Nacional reaccionó tarde con la idea de mandar dos mil gendarmes y quedó comprometida la Pax Capitanich con la oposición. Algunos dicen que es la influencia de Carlos Zanini.

El vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, tuvo una semana muy agitada por el avance de las causas judiciales: la formoseño y la que tiene que ver con la apropiación de la imprenta Ciccone.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Nueva Alianza

El acuerdo entre Repsol e YPF, a instancias de Pemex, proyecta una renovada relación entre tres importantes jugadores de Iberoamérica, Argentina, España y México.+)

Madrid, 27 de noviembre de 2013
1 página

El Consejo de Administración de Repsol, reunido en el día de hoy, ha tomado, entre
otros, los siguientes acuerdos:

1. El Consejo de Administración ha analizado y valora positivamente el principio
de acuerdo anunciado por el Gobierno argentino acerca de la compensación
por la expropiación del 51% de la participación accionarial de Repsol en YPF.

Con el objeto de desarrollar este principio de acuerdo, Repsol ha decidido
iniciar en breve plazo conversaciones entre sus equipos y los del Gobierno
argentino, a fin de buscar una solución justa, eficaz y pronta a la controversia.

El proceso deberá atender a las exigencias que plantea la complejidad propia
de un asunto tan relevante y responder a los términos y garantías apropiados
para asegurar su eficacia. A tal fin, el Consejo de Administración ha acordado
la contratación de un Banco de Inversión de prestigio internacional para
apoyar al equipo de Repsol y facilitar una conducción profesional del proceso.

2. Aprobar el pago de una retribución a los accionistas en el marco del Programa
Repsol Dividendo Flexible y en sustitución del que hubiese sido el tradicional
dividendo a cuenta del año 2013, equivalente a 0,50 euros bruto por acción,
bajo la fórmula del “scrip dividend” y sujeto a los correspondientes redondeos
de conformidad con las fórmulas previstas en el acuerdo de la Junta General
Ordinaria de Accionistas.

3. Manifestar, como órgano de administración de la compañía, el pleno apoyo a
la estrategia de la misma y a la gestión que viene desarrollando el equipo de
dirección, conforme a las mejores prácticas de gobierno corporativo. Todo ello
se evidencia tanto en las tasas de crecimiento, como en resultados positivos y
en rentabilidad de la acción y confirma el refrendo que los accionistas les
vienen prestando por inmensa mayoría a través de su voto en las Juntas
Generales.

martes, 26 de noviembre de 2013

Entra Irán, sale Israel

Acuerdo del 5+1 con Irán. Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania y Reino Unido acordaron con Irán sobre su desarrollo nuclear. Esto implicaría un realineamiento para la política norteamericana que favorece a sus antiguos enemigos y perjudicaría a sus históricos aliados, Israle y Arabia Saudita.

En los próximos días se podrá comprobar cuánto de alineamiento argentino a los Estados Unidos tuvo la cuestión de la firma del memorandum entre nuestro país y la nación persa, por la causa de la AMIA. El atentado contra la mutual judía es la única causa judicial en el mundo que implicaba a antiguas autoridades iraníes aún vigentes en la política de ese país con una acción terrorista concreta y por la que aún existen pedidos de detención en Interpol.

Vladimir Putin se reunió con el Papa Francisco. Hablaron de una solución étnica y religiosa para Siria. El premier ruso viene aumentando sistemáticamente su actividad en la política internacional.

Pre acuerdo entre españoles y argentinos, impulsado por los mexicanos de Pemex, por Repsol. La firma española aún tiene que aprobarlo. La positiva reacción en  la bolsa madrileña anticiparía una decisión positiva. El gobierno de Cristina Kirchner continúa resolviendo nudos a su reinserción global.+)

jueves, 21 de noviembre de 2013

Mantenimiento

Tal como comentamos el martes, los nombramientos fueron ajustes propios de un mantenimiento. No fueron un giro o un volantazo. En detalle:
Se consolida la delegación en el jefe de Gabinete de Ministros.
Jorge Capitanich inauguró esta mañana un nuevo estilo en relación con la prensa, cerrando el que caracterizó a la era Kirchner. En ese encuentro les informó a los periodistas que no desdoblaría el tipo de cambio y que se comenzará a desandar la madeja de subsidios. Por su parte, un rato más tarde, el flamante ministro de Economía Axel Kicillof visitó la sala de periodistas del Ministerio y ratificó tales anuncios.
De esta manera, se ratifica el tenue giro al pragmatismo que venimos anunciando desde hace meses y que el Gobierno comenzó a transitar en las últimas semanas.
Por otra parte, Augusto Costa reemplazará a Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio. Se espera que algunos funcionarios próximos a él lo acompañen. Mientras, Moreno mantiene su agenda con empresarios.
En materia política, el acto de asunción de ministros fue diferente. Más populoso. La planta baja y el Salón Blanco se colmaron de militantes que cantaban y bailaban, agitando trapos y banderas, para darle la bienvenida a la Presidente, al tiempo que desplazaban a la mayor parte de invitados sectoriales que pretendían dar la bienvenida a los flamantes funcionarios.
Con  los últimos movimientos, el peronismo apunta a estabilizar la gestión durante 2014 -con el nuevo índice de precios, la disminución de la emisión, el recorte de subsidios y la acción en Seguridad de Alejandro Granados- y a una disputa entre los gobernadores Daniel Scioli y Jorge Capitanich. Scioli podría ir acompañado por algún gobernador crítico, como José Manuel de la Sota, y Capitanich posiblemente de Sergio Uribarri, para terminar en una fórmula que combine a ambos en primer y segundo término, según resulten en las PASO.
Si logran esos objetivos, así como el ordenamiento ferroviario, la sucesión vendría por ese lado. Salvo que se produzca el efecto Glen Close, como se conoce a la inesperada reacción final de la protagonista de "Atracción Fatal".+)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La respuesta

EFECTO KICILLOF: EL DÓLAR OFICIAL SALTÓ A $ 6,04 Y LA BOLSA CAYÓ 6,6%

El mercado operó con la noticia del nombramiento del nuevo ministro, pero cerró antes de la renuncia de Moreno. (Por Marcela Pagano, Clarín)

Los mercados financieros reaccionaron con desconfianza ante los cambios de Gabinete. Es cierto que operaron sabiendo el nombramiento de Axel Kicillof pero cerraron antes de que se supiera que Guillermo Moreno abandona su cargo. Así, los rumores de un inminente desdoblamiento cambiario, medida que desde 2011 intentó impulsar el ahora ministro Kicillof, sumaron más presión al dólar. Pero también se desplomaron las acciones y los bonos. Los importadores apuraron sus compras y el tipo de cambio oficial, que fija el Gobierno, saltó cuatro centavos hasta tocar los $ 6,045 pese a que el BCRA vendió US$ 110 millones.

El billete paralelo también se disparó y tras tocar un máximo de $ 10,04 al mediodía terminó en $ 9,93. Los cueveros anoche festejaban la renuncia de Moreno, y ya se preparan para operar un blue más alto en los próximos días. Los bonos se desplomaron hasta el 4% y el Merval registró su peor caída diaria en dos años: -6,6%.


A juicio de este blog, la lectura de Pagano es equivocada. Daría la impresión de que la respuesta del mercado a los cambios es lo que eyectó a Moreno. Lo más probable es que el Gobierno haya intentado retenerlo, con la carta en la manga de que el Ministro tenía que nombrar a su equipo, y que la reacción del mercado haya sido lo que precipitó el cambio. Aún así, si es leído como una reacción a destiempo el mercado se podría engolosinar. Las decisiones difíciles, decía Maquiavello, se deben tomar todasal mismo tiempo. Aunque parece que está vez los medios compraron una decisión por entregas.+)

martes, 19 de noviembre de 2013

Retoque

La Presidente de la Nación volvió de sus 42 días de licencia con ánimo de renovación y con pautas de constatación de que leyó el resultado de las elecciones.
Primero, ensayó un mensaje algo exageradamente desestructurado y pacifista, pero sin modificar en nada sus lineamientos políticos. Al estilo del apaga Francisco. Evidentemente, comprendió que la gente no quiere más peleas. Y que la economía pasó la factura. Porque -ya no ella, si no su vocero- anunció un nuevo equipo económico, que viene a ser un enroque del anterior. Aunque marca una diferencia, porque viene a profundizar el rumbo del tenue giro al pragmatismo de las últimas semanas.
Nombró a un jefe de gabinete como para delegar funciones políticas y económicas, el gobernador chaqueño Jorge Capitanich. Su sólo nombramiento marca una línea en ambos sentidos, moderada y peronista.
Ascendió a un marxista heterodoxo y poco Market friendly en Economía, el joven Axel Kiciloff. Pero con capacidad de decisión y criterio propio.
Al único desplazado que salvó fue al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, a quién lo mantuvo en la negociación de la deuda externa y embajador ante la Unión Europea. Un premio. 
Nombró a un técnico respetado en economías regionales en Agricultura, el presidente del INTA Carlos Casamiquela, que reemplazó al derrotado candidato a diputado por Chubut Norberto Yahuar.
Y le puso a los banqueros a un embajador personal muy cercano y querido por ellos, Juan carlos Fábregas. Sospecha por dónde pueden venir los tiros.
Pero no nombró a sus subalternos. ¿Quedarán a cargo de los nombrados? ¿Qué será de la suerte de Guillermo Moreno? ¿Quedara en manos de Kiciloff? Toda una novedad.
¿Qué será de la suerte de Juan Manuel Abal Medina (hijo) o de Mercedes Marco del Pont. ¿Quién sabe? ¿Qué pasará en Salud cuando asuma como diputado el ministro Juan Manzur?
Hay dos señales en estas medidas: 1) un ajuste del motor para llegar al final del mandato y 2) por primera vez, una aparente delegación de funciones.+)

lunes, 18 de noviembre de 2013

Señales económicas

Por más que sean discretas y que la profusión de voceros económicos confunda, es importante detectar esta clase de noticias:

Kicillof se reunió con Cristina y quiere aflojar el cepo (lapoliticaonline.com, hoy)
El viceministro de Economía ya mantuvo un encuentro con la presidenta en Olivos, después de que le dieron el alta. En la Secretaría que dirige están preocupados por la pérdida de reservas del Central, que creen que ya entró en una dinámica peligrosa. Su equipo tiene varias medidas en estudio, desde un desdoblamiento cambiario hasta poner un dólar turista. Buscan darle un poco de aire al cepo.

Marcó del Pont admitió que hay que bajar la inflación y justificó la pérdida de reservas (La Nación, 16/11/2013). Sin dar precisiones, pidió pensar en herramientas para llevarla a menores niveles; dijo que el 75% de la caída en la tenencia del BCRA fue por "pagos de la deuda"

Giro: Admiten en el Gobierno que el país debe recuperar estadísticas creíbles. Por Martín Kanenguiser en La Nación el 12/11/2013. Reanimado por la convicción de que mañana el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzará a analizar un informe sobre la Argentina con un tono "positivo", el Ministerio de Economía promete que durante el primer trimestre de 2014 habrá un nuevo índice de precios al consumidor (IPC), que le devolverá al país la capacidad de contar con "estadísticas creíbles".+)

jueves, 14 de noviembre de 2013

La dupla

Para el retorno presidencial se perfilan tres escenarios, de mayor a menor grado de probabilidad:
> La Presidente vuelve muy de a poco a sus funciones. En los hechos, el poder se mantiene delegado en la yunta económica Amado Boudou y Hernán Lorenzino, para lo que son los acuerdos con el FMI por el nuevo índice de precios y con el Banco Mundial por los juicios en el Ciadi, por caso; la sucesión política en las autoridades partidarias del justicialismo, y la seguridad en manos de Daniel Scioli y Alejandro Granados. Muy probable. La elección de Fernando Espinoza como presidente del PJ provincial va en esa línea y proyecta a Scioli a la esfera nacional. Por otra parte, la prudencia de los intendentes massistas de no sacar los pies del plato y jugar las internas del PJ de sus distritos ratifican que este es el escenario más probable.
< La Presidente vuelve y no toma grandes medidas. De esta manera parecería extraño que se llegue bien al término del mandato. Los dirigentes más destacados del justicialismo, incluyendo a los gobernadores, pedirían entrevistas con Sergio Massa y la pérdida de sustentación podría complicar la gestión y hasta desembocar en un adelantamiento eleccionario sobre el cierre.
<< La Presidente vuelve para "terminar la gesta", bajo la consigna de profundizar el modelo. Pronóstico reservado y de desarrollo acelerado.+)

domingo, 10 de noviembre de 2013

Darle nombre

Darle nombre a las cosas ayuda a precisar, a calibrar, a ponderar. La Guerra al Narco que reclaman los obispos es la misma que proclaman ahora la dupla Daniel Scioli y Alejandro Granados, pero también la que venía siendo tímidamente anticipada desde otras instancias estatales.
El Estado democrático, avergonzado por lo que fue el terrorismo en tiempos de facto, dejó entrar por la puerta de algunas garantías individuales a la inseguridad, cercenó de esa manera otras garantías y cedió el monopolio legítimo de la fuerza.
La identificación de ests nuevo enemigo, el Narco, cuya consecuencia es la misma inseguridad que lidera las encuestas, le permitirá a este mismo Estado desandar el camino del garantismo e incursionar en un combate en el que no solamente actuarán las fuerzas de seguridad sino que también se volverá a recurrir a las Fuerzas Armadas, aunque en forma subsidiaria.
Porque a diferencia de las caras marginales y empobrecidas de la inseguridad, al Narco se lo identifica con gente acaudalada que se confunde con el empresariado y los nuevos ricos. Un enemigo ideal para ese segmento que nunca quiso criminalizar a la pobreza, pero que se vio desbordada por una violencia descontrolada que no pudo explicar ni contener.
Es muy probable que, de la Mano Segura y Firme de Scioli efectivamente ejecutada por Granados, esté la posibilidad de retornar al camino del monopolio legítimo de la fuerza.
La Justicia empezará a virar también, como se vio estos días en los casos de Walter Bulacio y el del chico que murió accidentalmente en Paseo Colón.
La prensa no se perderá el colorido que ofrecerá este nuevo clamor popular. Como con el policía que asesinaron esta semana en La Matanza o, en el caso rosarino, la caracterización gangsteriana de crimen organizado de Los Monos facilitará el combate. Esta y otras bandas y carteles que irán apareciendo serán lo que la guerrilla subversiva y el terrorismo apátrida fueron para el Proceso; y Rosario, el nuevo monte tucumano.
Foto: lanacion.com


La Presidente recibió el alta médica. Según la prensa, volverá a sus funciones gradualmente. Deberá decidir si sigue tironeando de las variables económicas o si emprende el camino del endeudamiento externo para ir equilibrando las cuentas deficitarias como consecuencia principalmente de la cuestión energética.
También tendrá que permitir o desautorizar los realineamientos sucedidos dentro del justicialismo en torno de Scioli como candidato a sucederla. La manera en que lo haga asegurará la continuidad o favorecerá el crecimiento de una opción opositora progresista o liberal.
En este sentido, la manera en que se resuelva la conducción del PJ bonareense será un importantísimo elemento de análisis.

Mientras tanto, el mundo se agita ante posibles novedades importantes en Medio Oriente y en China.+)

sábado, 2 de noviembre de 2013

Esperando a Berta

Ciccone: Revés para Boudou. Hay motivos para creer que la convalidación judicial del testimonio de Laura Muñoz, exesposa de Vanderbroele, que acusaba a su antiguo marido de ser testaferro del Vicepresidente de la Nación en ejercicio de la Presidencia, Amado Boudou, haya sido la razón del exagerado fallo de la Corte sobre la Ley de Medios que fuera tan festejado por el Gobierno.
Es imposible pensar que la Cámara de Casación no haya consultado a los supremos antes de fallar y que aquellos hayan decidido abrazar la causa K a escasos días de su derrota electoral antes de golpear a quien oficialistas y opositores coinciden en denostar, sin ser tildados de destituyentes. 
Boudou es acusado por negociaciones incompatibles con la función pública y enriquecimiento ilícito por el levantamiento de la quiebra de la Calcográfica mediante un testaferro monotributista con una inusual moratoria de la AFIP por presuntas gestiones de quién entonces era Ministro de Economía.

El fallo. Vale aclarar que este blog pone en duda lo que los medios afirman repecto de ese fallo. Tanto uno de los directores de la Afsca por la oposición, Marcelo Stubrin (el otro no ha sido nombrado aún, en contravención de la norma que crea el ente que regula a los medios), como el precandidato presidencial por el radicalismo, Julio Cobos, han sido claros respecto de la profundidad de lo que el Allí expresa la Corte en materia de igualdad ante la ley por parte de los grupos a desinvertir, la necesaria independencia del ente respecto del Gobiermo a la hora de hacer cumplir la ley y de la distribución de la torta publicitaria. El propio presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzatti, tuvo que salir a aclarar aspectos del fallo para explicar que él no podía prejuzgar, que la ley aún no había causado daños al no haber sido aplicada pero que otorgaba argumentos a los potenciales perjudicados en caso de que se instrumente de manera injusta.

Salud presidencial. Un parte médico de la Fundación Favaloro, firmado por el doctor Facundo Manes, asegura que el viernes 8 Cristina Fernández recibirá el alta médica. Este dato coincide con la información que este blog pudo obtener respecto de la seriedad de su afección. Las fuentes aseguran que lo que tiene no es grave. No obstante, hay tres elementos que serán importantes en los próximos días para evaluar la gobernabilidad: 
+ el retorno a sus funciones, dado que un mes de ausencia para un estilo presidencial tan centralizado, es probable que haya producido alguna clase de corrimientos -principalmente, las internas en el oficialismo- que requieran un correctivo, al decir de Cabandie;
+ la manera en que ella ejerza el poder, el modo en que personalice esas batallas, serán un nuevo condicionantes para su salud que, si bien no presenta complicaciones, tampoco admite mucho baqueteo, y
+ la presión familiar, en caso de que existiese, podría ser muy importante.
De esta manera, aparecen tres escenarios: uno, muy poco probable, de que no reasuma (en al caso, sólo se justificaría por la presión familiar); un segundo, más probable, que asuma y concluya su manato, y un tercero, tal vez el más probable, de que asuma y por diversos factores no pueda concluir  o decida anticipar algunos meses las elecciones.

Los gobernadores. Mientras tanto, un grupo de gobernadores liderados por Segio Uribarri, Jorge Capitanich y Juan Manuel Urtubey, se reunieron en San Juan, luego de visitar a su accidentado par Gioja. Al día siguiente Daniel Scioli, que se había ausentado de esa reunión con la excusa de que él había viajado el domingo para visitar a su principal armador federal en el hospital, se reunió con Paco Pérez, en Mendoza. Es evidente que algo se trama en ese ámbito relativo al 2015.

El giro al pragmatismo. A la espera decir se pronuncie la Corte de los Estados Unidos, la Cámara de Apelaciones de Nueva York confirmó la vigencia de la suspensión de la sentencia en favor de los fondos buitres contra la Argentina. Esto evidencia el impacto de las últimas negociaciones entre nuestro país y algunos fondos por solucionar el problema de los holdouts, y de los recientes pronunciamientos de ese país y del Banco Mundial en favor del nuestro. Hay un cambio de actitud con respecto a los mercados internacionales, que habrá que ver si se complementarán en un cambio de políticas fronteras adentro en el equipo económico.

Los chinos. Una noticia muy importante registrada por el diario La Prensa -que loeditó en tapa, como corresponde- y Página 12, fue la visita de tres buques de guerra chinos. Es la primera visita de ese tipo a nuestra región; viene de visitar Chile y Brasil. Como sabemos, eso significa que las relaciones que en principio fueron comerciales y luego políticas, están avanzando mucho.+)

martes, 29 de octubre de 2013

La Liga de Gobernadores PJ, sin Scioli

Se reúnen en San Juan

Señal: liga de gobernadores debate hoy el futuro del PJ

Por: Ignacio Zuleta


Daniel Scioli y Néstor Kirchner
 En la mañana de hoy, con el olfato pampa ante las señales de alarma que los caracteriza, un grupo de los más significados gobernadores peronistas hará una evaluación del resultado electoral del domingo y discutirán, a solas y solo entre pares, los próximos pasos del PJ

La reunión se hará a partir de las 10 en San Juan, adonde arribarán en vuelos separados Jorge Capitanich, Francisco Pérez, Gildo Insfran, Lucía Corpacci, Luis Beder Herrera y Juan Manuel Urtubey. En un gesto de apertura está invitado el sanluiseño Claudio Poggi, que gobierna en San Luis en nombre de los Rodríguez Saá y que es valedor de un acercamiento de este sector con el Gobierno nacional que hasta ahora nadie ha explicado del todo. Hasta anoche no había confirmado si asistirá.

El justificativo del viaje es visitar en el hospital Rawson a José Luis Gioja, quien ha sido siempre una especie de decano de la liga de gobernadores que es la columna vertebral del PJ nacional. 

El grupo concertó ese viaje apenas se conocieron los resultados en la noche del domingo y lo integran ganadores netos de esa jornada, como el chaqueño Capitanich, Insfrán y Beder, pero también derrotados como "Paco" Pérez o Corpacci y empatados como Urtubey (ganó con su hermano la categoría de senador en Salta pero perdió la de diputados en manos de su sombra, Juan Carlos Romero). 

La agenda no incluye la presencia de Daniel Scioli. En la superficie hay un motivo, que el bonaerense ya estuvo con Gioja el último fin de semana. En el fondo esa ausencia tiene una explicación obvia: el peronismo de esa provincia fue derrotado por el kirchnerismo disidente de Sergio Massa y Scioli se ha colocado como el candidato natural del peronismo a la presidencia en 2015. 

La liga analizará el resultado electoral en Buenos Aires como un laboratorio de lo que le puede pasar al peronismo en su conjunto. La disidencia massista esmerila las pretensiones de Scioli, pero también amenaza con consolidar una división en el peronismo nacional. 

Massa 
se ha ido del PJ pero irá a la captura de adhesiones en el pan peronismo. Para esa misión ya cuenta con la resistencia de la liga de gobernadores cuyos integrantes se han mantenido lejos de esa movida. Tienen cada cual la amenaza de que sectores del peronismo disidente en sus provincias se tienten por sumarse si el tigrense emprende una misión nacional. Saben que sectores del puertismo misionero pedían pista en el massismo después de las primarias y que el barrionuevismo es uno de los sustentos más firmes del ganador del domingo. Se tranquilizan con que ni Ramón Puerta ni Luis Barrionuevo ganaron bancas el domingo. La tarea de unificar al peronismo es la necesidad primaria de la liga de gobernadores, con Scioli o sin él. Si la división persiste saben que las chances de competir con ventajas ante candidatos del no peronismo, como ocurrió en 1983 y 1999, disminuyen.

En eso parecen forzados a estar juntos quienes se estarán hoy en San Juan y también Scioli. Comparten el mismo diagnóstico y es lo que los separa del kichnerismo disidente de Massa: mientras éste cree que el final del kirchnerismo -por el plazo de 2015 sin reelección para Cristina de Kirchner- se llevará puesto al peronismo, los gobernadores entienden que el peronismo preexiste al kirchnerismo y que su suerte no está ligada al actual ciclo como no lo estuvo cuando prestaban observancia al menemismo en los años '90.

Pero más allá de esas coincidencias quizás forzadas, la liga piensa ya en el ticket presidencial de 2015. En la tradición del Frente Federal siempre se dijo que si no ponían el candidato a presidente, ponían al vice. No admitirán esa capitis diminutio pero el juego está planteado como antes, cuando pusieron al vice de Carlos Menem, Romero, en la formula de 2003.

La liga de gobernadores, aunque nació con la jefatura del bonaerense Antonio Cafiero para enfrentar desde la oposición al Gobierno de Raúl Alfonsín, siempre se ha resistido a sindicarse en dirigentes de Buenos Aires.Protagonizó en la convención reformadora de la Constitución de 1994 un debate despiadado contra las pretensiones de Buenos Aires, que dominaba el bloque mayoritario con Alberto Pierri. En esas discusiones con Domingo Cavallo y asociados de entonces, como Néstor Kirchner y Augusto Alasino, lograron imponer instituciones claves como convertir al Senado -cámara que representa a las provincias- en iniciador de los proyectos de ley más importantes. Eso le dio a la Argentina un sesgo semiparlamentario que convirtió desde entonces al Congreso en la sede de las decisiones.

El interior mira a la provincia más grande como ambiciosa de manejar el país, angurrienta en la demanda de fondos y tratando de capturar más porcentajes de coparticipación. Cuando no pudo evitarlo consintió el Fondo del Conurbano que enriqueció la tesorería de las gobernaciones de Duhalde, pero en cuanto pudo lo eliminó jibarizándolo en el Presupuesto.

Por esa inclinación anti-bonaerense la liga adoptó en la crisis de 2001 el nombre de Frente Federal y asumió la representación de las provincias frente a las pretensiones de Buenos Aires de liderar al peronismo. 

Desde los años '80 el peronismo formal ha funcionado como un club de mandatarios que toma las decisiones del conjunto que después se formalizan en los organismos institucionales. La liga soportó el ascenso de Carlos Menem a la presidencia pero siempre funcionó con juego propio respecto de los presidentes. En cada oportunidad sindicó el poder en quien pudiera asegurarle a la formación retener el poner nacional. Esa mesa de gobernadores avaló la reelección de Menem en 1995, le soltó la mano a Eduardo Duhalde en 1999 porque entendía que no iba a ganar la presidencial de ese año, y se negó a unificar las elecciones locales a la nacional. En 2003 aproyó en la primera vuelta a Menem pero cuando se planteó el balotaje le sacó el banquito al riojano y dejó vía libre a que Néstor Kirchner asumiera como presidente, aunque hubiera perdido en las urnas. Ha sostenido el ciclo Kirchner como la mejor manera de retener el poder nacional y se ha beneficiado del ciclo de más reparto de fondos de Nación a las provincias, aunque aquélla retuviera las riendas de cómo y con quién se hacen los gastos. Kirchner fue años gobernador y sabía que gobernador con dinero no hace política y en ese axioma basó la buena relación con la liga de la que él había sido socio principal.

Durante muchos años la sede de deliberaciones de esa liga de mandatarios fue el Consejo Federal de Inversiones en la Capital Federal, adonde se significaron como bastoneros Rubén Marín y después Eduardo Fellner. En la crisis de 2001 se tramitaron allí varias sucesiones presidenciales que terminaron con la designación de Adolfo Rodríguez Saá. También allí se escuchó por primera vez la palabra "pesificación"en boca de José Manuel de la Sota, inspirado por dos economistas norteamericanos anti convertibilidad cuyos nombres se pierden en el tiempo.

El efecto electoral en el gremialismo

Massa busca la unidad sindical “desde abajo”

POR RICARDO CARPENA, CLARIN


29/10/13
El domingo no sólo perdió el Gobierno: hubo pocos gremialistas que se salvaron del naufragio electoral. Apenas el massismo y la izquierda tuvieron motivos para celebrar. El resto quedó en un estado de tanta debilidad política que nadie se anima a pronosticar lo que viene, pero todo indica que el futuro del sindicalismo peronista será agitado.
En pleno ascenso, Sergio Massa no se quedará quieto: pasado mañana, sus dirigentes elaborarán un documento que se presentará en sociedad durante un acto que se realizará dentro de diez días, en La Plata, y en el que el líder del Frente Renovador llamará a la unidad del movimiento obrero. No serán invitados los jefes de los principales sindicatos, sino los segundos y terceros niveles de conducción.
“Es que la unidad se construye de abajo hacia arriba”, explican cerca del intendente de Tigre.
Será una forma de graficar su fuerte apuesta a la renovación dirigencial, además de una manera elegante de evitar la foto con algunos caciques sindicales que no tienen buena imagen. ¿Se convertirá, además, en la opción elegida para no insistir en el final de la reelección indefinida, que había insinuado Massa y que provocó más quejas que elogios en los gremialistas que lo rodean y que tienen muchos mandatos encima?
Ese punto no figuraría en el documento que redactarán Héctor Daer, Pedro Machado, Julio Ledesma, Juan Carlos Murúa, Fabián Alessandrini, Alberto Roberti y Carlos Acuña, pero sí estarán otros, aseguran en el massismo, como “la defensa del modelo sindical, la protección del sistema de seguridad social y de las obras sociales, la actualización por ley de las asignaciones familiares y la consolidación de las convenciones colectivas sin la canibalización de los reclamos por encuadramiento”. Detrás de esa estrategia está uno de los grandes ganadores sindicales en las elecciones: Carlos West Ocampo, jefe de Sanidad y uno de “los Gordos”, el verdadero cerebro que propició el acercamiento de los principales gremios a Massa.
El sindicalismo massista piensa pedirle a Hugo Moyano que permita que su hijo Facundo se sume al esquema de “unidad de abajo hacia arriba”. ¿Lo aceptará? El camionero parece haber acusado recibo del traspié electoral. Ayer ni apareció por su gremio y la noche de las elecciones no estuvo al lado de su socio Francisco De Narváez, sino en Neuquén para acompañar a un aliado exitoso: el petrolero Guillermo Pereyra, que ganó con un 42% de los votos y fue elegido senador nacional.
La alianza moyanista-denarvaísta quedó cuarta en la Provincia, con un 5,46%, e incluso obtuvo menos votos que en las PASO: pasó de 915.000 sufragios a 469.336. Un balance que no puede satisfacer al líder de un gremio poderoso que armó un partido con la aspiración de acaparar el voto de los trabajadores.
Para los que conocen la interna camionera, el pase de facturas será inevitable. Algunos les apuntan a Octavio Argüello y Jorge Mancini, los operadores de Moyano y quienes lo alentaron a cerrar un acuerdo con De Narváez. Las exiguas dos bancas de diputado obtenidas el domingo le permitieron el premio consuelo de que su amigo Omar Plaini pueda seguir en la Cámara Baja, pero no pudo colocar ni un concejal propio. Para colmo, su suerte puede empeorar: en Tribunales dicen que sería inminente un fallo de la Corte que anularía una resolución de la Cámara de Apelaciones del Trabajo que había beneficiado al gremio de Camioneros para afiliar a unos 100 empleados de la empresa Gate Gourmet, del Sindicato de la Alimentación.
Los comicios también amargaron a Gerónimo “Momo” Venegas (obtuvo 137.216 votos bonaerenses, el 1,60% del total) y a Luis Barrionuevo (cuya lista de diputados quedó tercera en Catamarca, con el 18,75% de los votos), aunque el gastronómico compensó con dos alegrías: por un lado, las bancas provinciales que logró pondrían a su gente cerca de presidir el Concejo Deliberante y la Cámara de Diputados; por otro, Acuña, uno de sus aliados gremiales, fue elegido diputado provincial en la lista de Massa.
En la CGT Balcarce tampoco hay clima de festejo, por más que Antonio Caló y Omar Viviani hayan sobreactuado la alegría en el escenario kirchnerista del domingo: sólo ubicó con lo justo al mecánico Oscar Romero como diputado (estaba en el puesto 11 de la lista de Martín Insaurralde y entraron 12 legisladores). Y el ultraoficialismo del jefe de la UOM también pudo haber tenido que ver con las sugestivas derrotas de dos intendentes de origen metalúrgico como Hugo Curto, en Tres de Febrero, y Francisco “Barba” Gutiérrez, en Quilmes.
La mesa chica de la CGT kirchnerista analizará las elecciones esta semana, pero no habría definiciones hasta que se sepa cómo reaccionará Cristina ante el revés en las urnas y cómo terminará la interna en el PJ. Hay quienes hablan de “autonomía” para describir la etapa que viene en su relación con el Gobierno, pero se dividen al imaginar la pelea de 2015: otros, como Caló, apuestan a Scioli, y otros, a tono con Carlos Zannini y el núcleo duro del cristinismo, a Urribarri. Massa aún es resistido en esta CGT, pero todo puede cambiar, sobre todo si defiende el modelo sindical y garantiza que nadie toque la reelección indefinida.

domingo, 27 de octubre de 2013

El lenguaje de los números

Más allá de los detalles, los resultados electorales ofrecerán un menú dividido en tres grandes propuestas a la Argentina de 2015:
OFICIALISMO. El kirchnerismo, como tal, quedó sepultado en las PASO. El justicialismo liderado por los gobernadores mantendrá un tercio a partir de la suma de votos desperdigados en todo el país y, principalmente, en las pequeñas provincias del interior. Los gobernadores parecerían reconocer en Daniel Scioli al heredero del kirchnerismo. Lo dijo Lole Reutemann, pero es un secreto a voces para el resto. Es curioso, ya que Scioli perderá en su territorio. Evidentemente, el peronismo no le atribuye a él la derrota; eso podría producirse sólo si Martín Insaurralde perdiera votos respecto de las PASO.
PROGRESISMO. Los radicales arrasaron en Mendoza y, junto con los socialistas, también en Santa fe. Saldrán segundos en Capital y en Córdoba. Pero, además, el radicalismo compite palmo a palmo con el oficialismo en las provincias del interior, ganando algunas probablemente. Suena fuerte la fórmula Cobos - Bonfatti. Binner volvería a competir por la gobernación santafecina, Sanz presidiría el partido y una serie de figuras aparecerían en el firmamento radical, tales como el tucumano José Cano, el formoseño Ricardo Buryaile, el chaqueño Ángel Rozas, el pingüino Eduardo Costa, el riojano Julio Martínez, el correntino Ricardo Colombi y Lilita Carrió, quién competiría con Cobos en la PASO del 2015.
CENTRO DERECHA. El PRO se impuso en Capital, el Frente Renovador de Sergio Massa, en Provincia, José Manuel de la Sota en Córdoba y Mario Das Neves en Chubut. En apariencia, es el gran ganador de la jornada, pero no parece que todos vayan a coincidir en una misma propuesta electoral. Es probable que De la Sota, Das Neves y el santacruceño Daniel Peralta regresen al seno del justicialismo. Por otra parte, Sergio Massa no parece traccionar muchas voluntades peronistas fuera de la provincia de Buenos Aires. Debería llegar a alguna clase de acuerdo con Mauricio Macri. A primera vista, y en función de los antecedentes, eso no será fácil. Macri no pudo mantener su acuerdo con Francisco de Narváez y el principio de acuerdo entre el macrismo y el massismo para la lista de diputados fue muy frágil. Los renovadores no quieren aparecer sindicados en este espacio. Macri, por su parte, puede mostrar una gran elección en Capital y alguna construcción en el interior. En ese sentido, está mejor parado que Massa. Y está más posicionado como presidenciable. Pero lo que tiene Macri le falta a Massa, y viceversa. 

La moderación venidera

Nuevamente, Perfil vuelve a destacarse por su producción periodística.
A continuación, Manuel Mora y Araujo comenta lo más importante que sucederá hoy en las urnas: el voto por la moderación.
La moderación no garantiza el crecimiento económico, ni la justicia, ni la verdad. Pero es un ingrediente fundamental para la vida republicana y favorece la creación de consensos y acuerdos mayoritarios, que son tan importantes para la vida en democracia.
Por otra parte, el autor de la nota hace resaltar el fallo de la Corte Suprema en el caso de la reelección santiagueña: uno de los hechos más importantes para la república en los últimos tiempos.+)

LA ARGENTINA QUE EMERGE  

Hacia un país moderado

Gran parte del electorado aparece más cercano al gradualismo que al todo o nada. Respuestas antes o después de 2015.

Por Manuel Mora y Araujo

Se cerró el proceso preelectoral y el país vota. El resultado de la elección legislativa definirá el entorno político de los últimos dos años del mandato de la Presidenta. Al mismo tiempo, de este proceso emerge un país en muchos sentidos bastante más “normal”, política e institucionalmente. Un país en mejores condiciones para encarar una sucesión presidencial y un período de grandes dificultades macroeconómicas, en un contexto mundial ya de por sí complicado.
Los resultados electorales los conoceremos en pocas horas; hasta ahora, las encuestas y las presunciones coinciden, a grandes pinceladas, en que el electorado está buscando correcciones en los equilibrios políticos sin demasiados dramatismos. Muchos votantes se alejaron del espacio oficialista, pero para instalarse no en los campos fuertemente opositores sino en espacios de las “vecindades” políticas, donde coexisten –con mayores o menores grados de acuerdos– moderados de diversos matices: ex kirchneristas, anti- kirchneristas moderados y hasta algunos kirchneristas moderados. Esto que a falta de mejor palabra llamamos “moderación” –una preferencia por los cambios graduales, rechazando el ‘blanco y negro’ o el ‘todo o nada’– es la mejor expresión del humor imperante en una gran parte del electorado argentino de hoy.
La moderación excluye las respuestas extremas a los complejos problemas que nos agobian, así como las hojas de ruta excluyentes de las que persiguen otros. Es como un método; no anticipa qué se hará, sino cómo se hará lo que se haga; dice poco de los objetivos de quien pueda alcanzar el Gobierno y dice más de los caminos que elegirá para encauzar el rumbo hacia esos objetivos. La moderación es irritativa para quienes mantienen puntos de vista vehementes acerca del presente y de los problemas que llenan la agenda actual; también irrita a los amigos de los diagnósticos terminantes que propugnan recetas inflexibles. El hecho es que en la Argentina actual la población se manifiesta moderada. Moderados son también, por ejemplo, muchos republicanos y demócratas de Estados Unidos que acordaron evitar el default y para eso sacrificaron algunas de sus convicciones, como lo son los millones de ciudadanos de ese país que –de acuerdo con las encuestas de estos días– dan su consentimiento al acuerdo y premian a quienes lo alcanzaron. Es un buen ejemplo, porque muestra que la moderación no resulta de que todos sean moderados sino de que los moderados de cada lado prevalezcan sobre los extremistas de cada lado.
La moderación puede ser “ni chicha ni limonada”, pero no necesariamente. Puede ser también un blend equilibrado, como esos cafés en capsulitas que se presentan en valores medios de la escala de “intensidad”. No son ni muy fuertes ni muy débiles, lo cual no sólo no tiene nada de malo sino que para muchos consumidores son los preferidos.
La Argentina moderada que parece ir emergiendo de esta elección nacional no se refleja solamente en las preferencias de los votantes y los perfiles de la oferta política actual. También el Gobierno –este gobierno, gran campeón de causas no moderadas, cultivador de un estilo poco moderado– se ha moderado en algunos aspectos. Se lo ve ante todo en la selección de los candidatos y en el estilo de campaña de la mayoría de estos; también en los espacios mediáticos que el Gobierno promovió para sus espadas moderadas y que tendió a restringir para los espadachines poco proclives a matices. Las campañas de Insaurralde, de Filmus o Taiana, y la figura de Scioli, para no ir a las provincias, son arquetipos de moderación, que buscan convocar a votantes independientes alejando el fantasma de los “duros” del kirchnerismo que el electorado manifiestamente está evitando. Lo mismo sucedió del lado de las candidaturas opositoras: el Frente liderado por Massa, el PRO y varios referentes de UNEN hicieron gala de moderación en sus críticas al Gobierno. No siempre se dejaron llevar por instintos moderados cuando se refirieron a otros opositores, pero a la larga, durante estas campañas, prevaleció la moderación.
El Gobierno se moderó en el campo de las políticas públicas. Galuccio es un moderado de la política energética. Berni o Granados no son exactamente moderados, pero su presencia en las primeras filas de la toma de decisiones tiene un efecto moderador, porque contrarresta en 180 grados las políticas vigentes hasta ahora. Boudou –dejando de lado otros problemas que lo afectan– o Lorenzino son moderados de este gobierno, y tienen más protagonismo estas semanas del que tuvieron desde hace tiempo. Algunas señales que la Argentina viene dando en el frente financiero internacional van en la misma dirección.
A partir de ahora, la política se verá exigida a responder en términos que requerirán un enorme esfuerzo para equilibrar ese estilo moderado hoy demandado por la sociedad y ciertos grados de osadía para encarar los problemas pendientes. No sabemos si esas respuestas empezarán a producirse antes o después de la elección presidencial de 2015; pero, tarde o temprano, tendrán que producirse. Las respuestas no moderadas –las fuertemente doctrinarias o tecnocráticas– no funcionarán porque son políticamente inviables. La Argentina no requiere “salvadores” sino dirigentes políticos preparados para definir dónde se tomarán las decisiones que hacen falta para ir enderezando el país, cómo se identificarán los ámbitos de debate constructivo y de formación de consensos. La sociedad moderada no está reclamando soluciones predeterminadas, está esperando que sus dirigentes y representantes encuentren algunas fórmulas viables para cada problema dentro del mayor arco posible de consensos efectivos.
Hay otro factor de moderación institucional, invalorable e insustituible, que es la Corte Suprema. Se esté o no se esté de acuerdo con el contenido de cada uno de sus fallos, en la tendencia de sus decisiones la Corte se ha erigido en un custodio de la interpretación moderada de la Constitución, prefiriendo pequeños conflictos ocasionales con el Ejecutivo –o tal vez, a veces, dentro del mismo cuerpo– a dejar que el país caiga en situaciones extremas, fuertemente divisivas, que serían de difícil o arduo retorno. El fallo sobre Santiago del Estero, casi como broche de este proceso preelectoral, fue una contribución no menor a la moderación de las propensiones al absolutismo que anidan desde siempre dentro de nuestra dirigencia política.

La gran incógnita

La salud presidencial es la gran incógnita.
Los interrogantes giran en torno del regreso o no de la Presidente a sus labores, y del nivel de condicionamiento que le imponen sus capacidades.
La comunicación presidencial, tan poco apegada al rigor informativo, tiene parte de la responsabilidad.
Es probable que haya quienes se ilusionen con las posibilidades que ofrece el futuro inmediato, y que pueblan el espacio común con versiones y profecías que sólo infunden confusión.
Copiamos a continuación el mejor artículo del fin de semana sobre el particular.+)

ALERTA POR LA SALUD PRESIDENCIAL  

El riesgo de volver igual

Se descarta que Cristina reasuma sus tareas habituales antes del 8 de noviembre. ¿Y después? Cuidados extremos y evitar el estrés.

Por Nelson Castro

El martes 22 fue un día particular. A partir de las 12 del mediodía, un rumor cruzó los ámbitos del oficialismo. El tema era excluyente: otra vez la salud de la Presidenta. La versión de que, ante una complicación de su afección, Cristina Fernández de Kirchner sería trasladada a Fleni corrió como reguero de pólvora. Fleni es un centro médico de primer nivel dedicado a las enfermedades neurológicas. Tan fuerte fue el rumor, que en algún momento un jefe de servicio de Fleni se comunicó con su par de Cuidados Intensivos y director del Centro de ACV de la Fundación Favaloro, el doctor Francisco Klein, a quien impuso de esa versión, que resultó falsa.
Lo que se vive dentro del Gobierno en relación con la salud de la jefa de Estado está acorde con lo que ha sido su estilo de gestión. Ningún ministro tiene información directa sobre este delicado asunto. Los únicos que tienen acceso a ello son sus familiares más cercanos y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
La observancia por parte de la paciente del reposo indicado por el doctor Facundo Manes es estricta. Fernández de Kirchner pasa horas viendo películas y goza de muy buen humor. Está más tranquila. Hasta aquí, Manes la ha visitado casi a diario. La extracción de puntos se realizó sin inconvenientes. La tomografía computada de control, efectuada el miércoles 23 por la noche, mostró una buena evolución del posoperatorio, con una adecuada expansión del tejido cerebral en la zona frontotemporal derecha.  
Desde el punto de vista cardiológico, la tarea de los estudios ha estado encabezada por un equipo integrado por los doctores Francisco Klein, Ramiro Sánchez, experto en hipertensión arterial de reconocimiento internacional, y Oscar Mendiz, quien hizo la coronariografía. El parte médico que se dio a conocer confirmó la información consignada en esta columna referida a ese procedimiento y al bloqueo de rama izquierda que padece el corazón de la Presidenta. En estos momentos, esa patología no representa ningún riesgo, por lo que la eventualidad de tener que colocarle un marcapaso no parece ser algo del presente.
En el comunicado se hace hincapié sobre el problema crónico que padece la paciente y que genera una lógica inquietud en los especialistas que la atienden: la lipotimia. El porqué es sencillo: una lipotimia (hipotensión) podría producir mareos o desvanecimientos que acaben con la Presidenta golpeando otra vez su cabeza. Y ésta es una circunstancia sobre la que, de ahora en más, deberá extremar los cuidados, ya que ello puede dar origen a la repetición del hematoma subdural u otros sangrados intracraneanos.
En medio de todas estas alternativas, una pregunta carcome los espíritus y las mentes de muchos funcionarios y líderes del oficialismo: ¿la Presidenta vuelve? Todos lo van a negar, pero es el interrogante que recorre los pasillos del poder.
Hay una frase del parte médico del miércoles que no ha sido puesta por casualidad y que arroja luz sobre la vida futura de Fernández de Kirchner. Dice así: “Continuará con reposo hasta que se cumplan los treinta días de cirugía, realizándose oportunamente nueva evaluación (N. de A.: una nueva tomografía computada de cerebro). Puede realizar caminatas pero no ejercicios que requieran un importante esfuerzo físico, y deberá evitar las exposiciones de estrés”. 
En principio, se descarta cualquier posibilidad de que la Presidenta reasuma sus tareas antes de pasados los treinta días de la operación, que se cumplirán el viernes 8 de noviembre. ¿El aislamiento total durará hasta entonces? Es poco probable. ¿Cómo será el reingreso de Fernández de Kirchner a la plena realidad? Es posible que a partir de la semana que viene se le empiece a autorizar algún contacto lento y paulatino con asuntos de gobierno que no representen grandes problemas. ¿Cómo será el después del día treinta? Exponer a la Presidenta a un contacto brusco con la realidad sería como dejar a una persona ante un dique cuyas compuertas se han abierto de repente. ¿Cómo hacer que ello no ocurra? ¿Cómo lograr que alguien con una personalidad tan impulsiva como la de ella no quede expuesta a situaciones que den pie a sus reacciones explosivas? ¿Cómo hacer para que algunas de sus conductas, tan proclives a la irascibilidad, cambien? Sus médicos son conscientes de ello y deben estar hablando con la paciente al respecto. Un profesional de la jerarquía de Manes, que se especializa en los temas del conocimiento y los comportamientos en los que confluyen la neurología y la psiquiatría, debe estar abocado a esa tarea. La cuestión es delicada y difícil.
El poder, de cualquier tipo, expone a la persona que lo posee a situaciones de estrés. El poder político navega en medio de conflictos todo el tiempo. Los dos años finales del actual gobierno no serán fáciles. Desde el punto de vista médico, seguramente no habrá ningún impedimento para que la Presidenta vuelva a hacerse cargo de la gestión. Pero, por su bien, su conducta debería ser diferente frente a las tensiones que tendrá que enfrentar. A esos fines, lo más importante va a ser la decisión personal que tome Fernández de Kirchner, que hasta aquí ha sido una muy buena paciente, de encarar estos cambios. Sin ello y sin una voluntad para generar una modificación en su vida, no habrá posibilidad de disminuir el nivel de estrés al que se verá sometida.
¿Nos encontraremos ante una persona distinta no en sus convicciones pero sí en sus reacciones? ¿Diferente en su forma de relacionarse con sus funcionarios y con los que no piensan como ella? ¿Menos confrontativa y más abierta al diálogo? Son éstas algunas de las preguntas que plantea el futuro inmediato. Ojalá la Presidenta encare esta nueva etapa de su vida con plena observancia de los consejos de los médicos que la han tratado en este delicado trance que ha debido atravesar y que aún no está concluido. De ello dependerá, al fin y al cabo, su vida. 

Producción periodística: Guido Baistrocchi.

sábado, 26 de octubre de 2013

De cara al 2015

Roberto García se tomó algunos días para reconstruir este entramado de la historia tan importante para analizar los cursos de acción futura de tres de los cuatro actores que se desprenderán mañana para el 2015: Daniel Scioli, como referente del oficialismo; Julio Cobos, por el radicalismo, y el centro derecha, que se dirimirá entre Mauricio Macri y Sergio Massa.+) 



MAURINAUTA, Mauricio Macri. Dibujo: Pablo Temes.
MAURINAUTA, Mauricio Macri. Dibujo: Pablo Temes.
Casi sin explicaciones, el vértigo electoral por poco ocultó una historia fascinante: el pacto que no fue. El acuerdo que, luego de varios meses, tejieron los protagonistas de la elección del domingo 27 y que estalló, abortado, la misma semana en que las partes debían presentar las listas de candidatos. A horas apenas de esa consumación. Y quienes iban juntos, agremiados y entusiastas –Daniel Scioli, Sergio Massa, Mauricio Macri, Francisco de Narváez y, en un plano menor, Hugo Moyano– culminaron la breve luna de miel separándose en desvíos diferentes, con destinos opuestos. Como adversarios, odiándose lenta, progresivamente.
La primera cumbre de esa agitada semana entre Massa y Scioli, un martes, se realizó en el domicilio del empresario mediático y futbolístico Daniel Vila, quien actuaba como celestino con la confianza doble de las partes: uno debido a una vieja relación íntima, familiar, forjada en la Gobernación; el otro porque había compartido veraneos en carpas vecinas, en Pinamar, antes de que el dueño de casa se fuera a vivir con Pamela David (de ahí atribuyen la influencia que en ocasiones ejerce el socio de Vila, José Luis Manzano, sobre el intendente de Tigre). Hubo coincidencias previamente ensayadas por laderos de los jefes políticos, rubricadas de palabra. Hasta acordaron la hechura consensuada de las listas –tema que suele dividir a los participantes de una coalición–, la proporcionalidad del reparto: acá había lugar para todos. Parecía superarlos un solo criterio: impedir, bloquear las aspiraciones reeleccionistas de Cristina de Kirchner.
Para el gobernador, había una condición: no agraviar al Gobierno y evitar temas urticantes que afectaran a la Presidenta (su interlocutor asintió, él había sido jefe de Gabinete). A buen entendedor, pocas palabras. Si bien sólo Massa y Scioli participaron de la reunión, no eran los únicos con la misma iniciativa política y, en el encuentro, planeó el convencimiento de que Macri y De Narváez (quien portaba al sindicalista Moyano como furgón) se acoplaban en esa defensa constitucional. En rigor, los dos contertulios ya habían conversado con esos ausentes, compartían una vocación común; a su modo, cada uno ya había formalizado un tratado con esos dirigentes. Tanto que en unas pocas horas se había consagrado una división en la nómina de las postulaciones: mayor dominio de Massa, cerca la gente de Scioli, más reducido el volumen para el macrismo y un remanente pequeño para De Narváez-Moyano. Algo así como 50, 30, l5 y 5% .

Avance. Durante el miércoles y el jueves de esos días febriles, al margen de los intercambios telefónicos para resolver dudas, se juntaron varios equipos designados por las partes. Una de las usinas más activas para la unificación respondía a las convocatorias e instrucciones que operaba Fabián Perechodnik, un reconocido especialista en encuestas (Poliarquía), quien hasta expuso su casa para una cena que se entendió inolvidable debido a la constitución de una lista llamada a ser invencible (ni siquiera entonces advirtieron que no era necesaria tanta convergencia de fuerzas para la epopeya de vencer al kirchnerismo; bastó, por último, con una sola).
Avanzó tan velozmente la alianza que la agencia y el próspero publicista Ernesto Savaglio se responsabilizaron de la propaganda futura del combinado, aceptado y recomendado por todos. Curiosamente, por culpa del fracaso posterior del pacto, el mismo agente con tantas dificultades para divulgar el castellano en sus afiches hoy se ocupa de la campaña del oficialista Martín Insaurralde, bajo la obviedad del MI que sus detractores convirtieron en Misión Imposible. Se debatían colores, cartelería y eslóganes; hasta el ministro Jorge Telerman fue designado desde la provincia para interesarse en la comunicación futura del mensaje y los postulantes.
Si hubo secreto inicial, la ampliación de la tarea obligó a disminuir el hermetismo. Se pasó entonces a una órbita simplemente discreta. Aun así, para asombro de algunos, la Casa Rosada parecía ignorar estos movimientos tan obvios en filas opositoras y otras en cierta forma disidentes. Nadie denunciaba el contubernio (definición arquetípica para estos casos), ni tampoco se alertaba con preguntas o advertencias. Scioli debía sorprenderse por esta ignorancia (de los servicios de inteligencia, al menos) de sus actos. Casi con seguridad, se supone, en la Rosada se distraían de este fenómeno a constituirse por la convicción de que Massa jamás se presentaría por su cuenta, ni Scioli se atrevería a un acto de tamaña intrepidez política. Raro igual en una administración tan celosa de radiografiar la actividad de sus ciudadanos. Más cuando en la noche del jueves, en un programa de TN, al intendente Jesús Cariglino le transmiten por teléfono de urgencia –lo que obligó a postergar por minutos su participación– un mensaje revelador: “Ya se cocinó la lista contra la Tía, primero va Massa, luego Karina (Rabolini), tercero De Narváez”.
Perplejo en parte, igual Cariglino no se aventuró a difundir la información: no tanto porque desconfiara de la fuente, que era indubitable, sino porque a él mismo se le desmoronaba o retrasaba un candidato en esa hilera, su hermano.

Sospechas. Para el viernes, con los ánimos en las nubes con la formalización de las listas (a presentar al día siguiente ante la Justicia), surgió un desencanto al mediodía: los bien informados se anoticiaron de que Scioli presentaba inéditas reticencias, versiones de que había recibido consejos poco amistosos de Carlos Zannini para bajarse del pacto (las que luego no fueron confirmadas), y que de repente había cambiado los hábitos, pues no viajaba a la Capital para instalarse en sus oficinas porteñas del Banco Provincia y que se recluía en La Ñata. Desbande en las primeras líneas, estupor en Massa y Macri, ni qué decir entre el mundo de los colaboradores privilegiados que ultimaban el acuerdo y esperaban lanzarse a la calle. Conciliábulos, búsquedas y la restringida invitación de Scioli para que Massa se acercara a La Ñata. En la confusión y los merodeos, se postergó el encuentro otra media hora. Y en el atardecer, con Karina trayendo café para los recién llegados, aterrizaron propios como Alberto Pérez, su jefe de Gabinete, el titular del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, Telerman, entre otros, anfitriones comedidos y azorados de un Massa campante, sosegado, sin reproches. A esa altura, más de uno había comprado la versión de que Juan Carlos Mazzón, operador de Néstor primero y en menor medida de Cristina (con experiencia en Menem y Duhalde) le había notificado al gobernador su impresión de que el solo lanzamiento de esa alianza significaba una eventual liquidación del Gobierno, ya deteriorado por reclamos y rechazos de la población.
Cierta o no la especie, Scioli le formuló esos temores advertidos a Macri por teléfono y, también de cuerpo presente, al propio Massa. “Creo que debo revisar mi compromiso ante ustedes, no los puedo acompañar, no deseo provocar ningún tipo de conmoción institucional.” Palabras más palabras menos, fue lo que expresó sin enjundia. No podía contribuir a la derrota del candidato de Cristina, más bien debía protegerla, quizás contenerla en el mal momento que atravesaba. 

Reacción. Sin parecer molesto por la decisión, comprensivo, Massa le desvirtuó esas aprehensiones, ya que –según él– la alianza no contemplaba ninguna acechanza constitucional (de hecho a él no parece beneficiarlo un anticipo de crisis), por el contrario, velaba por la escritura de la Constitución y, además, a los cuatro vientos proclamaba su adhesión a ciertas reformas que había hecho el Gobierno. Tan sólo, en todo caso, aspiraba a ciertas correcciones, las mismas que obviamente también había ventilado Scioli en esas reuniones.
Ese discurso provocó en el gobernador algún sacudón interno, por lo menos es lo que creen los presentes. Se volvió titubeante, como si recapacitara de lo que había manifestado, y empezó a consultar la opinión con sus funcionarios. En la marea de apreciaciones se incluyó alguna diferencia sobre los roles del macrismo y De Narváez, ya que Massa señaló inquietud por la actitud demasiado beligerante que le atribuía a FDN en la campaña (de ahí que el Colorado, herido, repitiera en público que Massa era el caballo de Troya de Cristina) y tampoco se sentía del todo identificado con su aparición cercana a Macri, al que las encuestas ubican en un flanco extremo de la política, cuando a él le interesa caminar en exclusividad por la autopista del centro. Dentro del nerviosismo del ambiente, la conversación era afable, Scioli insistía en interrogar a sus colaboradores sobre el curso a seguir y, como si nada fuera inminente, se apocaba en una dulce y transitoria espera.
Pero al día siguiente había que presentar las listas ante la Justicia, establecer los candidatos. No se podía aguardar más. Scioli volvió al comienzo de su presentación y dijo que prescindía del acuerdo por la responsabilidad del cargo. Cuando exponía las razones de su deserción, pareció emocionarse, amagó incluso una descarga sentimental. En rigor, fue un instante de congoja: luego se fue al vestuario, se equipó para el futsal y se fue para la cancha a jugar con Tevez, el invitado de la noche. Luego hubo comida, quizás hasta jugó al ajedrez con el controversial Alberto Samid. Como suele decir, el despliegue físico, la actividad deportiva, le evita la concurrencia al psicólogo, le repara ciertas desavenencias con él mismo.
La novedad del retiro pasmó a muchos; ni tiempo tuvieron Massa y De Narváez para armar sus nuevas listas, para reemplazar a los caídos de Scioli. Incluso, hasta llegó tarde la información: el sábado al mediodía, en el hotel Emperador, todavía rondaban los punteros del Colorado sin saber quién integraría las nóminas, menos si era necesario salir a buscar voluntarios en algunos distritos para cubrir las vacantes perdidas. Tarea que, en alguna medida, pudo componer Moyano cuando a primera hora de la tarde se apersonó en el lugar y empezó a cubrir baches. O sea, a conseguir ubicaciones que ni siquiera había negociado. Aunque fuera una ilusión inútil, ya que las primarias del domingo siguiente demostraron que esa fuerza descendía en declive y, para el próximo 27, se la consignaba disgregada, en disolución. Hasta con los mismos protagonistas.

Conjeturas. Para algunos atentos, la retirada de Scioli correspondió al mensaje alarmante vertido por Mazzón. Aunque a esta altura de la vida, se supone que Mazzón ya no asusta a nadie. O tal vez hubo otros mensajes más intimidantes cuya procedencia se ignora. O se sospecha. También es posible que el gobernador entendiera en la prisa por el armado de la unidad que, sin desearlo, podía convertirse en un detonante de una crisis política o económica anunciada por varios sectores. Y se negó a ese protagonismo que podría ensuciarle sus aspiraciones futuras a la Presidencia.
Más bien, como otros gobernadores, detectó cierta peligrosidad en la energía de Massa, ya que algunos –por la formación peronista– tienden a creer que puede convertirse en una réplica de lo que fue Néstor Kirchner (además, a su vera también lo asiste una mujer belicosa). Y se asumió Scioli, en ese viernes complicado, en un cristinista de la primera hora (por lo menos, hasta el próximo 28, cuando quizás comience a jugar otro papel), en un defensor del modelo más ferviente que Luis D’Elía. 

Estrategia. Por lo intempestivo de la ruptura, impropia para un contumaz y avezado jugador de ajedrez como él, se sugieren otros análisis. Por ejemplo, copiando las escuelas pasadas de Menem y Duhalde en este tipo de ejercicios, hay quienes imaginan que su aventura pactista jugaba a un doble propósito: no romper con la Rosada, presentarse como el mejor alumno para el futuro del kirchnerismo y, sobre todo, llevar a Massa hasta el desfiladero, acompañarlo, para luego dejarlo solo ante el abismo, suponiendo que éste no se animaría a saltar. Y, por lo tanto, contenerlo en su avance para la Presidencia, sujetarlo a una postulación provincial, al puesto que él mismo debe abandonar en 20l5. En realidad, con el pacto arrastraba a Massa como gobernador. Ahora, en cambio, al abandonarlo, lo volvió postulante seguro a Balcarce 50. Pero son muchas las especulaciones que genera el pacto que no fue, refinadas o no, incluyendo la suspicaz inquietud de que toda estrategia sciolista –si la hubo– estuvo acordada con la Casa Rosada, connivencia que ahora cualquiera podría suscribir. Pero no en ese momento.
Sin embargo, estos tanteos mostrarían una apreciación equivocada. Y, sobre todo, una falla en su propio servicio informativo. Por un lado, no aceptar que Massa se arrojaría al vacío de cualquier forma, que no parecía tener miedo de ese salto; compartía el mismo criterio con Cristina, consensuado o no, ya que tampoco Ella imaginó esa aventura solitaria en un intendente.
El gobernador y la Presidenta quizás adolecieron de un dato imprescindible y que ahora se vuelve determinante: desconocieron que Massa ya había jurado saltar y que ese destete lo había compartido con una veintena de colegas bonaerenses, todos titulares de municipios clave.
Esa coronación ocurrió un mes antes de las primarias, en un encuentro con intendentes, donde una tarde confirmaron que confrontarían al Gobierno luego de tres exposiciones profesionales. Ese día, y al margen de lo que estaba en sus cabezas hacía varios meses, escucharon la exposición económica de Ricardo Delgado –mucho más crítico de la situación de lo que hablaba por TV–, la tendencia de las encuestas de opinión formuladas por el ecuatoriano Jaime Duran Barba y un pormenorizado sondeo psicológico de perfiles e impresiones que elaboró Guillermo Olivetto, un experto en marcas y consumo. Aunque no se conoció el saldo, fue obvio que allí emergió la indeclinable candidatura de Massa, también el compromiso de los participantes. Hubo quienes no lo vieron, y otros que no quisieron verlo.