martes, 3 de septiembre de 2013

La Herencia

Interesante texto de Tomás Bulat en el Cronista de hoy. Sintético y claro.

La herencia de Cristina

03-09-13 00:00

   
Tomás Bulat Economista

Es muy común que en películas norteamericanas una familia deba organizar la distribución de la herencia del patriarca. Pero la escena típica muestra a toda la parentela expectante alrededor del abogado quien debe abrir el sobre que dirá qué le toca a cada uno y, finalmente, resultará que habrá más deudas que activos. Por lo tanto hay decepción. Lo peor es que siempre quienes ya estuvieron haciendo gastos a cuenta.

La herencia local

Como toda herencia, tiene activos y pasivos. Como cualquier persona, uno siempre muestra lo que tiene y oculta lo que debe. Si me compré un auto nuevo lo muestro a mis amigos, pero no cuento que tengo una deuda con el banco de $ 80.000 a 5 años al 40%.
Un gobierno hace lo mismo, muestra lo que tiene y oculta o menosprecia lo que debe.
El gobierno –definitivamente– ha ido disminuyendo la deuda externa. Se considera deuda externa toda aquella deuda que tiene una persona física o jurídica ‘No residente’ en el país. Es cierto, y es un activo de la herencia, que el total requerido del exterior de esa deuda no es relevante en términos del PBI.
Ahora esto sería totalmente cierto si se entiende como deuda externa aquella que está formalizada en bonos reestructurados luego del 2005. No solo porque el gobierno ha sido un ‘pagador serial’, lo cual es cierto desde la reestructuración, sino porque nadie desde hace unos años está dispuesto a prestarle plata a la Argentina, a menos que sea a tasas de interés prohibitivas.
Pero, como en la vida, lo que se muestra no es todo, y la deuda externa NO es toda la que está en bonos canjeados, ya que hay mucha deuda reclamada y no reconocida.

La deuda externa oculta

Argentina en el frente externo presenta con la deuda al menos cuatro frentes:
n Club de París: En algún momento hay que volver a sentarse a negociar la cancelación con los países de Europa, para –entre otras cosas– recuperar el crédito que permita importar maquinaria en mejores condiciones económicas. Ya la deuda es de un valor cercano a los 10.000 millones.
n Los holdouts: Liderados por los fondos buitres y que en total reclaman cerca de 20.000 millones de dólares entre capital e intereses. Con un fallo de la Corte en contra, es claro que esta deuda o deberá ser incorporada o declararíamos el default.
n El CIADI: Esto representa los juicios de empresas iniciados a la Argentina por no cumplir los contratos luego de la caída de la convertibilidad. Este tribunal ya produce algunos fallos que en algún momento hay que afrontar. No por el total reclamado, cerca de unos 2.000 millones de dólares, pero habrá que resolverlo.
n YPF: Finalmente, en términos prácticos, la empresa hasta ahora fue confiscada y no expropiada dado que no se le pagó a REPSOL. Si se quiere reflotar la empresa a mediano plazo, necesariamente habrá que resolver ese tema. Se reclaman unos 10.000 millones de dólares.
Por lo tanto –como mínimo– hay pendientes unos 42.000 millones de dólares más a resolver que hasta ahora no se computan y que el gobierno tratará de patear para adelante.

La deuda Interna

Sin embargo, lo más preocupante es la deuda interna. Cuando se le paga a un acreedor del exterior, lo importante es ver si el gobierno toma deuda de otro lugar o si lo paga con recursos propios y genuinos.
Lo cierto es que en términos generales, el gobierno ha tomado deuda de otros organismos del estado o de instituciones privadas que están en el país. Analicemos cada uno:
n El BCRA: Cuando se le pagó al FMI, el que prestó la plata fue el Banco Central. Cuando se paguen los bonos que vencen en estos meses para cumplir con el pago serial de la deuda, la plata saldrá nuevamente de las reservas. Así es como el Tesoro le debe al Banco Central casi 70.000 millones de dólares.
La contrapartida a que el BCRA tenga cada vez menos dólares es sencillamente más cepo. Porque si el BCRA no tuviera que usar reservas para pagar esa deuda, tendría dólares como para hacer frente a los pedidos de la economía real.
n La ANSES: Dado que tiene fondos disponibles, propios y heredados de las AFJP; gran parte la dedica a comprar letras en pesos que le presta al Tesoro a una tasa de interés muy por debajo de la inflación. Es decir que la deuda que hoy acumula la ANSES con el Tesoro, casi 140.000 millones de pesos, lo pagarán los jubilados futuros cuando los fondos acumulados no alcancen para poder cumplir el pago total de las jubilaciones y pensiones.
Aquí no estoy incluyendo la deuda que está asumiendo ANSES por los juicios que tiene de los jubilados por la falta de actualización y que crece cada año.
n El PAMI: Con un monto menor, pero dado que estos años ha tenido un superávit operativo, parte del fondo financiero que mantiene está en bonos del gobierno. Esta deuda en algún momento será nuevamente reclamada y, de no cumplirse, la prestación del PAMI podría verse comprometida.
n El Banco Nación: La tenencia de bonos del Banco tiene como contrapartida los pesos que resta para dar préstamos, no al consumo o a la inversión de corto plazo, sino principalmente la inversión de largo plazo. Hoy el Banco Nación tiene tantos bonos del gobierno que su capacidad prestable es baja. Ni siquiera puede dar préstamos hipotecarios a una escala razonable.
n Provincias: La otra deuda es la que reclaman las provincias. Si bien las que iniciaron acciones judiciales han sido Córdoba y Santa Fe, no hay que descartar que en el futuro lo hagan otras. Si la Corte Suprema falla a favor de alguna provincia, esa es una nueva deuda que habrá que cubrir.
n Bancos: Todos los bancos tienen bonos y letras del gobierno que han ido comprando y que en la medida que se quiera incrementar la capacidad prestable del sistema habrá que ir cancelando.
n Compañías de seguro: No muchos saben que las aseguradoras ahorran de las primas que cobran para cuando necesitan pagar los incidentes. Una parte importante de estos fondos están en títulos públicos, principalmente luego de la sanción del inciso K que fuerza a invertir recursos en bonos o fideicomisos que tienen muchas veces como destino inversiones del Estado.
n Deudas provinciales: Dada la gran concentración que hay en la recaudación del gobierno nacional, ha hecho que las provincias tengan que buscar financiamiento en el mercado de capitales. En estos meses se han emitido importantes sumas de dinero en bonos Dóllar Linked. Deuda que ha ido creciendo con el incremento de la devaluación del dólar oficial de estos meses.

Los herederos

Lo interesante es que el gobierno de Cristina Kirchner termina en dos años, pero su herencia la excede. Esta es una breve enumeración de los frentes de endeudamiento que van a tener que resolverse. Unos más sencillos, otros más complicados. No toda deuda es mala y toda deuda es, en principio, refinanciable.
Pero hay al menos dos conclusiones evidentes. Por un lado, no da para festejar; y por lo el otro, mucho menos da para ponerse a gastar a cuenta de la futura herencia.

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