jueves, 26 de diciembre de 2013

Sobre los cortes de luz

Lo notable es que este chiste haya sido publicado en un diario oficialista, Página 12.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Crepúsculo

Las dudas a la hora de realizar las correcciones que la economía necesita; el voluntarismo para imponer el viejo esquema económico que se ejercía desde el rigor de una fuerza que ya no existe; la agitación social en forma de saqueos, sean instigados o no; el regreso de los militares a la política interior; el enrarecimiento del clima policial; el auge de los narcos; la irrupción de la Iglesia como poder de opinión, y la creciente malaria social, constituyen un clima explosivo.


Crepúsculo, por Jorge Fontevecchia (Perfil.com)
El poder desgasta a quien no lo tiene, suelen decir irónicamente los adictos al poder. Pero el ejercicio del poder no desgasta mientras toca repartir felicidades, y la situación actual del Gobierno es la de administrar un ajuste. En sólo un mes de ser Jefe de Gabinete, Capitanich se consumió gran parte de las expectativas que generó su nombramiento. ¿Qué quedará de él en marzo, cuando cumpla los cien días que inicialmente le dio de plazo la Presidenta para hacer un primer balance de su gestión y ver cómo siguen?
La infinita locuacidad de Capitanich, que comenzó siendo una señal de energía discursiva, poco a poco se va convirtiendo un un síntoma de mecanicismo oral propio de quien habla mucho para disimular que no dice nada.
Así como los cuerpos aceleran su velocidad de caída cuanto más se precipitan (la velocidad aumenta cuando el objeto disminuye en altura), en el ciclo final de cualquier gobierno los tiempos políticos se acortan y lo que antes se medía en años, se pasa a medir en meses. No habría que descartar que en sus últimos dos años el kirchnerismo precise más jefes de Gabinete que en los diez años que lleva acumulado.
Sabiendo está lógica del poder, es comprensible que la Presidenta sobreactúe las prescripciones médicas de reducción del estrés, aprovechando para mandar al frente a otros a pagar el costo político de una época en que no habrá mucho bueno que comunicar. Aún así, todo lo que consigue es reducir los daños sobre su imagen porque no es inmune a la pérdida de aprobación, como muestran las encuestas, donde volvió a caer despues que la noticia de su enfermedad la mejorara.
Todo proceso de enamoramiento de una parte de la sociedad con cualquier proyecto político tiene su etapa de desazón. Ya sea con “la democracia se come y se educa”, con la ilusión de una “Argentina de Primer Mundo”, o con el “modelo de matriz diversificada con inclusión social”.
Eso es inevitable porque cuanto más ilusiones crean, más se siente la frustración de no alcanzarlas. Y el kirchnerismo ingresó en la etapa de desazón, donde casi sin importar lo que haga de bueno hacia adelante, la suma de los efectos negativos acumulados por la sobreexpectativa le irán erosionando su aprobación paso a paso.
En su columna semanal, Ricardo Forster transmite la tristeza kirchnerista al quejarse del “bombardeo inclemente de una televisión que parece regodearse en las miserias humanas y que se deleita describiendo un supuesto escenario catastrófico en un país, así lo describen ad nauseam, sin brújula ni destino. Sortear ese envenenamiento cotidiano constituye, también, un modo de resistir a la desesperanza que buscan propagar por el cuerpo de la sociedad aquellos que siempre están listos para boicotear los proyectos políticos que intentan construir un camino de reparación y de igualdad social. El infierno de cada día como metáfora de una realidad que asfixia toda expectativa de transformación”.
No hay bombardeo que los medios pudieran realizar si el mensaje no prendiera en una parte de la sociedad. Si no, mermaría la audiencia y en un punto deberían tener que cambiar de línea editorial o su prédica sería inocua. Es la sociedad que está cansada de lo que además también puedan querer cansarla.
Es la hora del crepúsculo y que recién comienza. Capitanich caracterizado en la imagen que acompaña esta columna como los personajes de la saga cinematográfica homónima, podría ser apenas el protagonista de un capítulo de la larga marcha del kirchnerismo hacia finales del 2015.
Muchos meses en que la economía y la violencia serán protagonistas permanentes, confirmando que la extorsión de las policías provinciales y los saqueos pudieron ser el inicio de una escalada de conflictos.
En esta edición, PERFIL dedica su título principal de tapa a los pronósticos para 2014 de importantes economistas, reunidos en una mesa redonda, donde ninguno es alentador. Y la foto principal de la tapa a los vecinos de los barrios cerrados de la zona norte del Gran Buenos Aires, que para defenderse se arman con armas largas que disparan balas de goma, como los de la Gendarmería para reprimir manifestaciones, pero en estos casos para defensa personal. El título y la foto son dos temas diferentes pero su origen es compartido.
En la medida que las personas vayan perdiendo capacidad de compra y calidad de vida, el malhumor social será creciente. Y no habría que descartar dentro de pocos meses a un Capitanich que, habiéndose consumido su capital político, sea una metáfora no sólo de su crepúsculo sino del de todo el kirchnerismo.
Quizás luego llegue el turno de Uribarri y el sillón de Jefe de Gabinete sea como esas monturas de animales bravíos que eyectan a quienes se suben a ella y el éxito se mida en cuánto tiempo se pudo resistir sin caerse, pero nunca por evitar la caída.
¿Se anticipará el momento en que Scioli sea la última esperanza del kirchnerismo? Massa duró alrededor de un año como Jefe de Gabinete, ¿Capitanich algo menos y Urribarri o quien fuere algo menos aún? Sorprende el equilibrismo que ha realizado Scioli para seguir montando la silla más compleja del poder sin caerse y su capacidad para durar mucho donde otros sucumbirán a la brevedad. Y que Córdoba y Santa Fe no hayan podido contener los saqueos y las rebeliones policiales y el mucho más caldeado conurbano bonaerense se haya salvado de ese grado de furia. Pero esa construcción de Scioli podría derrumbarse con cualquier estallido en cadena.

jueves, 12 de diciembre de 2013

“La fuerza capaz de desestabilizar es la policial”, dice Zaffaroni

El concepto referido por el juez supremo, que es penalista y cercano a la Presidente, es muy importante. No es título, pero debería: acusó a la Policía de voltear el gobierno del presidente Fernando de la Rúa. Una entrevista sin desperdicio para analizar los días que corren. No es el único factor que explica los saqueos, obviamente. Hay una situación económica que empieza a emerger y un aprovechamiento de la situación por parte de bandas delictivas y de agrupaciones políticas y sociales. Pero la protesta gremial policial es el elemento clave, por acción o por omisión, para los sucesos que enlutaron los festejos por el 30 aniversario de la restauración democrática.+)


La permanencia del modelo del siglo XIX como caldo de cultivo de las situaciones en las que la policía puede ser manipulada. La descentralización como posible remedio al “financiamiento autónomo”. La necesidad de abrir un canal de diálogo.



 Por Victoria Ginzberg, Página 12

El juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni es penalista y hace años que estudia los cuestiones vinculadas con seguridad y reforma policial. Al analizar las protestas que en los últimos días protagonizaron las fuerzas provinciales y los saqueos asociados a esos episodios, dice que tiene la sensación de que no son manifestaciones espontáneas, pero, a la vez, no cree que ése sea el principal problema. El tema de fondo, sostiene, es que hay que repensar el modelo policial. Arriesga que los uniformados deben tener un canal de diálogo para poder plantear sus reclamos y que las fuerzas de seguridad que se ocupan del delito común deben descentralizarse: más policías, más pequeñas y más cerca de los ciudadanos (es decir en los municipios), podría resumirse su propuesta. También explica que desde que se pasó de la ideología de Seguridad Nacional a la ideología de Seguridad Ciudadana, “la fuerza capaz de desestabilizar es la policial”.

–Lo que quedó a la luz en estos días y también lo mencionó en parte la Presidenta es la imposibilidad que hubo en estos 30 años de hacer una verdadera reforma policial.

–Obviamente. Es una tremenda deuda de la democracia no haber repensado la policía. Hay países, como Costa Rica, que no tienen Fuerzas Armadas, pero países sin policía no existen. Es una institución necesaria en el Estado moderno. El modelo institucional de policía que seguimos teniendo tendrá todo el desarrollo tecnológico que se quiere, pero el modelo institucional es el que se estableció cuando Rivadavia cerró los cabildos. Es un modelo de ocupación territorial. Copiamos la Constitución de Estados Unidos, pero después copiamos la policía borbónica. No hay una policía de integración comunitaria. Creo que hay que repensar eso.

–¿Qué cambios habría que hacer?

–Pensaría hasta qué punto no hay que programar un pase de la policía de calle para el delito común a los municipios, con control vecinal. Inmediatez, fuerzas más chicas, más controlables. Naturalmente que habría que tener una policía centralizada para delitos complejos y habría que separarla de la policía de investigación criminal que, un día, con un proceso acusatorio, podría depender del Ministerio Público o de los poderes judiciales. Pero la policía de seguridad de calle tiene que estar cerca de la gente, cerca de la manifestación terciaria del Estado, la que uno tiene más a la mano, que es la municipal. Hay que tener en cuenta que el policía es un trabajador, un trabajador particular, pero necesita tener un lugar para canalizar sus reclamos. Discutir horizontalmente las condiciones de trabajo es lo que crea la conciencia profesional.

–Usted habla de un financiamiento autónomo de la policía, ¿es ése otro de los principales problemas?

–El modelo que viene del siglo XIX es ése: te autonomizo, te dejo recaudar y vos me garantizás gobernabilidad. Ese es un modelo que nos viene de la república oligárquica. Un modelo colonialista de ocupación territorial. Esa recaudación autónoma hoy se quiebra porque es mucho más voluminosa, en razón de la globalización, en razón de los mil tráficos ilícitos que hay. Con eso se quiebran los mandos, se quiebra la verticalidad, se quiebra todo.

–¿Con una municipalización de la policía se puede arreglar eso? ¿No puede pasar que dejen de financiarse unos y que se financien otros?

–No descarto que puede haber, o que casi seguro haya, algún caso patológico en que la jefatura municipal haga una mafia con su policía. Pero la gente va a ir y le va a quemar la intendencia. Y al intendente le va a interesar tener seguridad, porque si no, no lo van a votar más o le hacen una pueblada. La gente no se calla. Al achicar, se hace más controlable. Hay un contacto más inmediato con la policía. Controlar una fuerza de 50, 20 mil personas es muy difícil.

–¿Qué impresión tiene de los conflictos desatados con las policías provinciales y los saqueos? El Gobierno denuncia que tienen intencionalidad política, ¿comparte este diagnóstico?

–Tengo la sensación de que hay una manipulación, que no es una manifestación espontánea. Pero hay un espacio que da lugar a esa manifestación. No hay un canal de comunicación del personal policial en el que éste se pueda expresar de alguna manera. Yo no sé si es la sindicalización, no entro en ese tema porque hay una cuestión jurídica debatida que tenemos que resolver en la Corte. Tenemos una causa que está para votar y hay otra con vista a la Procuración. De manera que no abro juicio sobre la cuestión jurídica, pero algún canal de comunicación tiene que haber, alguna forma. Esa falta es lo que genera el espacio en que se puede dar la manipulación. Si se ve la vivencia del personal policial, es una persona que no tiene posibilidades de discutir sus condiciones de trabajo en forma horizontal, está sometido a un régimen de trabajo que dicen que es cuasi militar, pero es un régimen de sanciones arbitrario, no puede discutir sus condiciones salariales. Cada vez que tiene que hacer una declaración, la tiene que hacer de espaldas, parece que declara la ETA. Por otra parte, es una actividad que exige riesgos. Todo eso es un caldo que cultivo para cualquier manipulación.

–Además de la protesta, ¿cómo cree que se manejó la negociación?

–No puedo abrir juicio porque no conozco los detalles, pero sí creo que puso sobre el tapete un problema, una necesidad. Hay muertos, lo que ha pasado es grave y no hay que tirarse con cadáveres para abrir responsabilidades, sino que hay que sentarse para ver qué hacemos. No estamos en campaña electoral, es buen momento para sentarse a pensar esto, necesitamos renovar esta institución.

–¿A qué se debe el fracaso de los sucesivos intentos de reforma? Porque esporádicamente hay cierta voluntad para hacer cambios en la policía.

–Uno de los principales problemas son las marchas y contramarchas. En la policía de la provincia de Buenos Aires hubo marchas y contramarchas. Eso desconcierta al personal. Por eso hay que hacer una política de Estado que vaya en ese sentido. Hay que hacer un acuerdo político. Una democracia necesita algunas bases estructurales. Hay que pensar en el modelo de Canadá, de Scotland Yard, de Italia, las policías de las comunidades autónomas españolas... No necesitamos una policía que se dedique a controlar excluidos, necesitamos una policía que nos asegure mínimamente el orden.

–¿Las denuncias que se están haciendo por sedición en algunas provincias e incluso en el gobierno nacional, le parecen acertadas?

–Las denuncias se pueden hacer, pero esto no se va a resolver penalmente. La dificultad de fondo es de programación institucional. Si no se obtura el espacio para la manipulación se producen estos fenómenos. No tenemos que irnos a Ecuador (se refiere al intento de golpe de Estado de 2010 que comenzó con un reclamo policial). El último golpe contra Fernando de la Rúa ¿quién se lo dio? Fue la policía. Había otros factores, pero el último empujón salió de ahí. (Eduardo) Duhalde tiene que salir prematuramente por un hecho policial. Tengo serias sospechas sobre la desaparición de (Jorge Julio) López. Se puede decir que no siempre el que mata al tío rico es el sobrino heredero, pero ¿quién se benefició de eso? Por otra parte, en Ecuador pasa esto porque tiene una policía única. Estados Unidos nos recomienda que en América latina tengamos policías centralizadas. Cuando tenés una policía única se te hace inmanejable, se te autonomiza y pasan estas cosas.

–Pero Estados Unidos no tiene una policía única.

–No. Eso es lo que nos dicen a nosotros. Ellos tienen 2400 policías. Imitemos a los Estados Unidos en eso. No hagamos lo que nos dicen sino lo que ellos hacen. Tienen policía de condado, policía estadual, todas las policías federales... son más de dos mil.

–¿La policía se convirtió en un actor relevante en los procesos de desestabilización? ¿Se puede decir que en cierto sentido ocupó el rol que tenían las Fuerzas Armadas?

–Claro. Desde que se pasa de la ideología de Seguridad Nacional a la ideología de Seguridad Ciudadana, la fuerza capaz de desestabilizar es la policial. Por otra parte, tiene más penetración social que las Fuerzas Armadas. No son golpes de Estado de las características tradicionales. No se sienta un comisario en el sillón presidencial, pero son movimientos que pueden desestabilizar fácilmente, crear una sensación de caos, de inseguridad pública. Es grave.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Cuarteles

Hace treinta años, cualquier mención a los cuarteles era inequívoca referencia a la cuestión militar.
La Argentina desarrolló una política de estado en materia de defensa, alineada a la que se imponía desde los Estados Unidos hasta el 21 de septiembre de 2001: la separación entre defensa y seguridad, como una sana práctica política de conducción para la gente de armas.
En los hechos, los sucesivos gobiernos argentinos alimentaron este lineamiento con definiciones presupuestarias y estratégicas que fortalecieron a las fuerzas de seguridad y policiales por sobre las Fuerzas Armadas. Hasta el nombramiento del General Milani al frente del Ejército. Habrá que ver si nueva ministro Cecilia Rodríguez trae estos nuevos vientos al Ministerio de Seguridad.
Agustín Rossi toleró el aumento de la participación castrense en la lucha contra el narcotráfico en la frontera, siempre que esté conducido por gendarmes. Está por verse si el movimiento del gabinete se trae esto entre manos.
captura de imagen de facebook publicada por clarin.com
Alto saqueo. Por otra parte, desde 2001 hasta la fecha se han repetido tristes sucesos de violencia social. En rigor, todos refieren a su primer antecedente de 1989. No está claro cuál es el origen y la naturaleza de estos episodios. En 2001 se acusó al peronismo bonaerense de incentivarlos con el objetivo de voltear al presidente radical Fernando de la Rúa. Pero nunca hubo pruebas demasiado concretas. Enrigor, a veces aparecen algunos focos como claramente fogoneados, pero otros no. Además, es un juego irresponsablemente peligroso.
En el medio, aparecen las puebladas. Tienen un formato diferente, pero tienen una idéntica aparición espontánea e inesperada.
Tienen la particularidad de tomar por sorpresa al poder de turno, lo que demuestra la imposibilidad de su previsión y, por lo tanto, el desconocimiento de su origen en el más alto nivel de decisión.
Son fenómenos distintos del cacerolazo, aunque podrían tener en común la reacción espontánea si es que así lo fuera.
El hecho es que el autoacuartelamiento de la policía cordobesa es un suceso que, por sus consecuencias, marca un hito en la historia nacional. Nada será igual para este tipo de acontecimientos después de lo sucedido esta semana en la capital mediterránea.+)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Tratamiento Intensivo de Verano

Cambios en el gabinete: sale Arturo Puricelli en Seguridad. Entra la desconocida Cecilia Rodríguez, especialista en catástrofes. Caso parecido al de Agricultura: asume alguien próximo a quién se esperaba. Casamiquela consultaba políticamente mucho a su Vice en el INTA; Rodríguez reportaba a Segio Berni, ambos referentes eran ministeriables. 

Tal vez el nombre más importante fue el del sacerdote católico Juan Carlos Molina, nombrado al frente del Sedronar. El padre cercano a la familia Kirchner es una novedosa respuesta al documento del Episcopado Argentino que reclamó la acción del Estado para combatir el creciente auge del narcotráfico en nuestro país.

En Salud, quedó Juan Manzur, quién renunció a su banca para la que fue recientemente electo. En los ámbitos oficiales se sospecha que la Presidente le dio carta franca al Jefe de Gabinete hasta marzo para acomodar los desbarajustes de la economía y para posicionarse políticamente de cara a 2015.

La salida de Juan José Mussi de la Secretaría de Ambiente también es un tema importante, porque es reemplazado por el ministro de Infraestructura chaqueño, Omar Judis. Le sacan a Buenos Aires para engordar el proyecto norteño.

El que sigue esperando que lo llamen es el gobernador enterraría o, Sergio Uribarri, de quién se especuló que asumiría en Interior una vez dividido ese Ministerio del área de Transporte.

Cambian a la titular de la Aduana. Le sacan una ficha a Ricardo Echegaray. Parecen ser retoques a los modales del modelo.

Un muerto y mil comercios saqueos en Córdoba, luego de un día y medio de acuartelamiento policial. El Gobierno Nacional reaccionó tarde con la idea de mandar dos mil gendarmes y quedó comprometida la Pax Capitanich con la oposición. Algunos dicen que es la influencia de Carlos Zanini.

El vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, tuvo una semana muy agitada por el avance de las causas judiciales: la formoseño y la que tiene que ver con la apropiación de la imprenta Ciccone.


Tratamiento Intensivo de Verano

Cambios en el gabinete: sale Arturo Puricelli en Seguridad. Entra la desconocida Cecilia Rodríguez, especialista en catástrofes. Caso parecido al de Agricultura: asume alguien próximo a quién se esperaba. Casamiquela consultaba políticamente mucho a su Vice en el INTA; Rodríguez reportaba a Segio Berni, ambos referentes eran ministeriables. 

En Salud, quedó Juan Manzur, quién renunció a su banca para la que fue recientemente electo. En los ámbitos oficiales se sospecha que la Presidente le dio carta franca al Jefe de Gabinete hasta marzo para acomodar los desbarajustes de la economía y para posicionarse políticamente de cara a 2015.

El que sigue esperando que lo llamen es el gobernador enterraría o, Sergio Uribarri, de quién se especuló que asumiría en Interior una vez dividido ese Ministerio del área de Transporte.

Cambian a la titular de la Aduana. Le sacan una ficha a Ricardo Echegaray. Parecen ser retoques a los modales del modelo.

Un muerto y mil comercios saqueos en Córdoba, luego de un día y medio de acuartelamiento policial. El Gobierno Nacional reaccionó tarde con la idea de mandar dos mil gendarmes y quedó comprometida la Pax Capitanich con la oposición. Algunos dicen que es la influencia de Carlos Zanini.

El vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, tuvo una semana muy agitada por el avance de las causas judiciales: la formoseño y la que tiene que ver con la apropiación de la imprenta Ciccone.