miércoles, 19 de febrero de 2014

Caló con los docentes

La Nación.- En medio de la preocupación creciente por la falta de avances en la paritaria docente, el jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló, respaldó el reclamo salarial de los maestros y se comprometió con ellos a interceder ante el Gobierno para "acercar posiciones", cuando faltan dos semanas para el inicio de clases en casi todo el país.

Caló recibió ayer durante una hora y media en su despacho de la UOM a los secretarios generales de los cuatro gremios de la CGT que participan de la paritaria federal: la Unión de Docentes Argentinos (UDA), la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), la Asociación de Magisterios de Enseñanza Técnica (AMET) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).

Después de escuchar el informe de los jefes gremiales, Caló se comprometió a gestionar una reunión "con algún representante" del Gobierno para intentar destrabar la discusión.

No dio nombres ni puso plazos, pero prometió comunicarse "en cuanto tenga novedades". Aunque hasta ahora los docentes negociaron con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y con el ministro de Educación, Carlos Sileoni, los gremialistas no descartan que Caló intente servir de puente con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Si efectivamente intercede por los maestros, Caló estará avalando ya no con la palabra, sino con la acción, una batería de reclamos que el Gobierno ya dejó claro que no acepta.

La negociación con los docentes está frenada desde hace 12 días, cuando la Casa Rosada rechazó el aumento de 61% en el salario inicial (para llevarlo de 3416 a 5500 pesos) y la firma de un acuerdo salarial por seis meses, y a cambio ofreció una suba de 23,5% en tres tramos. El quinto gremio que negocia con el Gobierno es la Ctera, alineada con la CTA de Hugo Yasky.

Según pudo reconstruir LA NACION, Caló "avaló" el reclamo de los docentes y coincidió con ellos en que la contraoferta de 23,5% (equivalente $ 802) "es escasa".

"Valoramos mucho que la máxima autoridad sindical del país se haya comprometido con una gestión. Eso nos genera expectativa favorable. Esperamos que dé resultado", dijo a LA NACION uno de los asistentes al cónclave de ayer. "Es la primera vez que un secretario general se involucra con un conflicto sectorial", destacó otro.

El vínculo de Caló con la Casa Rosada vivió un febrero agitado. El metalúrgico volvió a ver a Cristina Kirchner el martes pasado, después de haber padecido el reto público por advertir que hay salarios "que no alcanzan para comer".

Aunque tanto el Gobierno como Caló dieron por superado el episodio, resta ver qué margen de acción tiene hoy el jefe de la CGT para ponerse al frente de una gestión en nombre de los docentes. Más cuando lo que reclaman los maestros choca de frente con las pretensiones de la Casa Rosada.

De hecho, una de las definiciones que la Presidenta le transmitió la semana pasada a Caló es la pretensión de que las paritarias sean anuales y no por plazos menores, como piden los docentes, que pretenden reabrir la negociación a mitad de año.

Pese a que la disposición de Caló les da algo de aire para ilusionarse, los docentes advierten que el panorama es "cada vez más complicado". El paso de los días sin señales concretas de la Casa Rosada y la inminencia del comienzo de clases empañan el horizonte.

El último contacto informal ocurrió anteanoche. Allegados a Sileoni se comunicaron con los jefes del frente gremial y prometieron convocarlos esta semana. Hasta anoche no había precisiones de cuándo podría concretarse la reunión.

El paso de las horas sin novedades también agiganta el fantasma de que la paritaria se resuelva por decreto, una posibilidad que los docentes rechazan de manera unánime y a la que el Gobierno apeló los últimos dos años.

Los docentes cuestionan esa salida no sólo por unilateral y porque "vacía de sentido" la paritaria, sino también porque, deducen, fijará el aumento en un porcentaje mucho menor que el que pretenden. "A esta altura está claro que no tienen mucho más para ofrecer. Si no, ya nos hubieran llamado", razonó un gremialista ante la consulta de LA NACION.

Las próximas horas serán claves. En siete provincias el comienzo de clases está previsto para el próximo miércoles. En las otras 17, para el 5 de marzo.

Los gobernadores siguen atentos los pormenores de la negociación, conscientes de que lo que se defina en la paritaria federal se convertirá en el piso para negociar en sus provincias..

Del editor: qué significa.
El Gobierno le pidió a Caló "moderación" en las paritarias. Pero el metalúrgico no tiene margen para transmitir ese mensaje a los maestros

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