viernes, 30 de octubre de 2015

Nuevo ciclo internacional

Tras la amnistía a Irán y su reincorporación persa al concierto de naciones, viene ahora el turno de Medio Oriente. Los países involucrados en el el conflicto sirio empiezan a deconstruir el conflicto iniciado con la Primavera Arabe, primero, y el terrorismo sunita, después.+)

Comienza en Viena reunión internacional sobre Siria
Los principales actores diplomáticos del dosier sirio, entre ellos Estados Unidos y Rusia, así como los rivales Irán y Arabia Saudita, empezaron este viernes a negociar en Viena

ÚN | EFE.- Los principales actores diplomáticos del dosier sirio, entre ellos Estados Unidos y Rusia, así como los rivales Irán y Arabia Saudita, empezaron este viernes a negociar en Viena una salida política al conflicto que arrasa el país desde hace más de cuatro años.

Le reunión comenzó hacia las 9H00 GMT y, aunque de momento no se espera ningún acuerdo decisivo sobre el futuro del régimen de Bashar al Asad, la presencia de protagonistas con posiciones muy divergentes ya se considera un avance.

El principal giro diplomático es la inédita asistencia de Irán, aliado de Damasco, que marca su retorno a la escena internacional tras el histórico acuerdo sobre su programa nuclear.

La semana pasada, en una primera ronda de negociaciones en Viena, los ministros de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita y Turquía —que tienen importantes puntos de divergencia— acordaron la posibilidad de negociar juntos.

La reunión de este viernes se amplió hasta 19 participantes, con representantes de la ONU, China, Líbano, Italia, Jordania, Irak, Catar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Omán. También participan los ministros de Exteriores francés, Laurent Fabius, británico, Philip Hammon, alemán, Frank-Walter Steinmeier y la Alta Representante de la política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini.

“Por fin conseguimos reunir en la misma mesa a todo el mundo sin excepciones”, celebró el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, que se reunió con su homólogo iraní el jueves, al igual que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry.
“Esta reunión es muy apropiada, pues es la primera vez desde el inicio del conflicto sirio en que se reúne el conjunto de principales actores”, declaró Fabius al llegar a Viena.

“Todo el mundo está preparado para dar un paso hacia una solución política del conflicto, que hoy puede parecer lejana”, añadió su homólogo alemán.
De momento no se prevé que participe ni el gobierno sirio ni su oposición.

El primer escollo de las negociaciones es el futuro de Asad porque Washington y sus aliados occidentales y árabes quieren negociar un “calendario preciso” de salida del presidente sirio, afirmó esta semana Fabius.
En cambio, Moscú y Teherán insisten en que el presidente sirio desempeñe un papel en la transición política en Siria.

A Rusia, que desde el 30 de septiembre bombardea oficialmente a grupos “terroristas” en Siria, se le acusa de disparar a rebeldes sirios para reforzar a Asad. Por su parte, Irán da apoyo militar y financiero directo a Damasco.
Arabia Saudita apoya a los rebeldes y participa en la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) pero su opinión sobre Asad es ambigua.

“Se marchará o después de un proceso político o cuando sea expulsado por la fuerza”, dijo el jueves a la BBC el ministro saudí de Relaciones Exteriores, Adel al Jubeir.
En la mañana de este viernes, al menos 40 personas murieron en Duma, un barrio en las afueras de Damasco bajo control rebelde, por disparos de cohetes de las fuerzas del régimen, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

miércoles, 28 de octubre de 2015

Mataron la gallina...

Los encuestadores mataron la gallina de los huevos de oro.
Tenían un negocio tan bueno como atractivo, de creciente rol protagónico.
Pero el bastardeo de sus resultados les quitó la credibilidad que supieron tener en los últimos lustros.
Remito a continuación una muy buena nota al respecto.+)

Clarin.com, 27/10/15
El efecto distorsivo de las encuestas
Por Hugo Martini

La divulgación de sondeos con la evidente intención de incidir en las tendencias del electorado se contrapone con las que pueden realizar los medios de comunicación.

Los hechos dicen que el promedio de cálculo de las encuestas, no coincidió en absoluto con los resultados de las elecciones celebradas el último 25 de octubre. ¿Cuál es el problema? El problema es que hemos estado viviendo durante dos meses y medio en un mundo con dos caras: por un lado las PASO del 9 de agosto y por el otro las encuestas, a las que se les dio la misma importancia pero condicionando, de alguna manera, la tendencia del electorado.

Para evitar esta distorsión debería acordarse de alguna manera lo siguiente: hasta el 22 de noviembre, cuando se celebre la segunda vuelta, no habrá otros totales que el 36.86% alcanzado por Daniel Scioli y el 34.33% que consiguió Mauricio Macri. Debería relativizarse, no prohibir, esta doble vida, por un lado declaraciones públicas y posición de los candidatos y por la otra, la visión construida por el mundo de las empresas encuestadoras que realizan, sin duda, una actividad comercial perfectamente lícita.

Este cuadro –el de los encuestadores analistas- es otro más de los entretenimientos argentinos, que no es más que eso, un juego. ¿Por qué un entretenimiento, un juego? Porque el encuestador está trabajando para quien le paga sus honorarios y no se supone que construirá un resultado, lo difundirá y le pagarán por él, si fuera opuesto a los intereses del que lo contrata.

¿Hay alguna forma de acercarse a un resultado electoral a través de una encuesta? En los EE.UU. hay muchas empresas de encuestas como en la Argentina, pero además existe un sistema ampliamente respetado. Son las que se realizan en nombre de una cadena de noticias por televisión y un periódico, asociados al efecto. Por ejemplo: The New York Times y CBS, The Washington Post y ABC o The Wall Street Journal y NBC. La encuesta la realiza el grupo organizador, por personal bajo su responsabilidad y que trabaja únicamente para ellos. El objetivo es satisfacer a sus clientes, sean televidentes o lectores, son frecuentes en tiempos electorales y permiten conocer el nivel alcanzado por los candidatos y los problemas, cada semana o todos los días. Este tipo de encuestas independientes han funcionado durante décadas y su característica más notable es la neutralidad frente a los intereses de los partidos.

¿Podría existir en la Argentina algo parecido? Desde ya que es posible y no se necesita ninguna ley o reglamento que lo establezca. Gran parte de los problemas del país no se originan en la falta de leyes, sino en cambiar hábitos y costumbres que distorsionan el cuadro final de lo que la gente quiere elegir. El primer paso es aceptar que entre el 25 de octubre pasado y el 22 de noviembre próximo no habrá resultados, sino un arduo trabajo para conquistar la voluntad de los que van a realizar el acto, tan simple y tan importante, de votar.

El autor es Director de Carta Política y ex Diputado Nacional (PRO)

lunes, 26 de octubre de 2015

Dio para más

La elección de ayer era naturalmente una elección que venia a terminar con un ciclo político, aún cuando triunfara el oficialismo.
La mentada renovación fue auspiciada por un deseo de cambio. El éxito del PRO y de sus aliados radicales en numerosos distritos, algunos impensados, abonan la necesidad popular de un cambio de sistema político y electoral.
El cansancio producido por las cadenas nacionales, el soberbio desparpajo de la apariciones públicas del candidato a gobernador del kirchnerismo acusado en los medios por su cercanía con el narco y la desencajada expresión en el rostro del candidato oficialista a la Presidencia, habrían sido los ingredientes que colmaron la paciencia del electorado.
El buen desempeño del Frente para la Victoria en las PASO señalan que la gente no estaba cansada del modelo, ni del partido, ni le disgustaba el candidato. Un poco de moderación por parte de Aníbal Fernández y de mayor concordia entre los exponentes del justicialismo hubiese bastado para, aunque más no sea, mantener la performance. Pero el miedo movilizó a los tibios.
Ahora que la gente cruzó el límite de cambiar, especialmente en un ámbito tan conservador como la provincia de Buenos Aires, difícilmente vuelva atrás.
Una rápida lectura de los resultados permite observar que, de los dos millones de votos que sumó Mauricio Macri, la mitad proviene de la provincia de Buenos Aires, y el resto de una mejor peformance en los principales distritos, en donde había realizado una elección deficiente en las PASO.
Además, hubo 1,3 millón de electores más que parecen haber engrosado su volumen electoral, ya que fue el único candidato que sumó tanto; Sergio Massa obtuvo 700 mil más, y Daniel Scioli, sólo 200 mil.
Parecería ser que lo que empezó siendo una natural fiesta republicana terminó en una revolución.+)

domingo, 25 de octubre de 2015

El resultado de la elección de hoy

Hay cosas que, pase lo que pase, no dependen del resultado de la elección de hoy.
Sabemos es que habrá una gran renovación dirigencial porque, gane quien gane, habrá un enorme recambio de gobernadores e intendentes del Conurbano bonaerense.
El oficialismo se impuso en varias provincias, pero con otro candidato. Tales son los casos de Neuquen (MPN), Santa fe (PS), Ciudad de Buenos Aires (PRO), Córdoba (UPC), La Rioja (FPV) y Chaco (FPV). Mientras que las provincias en las que habrá rigurosamente cambio de gobernador son Tucumán, provincia de Buenos Aires, Misiones, San Juan, San Luis, Entre Ríos y La Pampa.
Los mandatarios que buscan su reelección son Corrientes (ECO), Santa Cruz (FPV no K), Jujuy (FPV), Catamarca (FCS), Formosa (FPV) y Chubut (FPV). Hasta el momento, sólo fueron electos los gobernadores Juan Manuel Urtubey (FPV) y Alberto Weretilneck (SRN), de Salta y Río Negro, respectivamente. 
En el Gran Buenos Aires, Darío Díaz Pérez (Lanús, FPV), Sandro Guzmán (Escobar, FPV) y Enrique Slezack (Berisso), decidieron no presentarse a su reelección, al igual que Fernando Espinoza (La Matanza) y Gustavo Carballo (Magdalena), que abandonaron sus posiciones para postularse a otros cargos. En las PASO ya perdieron su dominio los barones de Merlo (Raúl Othacehé), Moreno (Mariano West), Alte. Brown (Darío Giustozzi) y San Vicente (Daniel Di Sabatino), todos del FPV. Aquellos que corren riesgo serio de perder su sillón (de acuerdo a sus resultados en las PASO) son Luis Acuña (Hurlingham), Jesús Cariglino (Malvinas), Joaquín de la Torre (San Miguel), Humberto Zuccaro (Pilar), Hugo Curto (Tres de Febrero), Francisco Gutiérrez (Quilmes) y Pablo Bruera (La Plata).
La división de poderes se verá fortalecida tanto por los antecedentes de los dos principales candidatos presidenciales en sus actuales gestiones en materia de diálogo abierto con todos los sectores, reconocimiento de las minorías y libertad de prensa, como por el hecho de que ninguno tendrá mayoría parlamentaria por sí sólo y se verá obligado a negociar y formar alianzas con otros partidos.
A juzgar por el perfil del candidato del oficialismo -que, de hecho, no es miembro ni persona de confianza de la familia presidencial-, se puede decir que este año se acaba el ciclo histórico que empezó con la crisis de principios de siglo.
No obstante, es muy probable que se mantengan muchas políticas de Estado. Por ejemplo, parecería que la ortodoxia económica no regresará, al menos en el corto plazo, y que no se irá marcha atrás en la relación con China. No se deben esperar grandes cambios de orientación política que no sean los del estilo y la gestión política. Nada más..., ni nada menos.
Finalmente, se podría decir que el sistema de partidos del siglo XX terminará por desaparecer y que el electoral tendrá que cambiar.
Pase lo que pase hoy, muchas cosas ya cambiaron.+)

domingo, 11 de octubre de 2015

Respaldo para la economía 2016

Grandes inversores esperan el ‘momento de la Argentina’
Una decena de importantes fondos visitaron el país en el último mes. Apuestan a hacer negocios con una vuelta a los mercados.




Perfil.com 11/10/2015 | por Paola Quain |
Con precaución a la espera de correcciones económicas, los principales fondos de inversión del mundo se entusiasman con una nueva era de Argentina “pro-mercado”. Por eso, en el último mes Ezeiza recibió decenas de financistas que se entrevistaron con los principales candidatos y sus referentes. Todos piden pista y esperan la hora de la largada.Son, en conjunto, mucho más cautos que un tiempo atrás, cuando estaban dispuestos a “pagar para ver”. El clima en las diversas reuniones que mantuvieron en Buenos Aires fue de fuerte preocupación por la economía local ya que muchas de las firmas ya tienen entre sus activos bonos y acciones de empresas de la Argentina.

Fondos como Moneda Asset Management, BlackRock, Explorador, siguen atentos las declaraciones de los equipos económicos de las fuerzas políticas. Otros que ya tenían presencia en el país, y posiciones en el sector petrolero, en especial YPF, como Soros Fund Management y Lazard deben preocuparse no sólo por “el momento indicado para entrar”, sino más precisamente por los resultados de las inversiones que ya hicieron. Brevan Howard, Stone Harbor y Gemcorp analizan ingresar o ampliar sus negocios. Se trata de firmas que mueven entre US$ 500 o hasta US$ 5 mil millones en negocios financieros.
Según pudo saber PERFIL, el raid de reuniones llegó hasta el viernes 2 de octubre, cuando hubo un encuentro en La Plata con el gobernador Daniel Scioli. Antes se habían cruzado con Mauricio Macri y Sergio Massa.

Los encuentros de los últimos días, que tuvieron lugar en el Hotel Faena, y en el edificio Comega donde estuvieron presentes Gerardo Werthein, los canadienses de Greenmantle, Dominique Straus Kahn y representantes de Soros Found Management, restaurantes de Puerto Madero y diversas oficinas locales. Santiago Montoya, presidente del Grupo Bapro, recibió a referentes de Gemcorp Capital LLP.
Las principales preocupaciones están vinculadas al momento en que la próxima gestión “pondrá en marcha un recorte del gasto que reduzca los desequilibrios macro”, aunque otros hablan de “una última oportunidad para un mercado a que ya se le dieron demasiadas chances”.
Mientras algunos inversores especulan sobre “el tiempo en el que Daniel Scioli tardaría en alejarse del kirchnerismo si resulta ganador”, otros estiman un período de gracia de “tres meses para ver resultados concretos”.

Un portfolio manager de un fondo que prefirió no ser mencionado resaltó: “Nuestra posición sobre el país podría resumirse como una nación con una macroeconomía con serios signos de deterioro, una indefinición sobre cómo se negociará con los holdouts, y poco margen político para aplicar medidas ortodoxas en 2016”. “Las dudas de los fondos de inversión en este momento tienen que ver con la macroeconomía argentina, pero también dudan sobre la fortaleza que tendrá la próxima gestión en el Parlamento para derogar las dos leyes que interfieren con un acuerdo con los holdouts; como la Ley de Pago Soberano y la Ley Cerrojo, también se preguntan qué prioridad se le dará a la declaración de principios de la ONU”, señaló Guillermo Nielsen, ex secretario de Finanzas y candidato al Parlasur por el massismo.



Despedida de Lima con toques chino y ruso

El ministro de Economía, Axel Kicillof, cerró anteanoche su participación en la cumbre del Fondo Monetario Internacional en Lima tras reunirse con los dos nuevos aliados financieros y comerciales de la Argentina: Rusia y China.
Junto al ministro de Finanzas de la República Popular China, Lou Jiwei, se habló “sobre el avance y seguimiento de los distintos proyectos que se llevan adelante en el marco de la alianza estratégica integral entre ambos países”, informó el Palacio de Hacienda. Según voceros del área, no hubo tratativas por una extensión del swap de monedas con ese país, clave para fortalecer las reservas.
En el encuentro con el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, en tanto, se analizaron, según Economía, “los vaivenes de la economía mundial y los marcados signos de que las políticas que se han implementado para reactivarla no han dado los resultados esperados”.

viernes, 9 de octubre de 2015

Habrá forzosa renovación dirigencal en las provincias

A partir de diciembre cambiarán quince gobernadores nuevos
Por Patricio Giusto, director de Diagnóstico Político (pgiusto@diagnosticopolitico.com.ar)

Mendoza es, por ahora, la única provincia con cambio de signo político tras la primera tanda de
elecciones provinciales en Argentina. Allí el kirchnerista Francisco Pérez (FPV) fue derrotado por el
radical Alfredo Cornejo (Cambiemos). Tierra del Fuego significó un cambio a medias, con el paso del kirchnerismo “atenuado” de la gobernadora saliente Fabiana Ríos (Partido Social Patagónico) hacia el kirchnerismo “puro” de la electa Rosana Bertone (FPV).
En total, en diez de las doce elecciones provinciales realizadas hasta el momento ganó el oficialismo:
Neuquén (Movimiento Popular Neuquino), Salta (FPV), Río Negro (Juntos Somos Río Negro), Santa
Fe (Frente Progresista), Ciudad de Buenos Aires (PRO), Córdoba (Unión Por Córdoba), Corrientes
(Encuentro por Corrientes), La Rioja (FPV), Tucumán (FPV) y Chaco (FPV).
Otros once distritos celebrarán elecciones el 25 de Octubre, junto con las presidenciales. Según las
encuestas, hay pocas chances de de sorpresas, que a lo sumo podrían darse en la provincia de
Buenos Aires, Jujuy y Santa Cruz.
No obstante la generalizada continuidad de los partidos oficialistas en el poder, sólo cinco
gobernadores estarían en condiciones de acceder a la reelección este año. Juan Manuel Urutbey
(Salta) y Alberto Weretilneck (Río Negro) ya lo lograron, mientras que Lucía Corpacci (Catamarca),
Gildo Insfrán (Formosa) y Martín Buzzi (Chubut) harían lo propio el próximo 25 de Octubre.
Sobre un total 24 distritos, a partir de diciembre asumirán al menos quince nuevos gobernadores, sin
contar las posibles sorpresas mencionadas anteriormente. Además, en caso de que Daniel Scioli sea
electo Presidente, algunos mandatarios como el salteño Urtubey pasarían a integrar su gabinete, lo
que acrecentaría aún más la ola de recambio.

¿Qué le espera a los nuevos?
Es probable que varios de esos nuevos gobernadores tengan dificultades para afianzar su liderazgo,
sea por el contexto en el cual fueron electos o bien por coyunturas locales desfavorables que tendrán
que afrontar ni bien asuman sus cargos.
Hay algunos mandatarios que ganaron elecciones muy disputadas, como Miguel Lifchitsz (Santa Fe).
O directamente fraudulentas, como Juan Manzur (Tucumán). En dichas provincias, la ciudadanía ha
quedado fuertemente dividida y el poder político muy fragmentado. Se necesitarán amplios consensos
para asegurar la gobernabilidad.
Otros gobernadores de esta nueva camada deberán superar duras pujas internas en el seno del
peronismo. Tales son los casos del ya electo Domingo Peppo (Chaco) y de los potenciales Aníbal
Fernández (Buenos Aires) y Carlos Verna (La Pampa). Gane quien gane la Presidencia, dichos
mandatarios tendrán el enorme desafío de aglutinar a las distintas facciones peronistas en pugna en
sus respectivos distritos.
Asimismo, habrá nuevos gobernadores con escasa trayectoria en la gestión y bajo perfil político, que
deberán hacer frente a contextos económicos y sociales muy delicados a nivel local. En esa hipotética
lista podría incluirse a los electos Omar Gutiérrez (Neuquén) y Sergio Casas (La Rioja), además de
Hugo Passalacqua (Misiones), por ahora candidato.
En el caso de Salta, si Urtubey integrase el eventual gabinete de Scioli lo reemplazará su vice, Miguel
Isa; quien viene de sufrir una dura derrota a manos del massista Gustavo Sáenz en su intendencia, la
capital provincial. Seguramente, Isa será otro de los flamantes mandatarios que deberán sortear
dificultades para consolidar su liderazgo en una provincia socialmente muy conflictiva.
Por último, aún más difícil se perfila el escenario para los nuevos gobernadores que podrían llegar a
coexistir con un Presidente de diferente signo político. Con Scioli en la Casa Rosada, serán los casos
de los ya electos Horacio Rodríguez Larreta (Ciudad de Buenos Aires), Alfredo Cornejo (Mendoza) y
Ricardo Colombi (Corrientes), a quienes podrían sumarse María Eugenia Vidal (Buenos Aires),
Gerardo Morales (Jujuy) y Eduardo Costa (Santa Cruz).
En definitiva, con la ratificación de la supremacía de los oficialismos en estas elecciones pareciera que el mapa político del interior no se modificará. Sin embargo, el vasto recambio de nombres en las
gobernaciones anticipa un escenario político complejo para las nuevas gestiones, en varios distritos.+)

jueves, 8 de octubre de 2015

PASO al costado

Los resultados de las PASO parecerían cristalizados más o menos en la proporción 40, 30 y 20, entre Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa, respectivamente.
Parece difícil que, durante las dos semanas y pico que quedan hasta las elecciones, esa situación pueda cambiar por el solo efecto de una campaña electoral. El debate presidencial lo dejó de manifiesto. La gente no esta carente de información, sino de motivación para emprender un camino diferente al andado hasta ahora.
En primer término, es sospechoso que las encuestas señalen a Scioli justo en 40 y con diez puntos de diferencia respecto de su retador Macri. Parece un resultado montado para que el público juzgue a la elección como definida. Inicialmente eran pocos los índices que lo daban en 40 o más puntos. Muchas veces aparecía en 39 o 39.5 y, sólo en pocos casos, en 40.
La Constitución Nacional, luego del Pacto de Olivos, afirma que se puede ganar en primera vuelta al obtener más del 40 y diez puntos de diferencia con el segundo, o liderando con 45 puntos.
Pero los porcentajes no son cifras absolutas. El candidato del Frente para la Victoria podría apelar al famoso "peso del aparato" (eufemismo que se usa para referirse a prácticas fraudulentas o forzosas) para decidir la elección a su favor en la primera vuelta. Los especialistas calculan que la efectividad de tales mecanismos no exceden nunca el cinco por ciento, cifra más que suficiente para obtener la diferencia.
Por su parte, Macri estresó el argumento del cambio que tampoco parece ser absoluto. Quienes votaron a Massa o a José Manuel de la Sota en agosto no parecen querer canjear el "cambio justo" por el "voto útil", al menos hasta ahora.
Tal vez la denuncia contra Fernando Niembro y otros dirigentes del PRO haya espantado a los eventuales nuevos votantes de Cambiemos; o tal vez los votantes de Massa no ponderaron tan enfátcamente la cuestión de la corrupción en desmedro de un triunfo K; o no consideren a Scioli un candidato K, o lo califiquen como un tipo de cambio moderado del estilo de Massa y preferible en última instancia a Macri.
Si la cantidad de votantes se mantuviese inalterable, lo que Macri tiene que revertir es una diferencia de dos millones de votos, la mitad de los cuales (en rigor 900 mil) son bonaerenses.
Contra todos los pronósticos, el oficialismo tuvo una deficiente elección en la provincia más populosa, hizo una razonable elección en los otros grandes distritos y sumó de a unos pocos cientos de miles de votos por distrito con buenos resultados en NOA, NEA y la Patagonia.
Macri, en cambio, no pudo ganar Santa fe, Entre Ríos, Córdoba ni Tucumán. Concretamente, sólo ganó Mendoza y Capital. La política es construcción de consensos mayoritarios. Cambiemos debió haber priorizado triunfar en los grandes distritos para equiparar el peso K. Se les escaparon los radicales Mario Barletta, en Santa fe, y de Atilio Benedetti, en Entre Ríos, para poder eventualmente prescindir de un acuerdo con UNA, que se logró imponer en Córdoba. Tampoco logró el mejor resultado en Capital. Los 800 mil votos que obtuvo suman poco más que los 770 mil de Horacio Rodríguez Larreta en las recientes elecciones para jefe de gobierno porteño pero no llegan al millón de votos que consiguió Macri en el ballotage de 2011. Cabe recordar que, al nominar a Larreta, Macri optó por colocar como sucesor a una persona por su perfil de gestor que asegurarse la elección con una candidata claramente ganadora, como era el caso de Gabriela Michetti. E
Ahora es complicado revertir los mensajes que se emitieron al momento de tomar tales determinaciones territoriales. A Macri le falló lo que se dice "el armado". Transitó el camino de los nombres conocidos, pero su mejor elección la consiguió la tradicional María Eugenia Vidal, que no es ni rica, ni famosa ni una deportista destacada. Ahora se juega en terreno conservador, en donde el dirigente porteño no tiene mucho más para mostrar que su sobria vicejefa de gobierno.
A Vidal le sobra perfil para disputar el 1,4 millón de electores que se volcó por Julián Domínguez. Esta es la elección que le puede dar la posibilidad del ballotage a Cambiemos. El FPV en la provincia obtuvo 4,8 millones de votos en 2011  3,4 en las PASO, de los cuales 1,4 fueron de Domínguez. Existe un espacio en donde Cambiemos puede diferenciarse y obtener rédito electoral suficiente para mantener sus aspiraciones.
Es claro que a esta altura no alcazarán las campañas. Harán falta hechos políticos.
También podría apelar a los que no votaron. Una mayor afluencia de votantes a las elecciones podrían disminuir con facilidad ese número a menos de 40. Son ocho los millones de personas que no votaron en las PASO, unos 700 mil votos menos que lo que sacó el candidato del FPV en esa misma oportunidad.
Scioli, en cambio, no se equivoca. Soporta con estoicismo una metralleta de cadenas nacionales que terminarán por hartar al electorado independiente que necesita para superar el techo del 40 por ciento. Tal estoicismo no es suficiente para mejorar su aspecto físico, que luce demacrado y que no es un elemento menor en una campaña electoral. Y comete errores, como robar dirigentes; difícilmente eso le procure votos.
No obstante, es temprano aún para expresarse con determinación en materia de resultados.+)

martes, 6 de octubre de 2015

Pacífico ma non tropo

Siete datos clave detrás del histórico Tratado TransPacífico, que consagra la alianza comercial entre los Estados Unidos y Japón.
Por Shawn Donnan para Financial Times (cronista.com)
Estados Unidos, Japón y diez economías del Pacífico que representan el 40% de la economía global sellaron ayer el acuerdo de libre comercio más grande en dos décadas.
Hay siete puntos que vale la pena conocer sobre el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés).
1. El TPP trata cuestiones tanto geopolíticas como comerciales. El objetivo de EE.UU. y Japón es adelantarse a China, que no está incluida en el TPP, y crear una zona económica con los países con salida al Pacífico capaz de equilibrar el peso económico que tiene Beijing en la región. El tratado también incluye normas nuevas para la economía global del S.XXI que rige de todo, desde los flujos de datos que cruzan fronteras hasta cómo las empresas estatales están autorizadas a competir internacionalmente.
2. China no está incluido. Pero podría entrar en algún momento.
Si bien el TPP en el pasado se discutía como una iniciativa de EE.UU. para frenar a China, la visión de Washington se suavizó en los últimos años. China dijo que estaba observando de cerca la evolución del TPP y que está comprometido con sus propias negociaciones comerciales. Muchos en la comunidad empresaria norteamericana sienten que la verdadera promesa del TPP está en que está abierto a que otros países se unan, en particular China.
Los actuales miembros son Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Pero ya se preparan para incorporarse economías asiáticas como Corea del Sur, Taiwan y las Filipinas, y latinoamericanas como Colombia.
3. Implica un acuerdo de libre comercio entre dos de las tres economías más grandes del mundo. Japón y EE.UU. nunca antes firmaron un acuerdo de comercio bilateral. Pero cuando Japón se unió a las negociaciones del TPP en 2013, impulsó conversaciones sobre todo, desde el comercio de autos hasta el intercambio de carne, arroz y cerdo.
El resultado sería un pacto comercial de facto entre dos de las tres economías más grandes del mundo que probablemente, con el tiempo, haría caer las barreras al comercio que existen entre los dos países.
También es probable que haya una mayor integración de la economía y las cadenas de abastecimiento niponas con las norteamericanas. Una de los últimos puntos de discordia fueron las normas socontenido local para las automotrices y autopartes. Enfrenta a los fabricantes de autopartes en Canadá y México que prosperaron gracias al NAFTA contra las automotrices japonesas que pese a tener una presencia significativa en América del Norte aún cuentan con cadenas de abastecimiento que llegan a países que no son miembros del TPP como China y Tailandia.
4. Es un acuerdo esencial para Shinzo Abe, primer ministro de Japón. Para asegurarse el TPP, Abe tuvo que enfrentarse a algunos jugadores políticos poderosos internos, incluyendo el lobby agrícola. Pero repitió varias veces que eso ayudará a Japón a hacer las tan necesarias reformas estructurales que impulsarán el potencial de crecimiento de la economía. Lo necesita. El PBI japonés se contrajo a una tasa anualizada de 1,2% en el segundo trimestre de este año y los datos sugieren que el tercer trimestre no será mucho mejor, lo que los dejará en una recesión técnica.
5. El TPP genera polémica en muchos de sus países miembro.
En la actual campaña electoral canadiense, las negociaciones en torno al TPP ofrecieron uno de los principales puntos del debate económico. En la carrera se observa un empate entre tres candidatos, y Tom Mulcair, que lidera el Nuevo Partido Democrático, prometió salir del TPP si su partido gana en 19 de octubre. 
Pero Canadá está lejos de ser el único lugar donde el TPP genera controversia. En EE.UU., Australia y otros países se critica una cláusula que permitiría a las empresas extranjeras desafiar decisiones de gobiernos ante paneles de arbitraje internacional. 
6. El TPP sólo coquetea con el tema de la manipulación cambiaria... Entre los temas que generaron más polémica en Estados Unidos está el de las monedas y las devaluaciones competitivas. Las automotrices norteamericanas y sus defensores en el Congreso presionan para que el TPP prohiba la manipulación de los tipos de cambio. Pero difícilmente quede formalizado en el TPP. Hay señales de que los países están trabajando en eso en paralelo, si bien el compromiso a que se llegue no sería exigible.
7. Del TPP surgirían nuevos estándares ambientales y laborales para los acuerdos de comercio. Desde 2007, EE.UU. se vio obligado a discutir estándares ambientales y laborales en sus negociaciones comerciales. Pero el TPP por primera vez exigirá el cumplimiento de esos compromisos y podría fijar sanciones comerciales en caso de violación a los mismos. Las nuevas normativas laborales en el TPP hará a que haya grandes cambios en las prácticas de países como Malasia y Vietnam.