martes, 29 de noviembre de 2016

Pantallazo mundial


Rosendo Fraga, entrevistado por Tato Young, realiza un exhaustivo panorama internacional y de tendencias políticas y socio económicas.
Destaca episodios que pasaron desapercibidos por estas latitudes.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

China corre por derecha

ElPais.es. Domingo 20 de Noviembre de 2016
Por Carlos E. Cué

LA CUMBRE ASIA-PACÍFICO: Las grandes potencias económicas amenazan con unirse para aislar a Trump

El mundo se prepara para la era Trump. A la espera sus primeras decisiones, los países clave del planeta, los que más crecen, reunidos en la cumbre Asia-Pacífico se unieron en Lima con una amenaza clara a EE UU: si su nuevo presidente frena el libre comercio, ellos seguirán sin él y harán acuerdos al margen que lo dejarán aislado. “Nosotros no nos cerraremos, vamos a abrirnos más”, ha dicho este sábado el presidente chino, Xi Jinping, en respuesta al proteccionismo del republicano. En las conversaciones cundía la posibilidad de nuevas alianzas sin EE UU, que casi con seguridad saldrá del acuerdo más importante, el TPP. Mientras Barack Obama, ya sin poder para cambiar el rumbo, se despedía de las cumbres.

La cumbre de Asia- Pacífico (APEC) —21 países de Asia y el Pacífico entre los que están economías enormes como China, EEUU, Japón, Rusia, y otras pujantes como Australia, México, Colombia, Singapur— ha dejado este sábado, en su segundo día, muy claro que en el mundo en este momento hay dos corrientes opuestas. Por un lado, están los países asiáticos y la mayoría de los latinoamericanos, que tras el giro reciente en Argentina, Brasil y Perú, están apostando por aumentar el libre comercio en el planeta. Ese es el eje de la cumbre. Más libre comercio pero con una mejor redistribución de los beneficios para evitar la reacción de la población ante los empleos que se están perdiendo. Lo que nadie explica es cómo se hará esa redistribución.

Por el otro lado, está el nuevo EE UU que acaba de votar como su líder a Donald Trump y su política proteccionista; y Europa, que tras el Brexity el miedo al éxito de Marine Le Pen en Francia y otros movimientos en otros países también parece tener dudas sobre los efectos del aumento del libre comercio.

Esas dos corrientes no se han chocado en Lima porque Trump no ha acudido, pero parece evidente que ese conflicto está a punto de explotar en cuanto el republicano tome posesión en enero. Y los países asiáticos y latinoamericanos representados en APEC lanzaron mensajes claros de que si Trump apuesta por el proteccionismo, ellos continuarán su senda sin EE UU. John Key, primer ministro de Nueva Zelanda, resumió con claridad el sentir general: “Nosotros podemos renegociar el [Acuerdo Transpacífico] TPP para lograr que a Trump le parezca bueno. Si EEUU no quiere libre comercio, los demás vamos a seguir adelante porque creemos en él”.

En privado, las reuniones iban por la senda de ampliar los acuerdos de libre comercio; incluso alternativos al TPP que lideró Barack Obama y dejó fuera a China, según fuentes del Gobierno peruano. El gigante asiático es el gran protagonista de la cumbre porque es el enemigo número uno de Trump —o al menos eso apuntó en su campaña—, y piensa defenderse con sus aliados asiáticos y latinoamericanos ocupando aún más espacio en la región. Xi prometió reducir el proteccionismo chino como respuesta a Trump y trabajó en Lima para promover un acuerdo alternativo al TPP liderado por Pekín. “Vamos a abrirnos más. Vamos a abrir más campo de juego parejo para las empresas chinas y extranjeras. Las empresas internacionales podrán compartir el crecimiento de China y sus oportunidades. Vamos a involucrarnos en la globalización para promover un desarrollo compartido, tenemos que lograr que se compartan los frutos del desarrollo con mejores mecanismos de redistribución. Vamos a agrandar la tarta y repartirla mejor”, dijo Xi después de glosar las bondades del libre comercio.

Uno tras otro, los presidentes hablaban en ese sentido, como un mensaje repetido a Trump, el gran protagonista ausente. “Tenemos que mandar un mensaje muy fuerte, estos 21 países de APEC deben lanzar un mensaje inequívoco al mundo de que el comercio continúa siendo precioso para el crecimiento del mundo. Si EEUU no quiere el TPP nosotros vamos a buscar un acuerdo Asia-Pacifico sin EEUU que incluya a China y también a Rusia”, dijo el anfitrión, el peruano Pedro Pablo Kuczynski. Más suave fue el mexicano Enrique Peña Nieto, que evitó toda crítica a Trump. “Vamos a abrir una nueva etapa en la relación con EEUU. Queremos privilegiar el diálogo para construir una nueva agenda. Se abre una gran oportunidad, yo soy optimista". Aunque también añadió: “México seguirá siendo un ferviente creyente en la apertura comercial. No nos dejemos confundir con estos sentimientos proteccionistas. La globalización ha reportado más beneficios que perjuicios”.

Mientras, Obama, que también acudió a Lima, optó por un perfil más bajo y en vez de intervenir en público en la cumbre, el día en el que hablaban Xi y el ruso Vladimir Putin, se fue a una universidad a charlar con jóvenes emprendedores peruanos. Y allí trató de calmar la inquietud: "Es importante que le den una oportunidad a Trump. Una cosa es la campaña, otra cosa es gobernar. Existiran tensiones sobre todo en relación al comercio. Trump defendió reestudiar todas las políticas comerciales. Pero pero cuando vean como esta funcionando verán que es bueno para EEUU. No asuman lo peor. Esperen", les dijo a unos jóvenes que en sus preguntas mostraban su desolación por la victoria del magnate.

Obama tuvo contactos discretos con los líderes pero, ya de retirada, evitó una respuesta pública a esas invectivas de los otros dirigentes contra la posibilidad de que EE UU gire hacia el proteccionismo. La cumbre de APEC se ha convertido en un espacio incómodo para Obama, que tendrá su última oportunidad de estar cara a cara con Putin después de las tensiones de los últimos años y también tenía previsto reunirse con el chino Xi. Además se vería con los 12 líderes que se han sumado al TPP, el gran acuerdo que dejó fuera a China, pero no puede decirles si Trump seguirá adelante con él. Lo más probable, según la prensa estadounidense, es que EEUU se quede fuera. Por tanto Obama no puede hacer mucho más en esta cumbre que pedir tiempo para ver cuáles son las primeras decisiones de Trump.

Todos están expectantes. El japonés Shinzo Abe, presente en la cumbre, se adelantó a todos y, antes de viajar a Lima, se fue a ver a Trump en su torre para conocer de primera mano sus planes. Los demás esperan a ver qué hace. Pero el mundo no se queda quieto y todos parecen dispuestos a seguir adelante sin EE UU si el magnate opta por el proteccionismo que prometió en su campaña electoral y que parece explicar buena parte de su éxito en las urnas.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Sobre la crisis republicana

Una explicación sobre la crisis de la democracia republicana, que hace contrapunto con la política tradicional.+)

Una nueva democracia en el continente
La crisis de la democracia representativa no tiene que ver con la crisis económica
Perfil, 20.11.2016
Por Jaime Durán Barba

La crisis de la democracia representativa no tiene que ver con la crisis económica, porque si no, los votantes norteamericanos no hubieran votado a favor de un cambio tan radical.

Los norteamericanos dedican al mundo virtual más tiempo del que usaban sus ancestros para adorar a sus dioses. La revolución tecnológica cambió nuestras relaciones con los otros seres humanos y con el mundo. La opinión pública se volvió autónoma, debilitó a los líderes, a las organizaciones, a los partidos. La gente intercambia diariamente billones de mensajes, sin censura, sin límites, esto aumentó su autonomía, y ésa es la base de la crisis de la democracia representativa. Antes, los ciudadanos sentían la necesidad de que los representen determinadas estructuras políticas, eclesiásticas, sindicales y de otros órdenes. Ahora cada uno de ellos se conecta con el mundo directamente, obtiene información, sabe que puede hacerse escuchar por muchos, no necesita voceros. Hasta hace poco, todos, tanto dirigentes como dirigidos, ignorábamos mucho. Hoy tenemos en el bolsillo a un dios que parece que lo sabe todo y que atiende nuestras consultas. Se llama “Google”. 

La revolución de la información tiene efectos desiguales. En Europa y las zonas urbanas de América se debilitaron los concepciones supersticiosas de la vida, y se han formado sociedades muy liberales. No pasa lo mismo en las zonas rurales, especialmente de Estados Unidos, pero algo cambió. Hace 15 años habría sido inconcebible que el interior le dé un triunfo tan aplastante a una persona con la biografía de Trump. No es probable que se produzca entre los amish un destape como el español, pero la revolución de la información transforma todo.

Los electores no están dispuestos a obedecer a los líderes, menos a sacrificarse por sus ideas. La comunicación política es horizontal, cada ciudadano se siente un sujeto con sus propios intereses en la campaña. En general, especialmente los jóvenes, suponen que la política es algo sucio, en el que se juegan intereses personales, vanidades, hipocresía. Es lo que anunció hace años E.J. Dionne en su libro Why Americans Hate Politics. Pero eso afectó tan poco a Trump que algunos líderes republicanos, incluido el presidente de la Cámara, los ex presidentes del país, la prensa, las universidades, apoyaran masivamente a Hillary. Hubo una masa que se sintió en peligro. Cada uno se informa desde su mundo y teme que si muchos poderosos se ponen de acuerdo en algo, es posible que le hagan daño. Las sumas de apoyos restan votos, como ocurrió con el plebiscito colombiano, el Brexit y ahora con Hillary.

Los miembros de las elites que queremos fortalecer la democracia deberíamos preguntarnos ¿qué podemos comunicar para que los ciudadanos se integren a un proyecto que valga la pena? Cuando los demócratas organizaron su convención llena de carteles, confetti, las sonrisas de siempre y la candidata señalando afectuosamente a un alguien que era nadie, ¿qué mensaje transmitían a los votantes? ¿Es sensato pensar que alguien olvidará sus problemas y sus sueños para decir “votaré por Hillary porque su convención fue más bonita que la de Trump”? Todas las encuestas dijeron que Hillary ganó los tres debates. ¿Para qué sirvió eso? ¿A qué target querían llegar y con qué mensaje? Lo más llamativo de los debates fueron los chismes acerca de la vida privada de Trump y de la del marido de Hillary. ¿Cuántos obreros que temen perder su trabajo en Michigan se asustaron con las frases de Trump? ¿Qué efecto tuvo sobre los electores la ridícula danza de difamaciones del segundo debate? ¿Fueron más los que se entusiasmaron por uno de ellos o los que sintieron desprecio por la política? ¿Cuántos sintieron que los debates políticos eran menos serios y más aburridos que los reality shows?

La mayoría de los que dirigen las campañas antiguas saben hacer política. Dedican su tiempo a comentar lo que dicen sus adversarios, lo que dicen los columnistas, los insultos de dirigentes ignotos, planifican venganzas y analizan las novelerías que vende alguien. También analizan una foto del candidato con la mirada perdida en el infinito y están en contacto con los que acarrean gente a las manifestaciones, con dirigentes que “tienen” 50 mil, 70 mil votos y quieren negociarlos. Sumadas esas ofertas, siempre hay más votantes cautivos de esos líderes que votantes en el padrón. Normalmente nosotros pedimos que la campaña dedique un 5% del tiempo a analizar los problemas de la gente. No siempre tenemos éxito. En un solo caso, los dirigentes felizmente no sabían hacer política, se dedicaron a pensar en la realidad y lograron triunfos espectaculares.
La pregunta central es ¿para qué hacemos política?, ¿para enriquecernos?, ¿para que nos reverencien?, ¿para perseguir a los que nos caen mal?, ¿para defender viejas teorías en desuso? ¿Nos interesa en realidad lo que pasa con la gente? 

Es necesario limpiar la mente de telarañas, comprender lo que ocurre en la realidad, replantear con mente abierta la política, los valores, la producción, cómo construir una sociedad distinta en la que el nivel de felicidad sea más alto. 

Esa no es tarea excluyente de un grupo o de un partido, tampoco de una generación. En todos los campos debemos dar paso a un relevo generacional, recordando que también Bernie Sanders a sus 75 años y Stéphane Hesse a los 93 han sido los voceros vibrantes de la nueva generación. En esta tarea, la prensa escrita tiene un papel irreemplazable: solamente escribiendo nos obligamos a pensar, los periódicos son el ágora de nuestros tiempos.

El pensamiento de grupo y el síndrome de Hybris. Barack Obama pasará a la historia como uno de los presidentes más importantes de los Estados Unidos. Recibió un país arruinado, logró estabilizarlo, comunicó sencillez, espontaneidad, dio un nuevo aire a la política norteamericana. Si fuese cierta la repetida frase de Carvaille “es la economía estúpido”, no habría explicación para que el 70% de los norteamericanos quiera un cambio tan radical y elija a Trump. La crisis de la democracia representativa no tiene que ver con la crisis económica, es parte de los dolores del parto de una nueva era. Los datos de las encuestas decían que había un virtual empate entre Hillary Clinton y Donald Trump. ¿Por qué las interpretaron tal mal los demócratas, el gobierno, la prensa y con esos números aseguraron que el triunfo demócrata era inevitable? No mintieron. Tenían un pequeño fundamento para creer que ocurriría lo que querían, estimulados por Hillary y su entorno, que llevan muchos años en los corredores del poder y son víctimas de las dos enfermedades del palacio: el pensamiento de grupo y el Hybris.

Irving Janis, en su libro Groupthink: psychological studies of policy decisions and fiascoes, acuñó el concepto groupthink para referirse al comportamiento de grupos dirigentes que se aíslan de quienes son críticos, obedecen a liderazgos verticales, y de tanto compartir mentiras y medias verdades, crean hipótesis que los conducen a tomar decisiones equivocadas. El círculo rojo interpretó las pequeñas diferencias de las encuestas con desmesura, se engañó a sí mismo. El pensamiento de grupo se endurece con prejuicios que descalifican a los oponentes. Pensaron que Trump era un inútil, y lo menospreciaron. No quisieron ver tanta información que contradecía sus deseos: una persona con esa biografía no podía ser un mediocre. Quien llega a ser candidato presidencial en cualquier país tiene méritos y negarlos es absurdo. Cuando quien lidera un grupo de este tipo padece síndrome de Hybris, se completa la tragedia. David Owen estudió el tema en The Hubris Syndrome: Bush, Blair and the Intoxication of Power y en In Sickness and in Power: Illness in Heads of Government During the Last 100 Years, analizando desde la psicología lo que otros hemos llamado la enfermedad del palacio. Los griegos usaron el término Hybris, desmesura, para referirse a gobernantes que se endiosan, creen ser dueños de la verdad y terminan haciendo barbaridades. 

La lectura del libro sobre Bush y Blair estremece porque permite constatar que los daños que puede producir la vanidad no tienen límites. Hemos tratado con muchos mandatarios y la inmensa mayoría de ellos sucumbieron ante este síndrome. Algunos se quedaron así para siempre. Hillary, con su currículum tan contundente, probablemente fue víctima del síndrome de Hybris, armó un grupo de pensamiento y eso la llevó a mantener hipótesis equivocadas.

Para enfrentar las enfermedades del palacio hay que contar con investigación objetiva, cultivar la modestia, la relación con colaboradores críticos que no tienen miedo de exponer sus ideas. 

Para no quedar encerrado en el palacio, es sabio salir de él y timbrar las puertas de la gente. El Tao Te King, libro fundador del taoísmo, aconseja cómo prevenir las enfermedades del palacio. Su poema final dice: “Las palabras veraces no son hermosas. /Las palabras hermosas no son veraces. /El sabio no actúa para acumular. /Cuanto más entrega a los demás /tanto más posee para sí. /Cuanto más dones ofrece a los demás /tanto más consigue para sí. /La norma del cielo es dar beneficios y no dañar. /El proceder del sabio es actuar sin luchar”. 

Una nueva política es posible. En los medios académicos norteamericanos hay una nueva estrella política: Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá. The Economist puso en su portada a la Estatua de la Libertad coronada con una hoja de arce y la frase Liberty moves North, Canada’s example to the world. En una reunión académica improvisada en Wasgubgtib, alguien dijo que Trudeau es el único ejemplo de una nueva política en el mundo: un líder que tiene la grandeza de no creerse genial, que no tiene delirios de grandeza ni de persecución, que no usa el poder para perseguir a sus opositores, que no es pomposo, que rompe el protocolo y se mezcla con la gente. 

El peronismo de cara al 2017

En la voces de:

Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey: “Massa, a lo sumo, conducirá el peronismo de Buenos Aires”

Perfil, 20.11.2016
Por Mariano Confalonieri

El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, apuesta a convertirse en líder del peronismo de cara a las elecciones presidenciales de 2019. Minimiza las legislativas del año que viene y la trascendencia de la provincia de Buenos Aires. Critica a Roberto Lavagna, por apuntar a la política económica del Gobierno, y al PJ, por no asumir la derrota.

—Si Sergio Massa gana en 2017, ¿se convierte en el líder del peronismo?

—Habría que preguntarle primero a Massa si quiere trabajar en el peronismo. Y segundo, no me prendo en esa lógica tan lineal de que Buenos Aires conduce la Argentina. A lo sumo conducirá el peronismo de Buenos Aires, si es que los bonaerenses quieren. Ningún gobernador de la provincia de Buenos Aires fue presidente de la Nación. Nunca. El ejemplo es la historia.

—¿Cómo está el PJ?

—Estamos en una situación de crisis muy difícil. Todavía no pareciera haber una luz de esperanza en el corto plazo. No elaboramos el duelo. No asumimos que la gente eligió otra alternativa y no a nosotros.

—¿Y cómo se asume?

—Entendiendo que no es la gente que se equivocó, sino que fuimos nosotros. Le trasladamos nuestra incapacidad a la gente, diciendo que fue la que no entendió. Nuestra oferta electoral no era buena. Hay que asumir eso y tratar de hacer algo distinto. Si insistimos con la misma gente, por qué vamos a esperar un resultado distinto.

—¿Cristina Kirchner puede ganar una elección en Buenos aires?

—Daría la sensación de que no.

—¿Cómo hará usted para posicionarse electoralmente siendo que no compite en 2017?

—Porque justamente en 2017 no hay una elección nacional. Acá el año que viene ganará alguien en San Juan, Salta, Tierra del Fuego, Buenos Aires. Y vamos a caer en la misma tendencia natural de pensar que la elección bonaerense es la nacional. Vamos a poner todas las fichas ahí, pero después sus candidatos pierden.

—Algunos lo miran a usted con desconfianza porque no es crítico de Macri.
—Algunos dirigentes sí. Lo que quieren los dirigentes es trabajar el posicionamiento personal. Pero la gente quiere otra cosa.

—¿Este es un modelo económico de los 90 o de la dictadura, como dijo Roberto Lavagna?

—Es un disparate lo que dice Lavagna. Los que tuvieron responsabilidades de gobierno como la que tuvo él deben darse cuenta de que hay que aportar a la Argentina. Cuando llegue la discusión electoral, que lo planteen. Pero no puede desconocer que frente a la situación actual tenemos dos caminos: la emisión o la hiperinflación, o un camino de responsabilidad. Pretender boicotear eso es infantil.

—¿Cómo lo ve a Florencio Randazzo?

—Es un gran dirigente, con formación, con buena voluntad, pero obviamente tiene que elegir lo que quiere hacer.

—¿Qué pasa si el Gobierno pierde la elección de medio término?

—El peronismo puede ganar la elección en la Argentina.

—¿Pero qué pasa si, aun sin ganar la elección, mejora su composición legislativa?

—La lectura en una elección legislativa es muy parcial.

EMILIO MONZO, PRESIDENTE DE LA CAMARA DE DIPUTADOS: “Duran Barba tiene muy poca idea, casi nada, de la realidad política de Argentina”

El dirigente macrista cuestiona la “vanidad” del asesor ecuatoriano y dice que se “vende” de más. Pone en dudas el futuro de Cambiemos y habla de sus peleas con Macri y Vidal.

Perfil, 20|11|16

Por Ezequiel Spillman

 

Transversal. Elogió a varios dirigentes del peronismo, como Perotti, Randazzo, Domínguez, Urtubey, Bossio y Katopodis, a los que “hay que invitar al poder”. 

Emilio Monzó fue el armador político de Mauricio Macrientre 2011 y 2015. Recaló como titular de la Cámara de Diputados, donde obtuvo más de setenta leyes sin quórum propio. Pero, a la vez, fue muy crítico de la “falta de política” del Gobierno. En una entrevista con PERFIL, habla de todo.

—¿Qué opina del timbreo? Fue muy crítico...
—Lo he hecho toda mi vida en mi carrera política territorial. Pero he reclamado más profundidad en la política. Además del timbreo uno quiere que la política no esté ausente desde el punto de vista de los dirigentes, de la política tradicional, de la territorial, porque después acomodar el escenario político en campaña es más difícil.

—¿No hubo política territorial?
—Muy poco. También es muy difícil tener pocos actores para hacer todo. En mi caso, el Congreso se lleva el 100%. Uno reclama porque está mirando el año electoral. La mejor forma de ayudar al Presidente es decirle la verdad.

—Una vez le dijo la verdad y la reunión terminó mal.
—Tiene lógica, que haya algo de pasión en nuestras reuniones. Y también hace que la lealtad y la confianza se consolide. No quiero ser hipócrita para estar bien con él. La reacción no fue buena. Pero entendible. A lo mejor le proponía algo que lo desbordaba. Siempre nos pasa lo mismo: a los veinte días volvemos a hablar y cedemos.

—Lo mandó a callar, a los gritos, al secretario Fernando de Andreis.
—Eso queda para lo privado de la reunión. Pero producto de eso María Eugenia (Vidal) y yo nos empezamos a sentar a hablar.

—¿Sumaría a actores del PJ a Cambiemos?
—Sí, tengo una visión: la política empieza a ser líquida y todo es transversal. El peronismo tiene dirigentes impresionantes que hay que invitar al poder: Omar Perotti, Randazzo, Julián Domínguez, Bossio, Katopodis o Urtubey.

—Es difícil que sean candidatos de Cambiemos.
—No creo. Pero no sé si Cambiemos es lo que va a perdurar. El espacio de Cambiemos se consolida como espacio de gestión pero no como espacio político.

—Pero usted ayudó a construir el espacio...
—Cambiemos fue un esquema electoral con éxito, no seamos hipócritas. Ahora, hay mucha distancia en que se transforme en un cuerpo sólido como partido político. Hoy el común denominador es la responsabilidad de gobernar. No hay que tener prejuicios para sumar dirigentes.

—¿Por qué se peleó con Vidal?
—Peleado es demasiado fuerte, distanciado por concepciones políticas diferentes.

—¿Se arreglaron?
—Sí. Nos costó más que con Mauricio, que las peleas duran pocos días. A veces no podemos tener un contacto más que en eventos. Hicimos varias reuniones y tenemos personalidades fuertes. Pero hay un objetivo común: las elecciones de 2017 y una gestión muy difícil en la Provincia. Tiene una gran valentía.

—¿Cuál es su principal diferencia con Duran Barba?
—Hay un factor humano. Su excesiva vanidad lo lleva a excederse en sus atribuciones y apreciaciones sin el conocimiento como para hacerlo. Duran Barba tiene muy poca idea, y casi nada, de la realidad de la política territorial de la Argentina. Cuando una persona opina, con apariencia de tener mucho conocimiento de algo que no tiene, ahí hay un exceso. Y eso me produce un encuentro frontal. Cuando Duran Barba opina qué hay que hacer en la primera sección electoral, ahí es donde se complica. En la apreciación de los resultados, cuando hay un éxito, el autor intelectual absoluto es Duran Barba y cuando hay una derrota el problema fue el contexto o el candidato. A mi criterio, en política dependemos en gran parte del contexto y el resultado se logra por muchos factores que nos trascienden. El segundo motivo es el esfuerzo del candidato.

—¿Está sobrevalorado?
—Sí. Alguien que viene part time, que está en su casa, nunca puede saber más de la situación política que el que está en la calle. Marcos Peña estuvo en la campaña y es, desde lo comunicacional y la estrategia, la persona más importante. Desde lo político, nuestro equipo. Duran Barba es un consultor. Ponerle otro valor es un exceso. Obviamente él lo promueve, a diferencia de Marcos que no ostenta su rol. Duran Barba es un buen consultor de sí mismo. Vende mucho de lo que no es.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Lo de Putin es jueguito para la tribuna

Por Jorge Castro
PARA TRUMP, LA PRIORIDAD ES CHINA (iEco, Clartín), pg. 11 13.11.2016

El gobierno de Donald Trump implica un replanteo del posicionamiento de EE.UU. en todos los planos del poder mundial, ante todo en materia de comercio e inversiones, y la prioridad en ese aspecto es China.
La República Popular es el vínculo fundamental de EE.UU. con el comercio internacional, y ese lazo muestra las siguientes características: en 2001, al ingresar China a la Organización Mundial del Comercio (OMC), representaba 20% del intercambio exterior norteamericano y trepó a 40% en 2005. Ahora lo ha superado (49%) y lo duplicaría en 2030. El comercio bilateral ascendió a US$649.275 millones en 2014, con un déficit estadounidense de US$316.041 millones.
Las exportaciones norteamericanas a la República Popular aumentaron 542% a partir de 2001 (las ventas estadounidenses al resto del mundo crecieron 80% en este período), en tanto las empresas transnacionales (ETN) de EE. UU. radicadas allí vendieron productos por US$169.000 millones.
En los primeros 10 años de la relación comercial China/EE.UU. en el marco de la OMC, el renminbi estuvo subvaluado entre 15% y 20%; y esto, unido a la excepcional competitividad de las exportaciones de manufacturas trabajo-intensiva chinas, infligieron el creciente déficit comercial a la parte norteamericana.
Esas exportaciones trabajo-intensivas adquirieron un carácter concentrado entre 2003 y 2007, y provocaron la virtual desaparición de la industria trabajo-intensiva estadounidense, lo que implicó la pérdida de 2,6 millones de empleos, con especial impacto en los grandes estados industrializados del Medio Oeste, en todos los cuales se impuso Donald Trump.
EE. UU. creció 2,9% en el tercer trimestre de 2016, el triple que en el primer semestre (1,1% anual). Fue consecuencia de que las exportaciones aumentaron 10% anual en ese período, el mayor nivel de auge en 3 años; y más de 70% de ese incremento es atribuible al alza extraordinaria de las ventas de soja al exterior (90% a China). Sin el aumento de las exportaciones de soja, el PBI norteamericano retornaría en el cuarto trimestre al nivel depresivo de los primeros seis meses.
El objetivo del gobierno de Trump es extraer a China del marco multilateral de la OMC y colocarla en un plano de negociación bilateral. Trump pretende horizontalizar las exportaciones chinas, colocándolas en un plano exclusivamente intraindustrial de alta tecnología. Para eso, es necesario que la República Popular abra la totalidad de su estructura industrial y de servicios a las inversiones de las transnacionales estadouniden- ses. Esta meta ya se concreta. Ambos países acordaron en la Cumbre de la APEC, en 2011, liberar el comercio bilateral de alta tecnología, que superó ese año US$1 billón, y se duplicaría en 5 a 8 años.
Por esta vía, Microsoft, HewlettPackard, General Electric, Cisco, Apple, podrán invertir sin limitaciones en la industria high-tech de la República Popular, y multiplicar el stock de IED norteamericano en China (US$ 57.000 millones) de 5 a 6 veces en 10 años.
En este período, las inversiones chinas en el exterior alcanzarían a US$500.000 millones (+21,6% anual) y EE. UU. recibiría entre el 30% al 35% de ese total, lo que implica aumentar el PBI industrial norteamericano e impulsar la creación de empleo allí.
La prioridad interna de Trump es recuperar una alta tasa de crecimiento económico (4%/5% por año). Por eso, se apresta a realizar en los próximos 100 días el más drástico recorte de impuestos desde Ronald Reagan, a través de una reducción del tributo a las ganancias de 35% a 15%, y a repatriar US$ 2,1 billones que las transnacionales tienen en el exterior, previo pago de una tasa de 10% una sola vez.
El impacto geopolítico del gobierno de Donald Trump es sólo comparable por su magnitud al que provocó la caída de la Unión Soviética en 1991.
El objetivo de Trump es extraer a China del marco multilateral de la OMC y colocarla en una negociación bilateral.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

China mueve las negras

La elección de Donald Trump abre espacios geopolíticos a China, que no demora en anunciar que los aprovechará.+)

El Mercurio, Chile, Miércoles 16 de Noviembre de 2016, pg 6.

China promueve alternativa al TPP en América Latina. Tras la virtual "muerte" del acuerdo impulsado por Estados Unidos, Beijing tratará de aumentar su influencia

Aprovechará foto APEC que comienza mañana en Lima.

China promoverá una alternativa al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) durante la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia - Pacífico (APEC) que se celebra esa semana en Perú, aprovechando la oposición a ese pacto del nuevo presidente de EE.UU, Donald Trump. Es un claro gesto de cómo Beijing pretende acrecentar su influencia externa ante el nuevo escenario.

"El proteccionismo está levantando cabeza y la región del Pacífico enfrenta un crecimiento insuficiente. China cree que deberíamos establecer un nuevo plan para responder a las expectativas de la industria y mantener el impulso para crear una zona de libre comercio", explicó el vicecanciller chino, Li Baodong, en un encuentro con periodistas en Beijing.
Excluida de la alianza de 12 naciones asociadas en el TPP -entre ellas Chile-, China había intentado presentar al bloque latinoamericano su propia opción, el Área de Libre Comercio de Asia- Pacífico (FTAAP) y el Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP), con un éxito limitado en los últimos años ante la presión de Washington.

Pero tras la victoria de Trump y de los republicanos en las legislativas, la misma administración del demócrata Obama anunció el viernes pasado que ya no intentará conseguir que el Congreso ratifique el TPP antes del fin de su mandato. El Mandatario electo ha definido el pacto como un "desastre" y una "violación" de su país.

Baodong confimó que el apoyo al FTAAP será uno de los ejes centrales del viaje del Presidente chino a Lima, que también visitará Ecuador y Chile.+)

lunes, 14 de noviembre de 2016

Más sobre la relación Macri - Trump

La columna de Marcelo Bonelli en Clarín.com dejó de manifiesto una relación más complicada que la relatada en Puntobiz.com y que aquí reprodujimos.
Esa nota y la entrevista que dio Carlos Pagni a Juan Micceli en La Nación PM son muy ilustrativas de la complijidad de ese vínculo y explicativo de la actitud que mantuvo el Gobierno argentino hasta el triunfo del magnate americano.

Historia secreta e incómoda en la relación de Trump y los Macri
Panorama empresarial - La amistad y los negocios de Macri y Trump.
Por Marcelo Bonelli - Clarin.com 11/11/16

Una limusina negra y larga se acercó a Franco Macri. El padre del actual Presidente iba caminando por la zona más elegante de Manhattan. El auto frenó y se abrió la puerta. La escena parecía salida de una famosa película, solo que era real. Adentro del auto estaba el ahora Presidente electo de EE.UU. Donald Trump lo invitó con su mano a ingresar al vehículo. Pero dos guardaespaldas de Trump bajaron del auto y usaron modales menos amables para acelerar la entrada de Macri a la limousine.

Ocurrió al promediar los años 80 , en medio de una dura batalla del Grupo Macri con las empresas de Trump por negocios en Manhattan. Socma –la firma de los Macri– pretendía hacer inversiones inmobiliarias en la Gran Manzana. Mauricio Macri debutó con ese proyecto en las grandes ligas del mundo de los negocios. El “Macri Group” adquirió un fabuloso terreno para la construcción de una torre de 100 pisos.

Pero enfrentó infinidad de resistencias y los bancos de Wall Street le hicieron la vida imposible para financiarle la operación.

Franco Macri no se resistió e ingresó a la limusina donde estaba el ahora electo presidente. Ambos recorrieron – durante media hora – las calles de Manhattan. Nadie conoce qué hablaron, pero después de ese paseo el “ Grupo Macri” vendió por 117 millones de dólares, barato al fin, un valioso terreno del Lincoln West y se retiró de todo tipo de negocio en New York.

Desde ese momento las relaciones entre la familia Macri y los Trump fueron malas. Los almuerzos posteriores y el golf no saldaron las diferencias ni el disgusto inicial. Ahora, el destino los encuentra otra vez. Pasaron muchos años: Mauricio Macri, el hijo de Franco, es el presidente de la Argentina y Trump, el electo de Estados Unidos.

Ambos son pragmáticos y eso puede hacer olvidar los viejos rencores de cuando los dos peleaban por multimillonarios negocios.

Aun así, se abre una incertidumbre colosal en la relación con Washington. A Trump no le interesa América latina y el gobierno argentino cometió horrores profesionales en sus apuestas públicas a favor de Hillary Clinton. La sorpresa de la elección en EE.UU. tiene una conexión con la de Inglaterra: la falta de respuesta social que generan la concentración financiera y el perjuicio sobre el empleo. Esto lo vivió la legión del “círculo rojo” que viajó a Washington. Fue una delegación récord de 370 dirigentes, donde hubo diputados que cometieron desprolijidades éticas: aceptaron que multinacionales le pagasen pasajes y estadía en Washington.

En la Argentina el problema del empleo es serio y eso ya tiene repercusiones sociales fuertes. Hace una decena de jornadas se habló en la propia Unión Industrial. Su jefe, Adrián Kaufmann Brea, fue premonitorio : “La ausencia de respuesta laboral hizo ganar al Brexit y lo va hacer ganar a Trump”. Ocurrió en medio de la profunda inquietud por la recesión fabril en la Argentina. La UIA evita hacer pública la dramática caída, para no complicar políticamente a la Casa Rosada. Pero en esa reunión hubo fuertes críticas a la pasividad de Francisco Cabrera y palos para Federico Sturzenegger por manejarse con una visión muy ortodoxa. A Mario Quintana lo acusan de “combatir el populismo con más populismo “ y también Alfonso Prat- Gay recibió lo suyo: los hombres de negocios opinan que la política fiscal y la monetaria se chocan y bloquean mutuamente. Jorge Sorabilla lo definió así : “Esta es la economía Frankenstein”. El líder fabril Diego Videla describió: “La capacidad ociosa promedia el 40 %, pero hay sectores en que llega al 70 %”. Y remató: “Así nadie va a invertir”.

Existe un documento reservado de la central fabril que refleja lo profundo de la recesión. Es lo que la UIA no quiere hacer público: a pesar de lo que dice el gobierno, la retracción continuó en octubre y terminaron los brotes verdes. El “paper” habla de una caída anual del 4 % y reconoce que el retroceso viene de los últimos años de Cristina: hubo estancamiento desde el 2011, dice, y este año caída fuerte. El “paper” de solo 6 páginas sostiene que existe una notoria contracción en las exportaciones y que la baja del salario golpeó el consumo interno.

Daniel Funes de Rioja lo dijo en la intimidad : “El retroceso del salario hace que el consumo haya caído un 6 % en alimentos”. Todos son empresarios que apoyan al gobierno y festejaron el triunfo de Mauricio Macri. Juzgan que la Casa Rosada tuvo un inicio auspicioso al levantar el cepo y acordar con los fondos buitre. Pero que, desde hace varios meses, la gestión entró en un estancamiento y no encara una política de reactivación consistente. El ingreso de Trump en el escenario internacional complica las cosas y expone los errores propios de Cambiemos. Su irrupción genera: –Inseguridad y temor, lo cual retarda cualquier proceso de inversión.

–Aumento de tasas de interés, que complicará el financiamiento del déficit fiscal.

–La transición frena toda decisión en Washington.

En esa caliente reunión empresaria, Kaufmann Brea ya lo admitió: “Ahora los plazos se extendieron. La reanimación económica podría empezar a fines del próximo otoño”.


domingo, 13 de noviembre de 2016

Hillary acusa al FBI

Nos había llamado la atención el agradecimiento poselectoral de Donald Trump a los servicios secretos.
Bueno, acá hay una explicación:

Estados Unidos: Hillary Clinton culpa al FBI de su derrota electoral ante Donald Trump

BBC Mundo, 12 noviembre 2016

El día después de las elecciones, Hillary Clinton aceptó de forma pública su derrota y felicitó al presidente electo Donald Trump.

Era cuestión de tiempo antes de que sucediera y fue la propia Hillary Clinton la primera en decirlo: la derrota electoral que sufrió la candidata demócrata el pasado 8 de noviembre contra el republicano Donald Trump se debe al menos en parte al FBI.

A 11 días de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el director del FBI, James Comey, envió una carta al Congreso anunciando nuevas pesquisas en la investigación sobre un servidor de correo electrónico que Clinton usó mientras fue secretaria de Estado (2009-2013).

Luego, cuando sólo faltaban 48 horas para la jornada electoral, el FBI informó que no halló evidencias de criminalidad en dicho nuevo lote de correos electrónicos analizados.

Cómo el veredicto del FBI sobre los nuevos correos investigados de Hillary Clinton afecta las elecciones de EE.UU.

Pero, según el análisis que ahora hizo Clinton, el daño ya estaba hecho.

El FBI investigó en dos oportunidades el uso de un servidor privado por parte de Hillary Clinton y en ambos casos no presentó cargos por considerar que no había cometido ningún crimen.

"Existen muchos motivos por los cuales una elección como esta no resulta exitosa", dijo Clinton este sábado durante una conferencia telefónica con los donantes de su campaña según información filtrada a la prensa estadounidense.

Qué salió mal para Hillary Clinton en las elecciones que le dieron la presidencia de EE.UU. a Donald Trump

Y agregó: "Pero nuestro análisis es que la carta de Comey en la que generaba dudas sin fundamentos frenó nuestro momento de mayor ímpetu".

La revelación del FBI provocó una caída en las encuestas y, según Clinton: "Tuvimos que trabajar muy duro para recuperar nuestra ventaja".

jueves, 10 de noviembre de 2016

La burbuja financiera más grande de la historia

Cronista.com, Jueves  10 de Noviembre de 2016

"Estamos parados en la burbuja más grande que vivió la humanidad. El mercado puede depurar un poco y luego volver a arrancar pero creo que es prematuro sugerir un piso definitivo", comenta sobre los coletazos financieros de la victoria de Trump.

Por  JULIÁN YOSOVITCH

La cita no podía ser más oportuna. Es un día que los mercados difícilmente vayan a olvidar. Me acerco a las oficinas de Germán Fermo, jefe de estrategia de Argenfunds, Doctor en Economía de UCLA y Director de la Maestría en Finanzas de UTDT. La entrevista, en realidad, comenzó 18 horas antes, cuando los primeros resultados de la elección presidencial en EE.UU. a favor del magnate Donald Trump hundía a los principales índices bursátiles americanos. Suenan los teléfonos. Son clientes de Argenfunds consultando sobre el nuevo escenario. Fermo me recibe exultante y dice: "No dormí nada en toda la noche y levanté a mis hijos para este momento del mercado". Sin dudas estaba bien posicionado y el fuerte sell-off no lo estaba golpeando.

"Trump es una incógnita total. El mercado puede depurar un poco y luego volver a arrancar pero creo que es prematuro sugerir un piso definitivo desde el pánico que se vio el martes a la noche hasta el rally de ayer".

–¿Qué nos enseña el evento electoral del martes y la volatilidad actual de los mercados?

–En seis meses tuvimos dos Black Swan y esto nos enseña que siempre hay que tener un put out of the money que te sirva como protección. Los Black Swan no se pueden anticipar pero si se pueden hedgear (cubrir). Si anoche te agarró con posiciones compradas de S&P500 pero con un put comprado que te haya protegido, entonces transitaste la tormenta mucho más tranquilo. No se pueden operar eventos binomiales a menos que lo hagas con opciones y no se pueden transitar estos eventos sin protección. Mi teoría es que si tu operador no te dio una estrategia de cobertura, deberías buscar uno nuevo. A mis clientes nunca los dejo sin cobertura y desprevenidos ante estos eventos. Estoy preocupado por cualquier Black Swan y mi estrategia es de buscar coberturas ya que creo que estamos parados en la burbuja más grande que vivió la humanidad y podemos tener más de este tipo de eventos en el futuro. No estamos parados en un equilibrio y si esta burbuja explota no me gustaría estar sin protección y por eso es que soy comprador de puts out of the money. La necesidad de estar cubierto lo aprendí el 6 de mayo de 2010 con el Flash Crash. Estamos en una enorme burbuja y hay que ir desarmando la bestia de a poco.

–¿Cómo desarmas la burbuja?

–El contexto actual nos obliga a ir desarmándola lentamente con pequeñas señales de la Fed. La dimensión de la burbuja te obliga a hacerlo lentamente con señales leves de la Fed y dejando escapar la 10Y de a poco. En el medio se necesita inflación (que aún no se dispara) y crecimiento económico. Esa combinación a lo largo de quince años, ajustado por interés compuesto, te desarma la burbuja. El desafío es sobrevivir quince años sin que estalle una burbuja.

Volviendo a Black Swan del martes, ¿cómo cambia este nuevo contexto la política de la Fed?

–Veo las tasas subiendo lentamente pero no va a cambiar el orden monetario mundial. En un año la tasa a 10 años americana puede llegar a estar en 2.5%. Algo hay que normalizar en este mundo aunque duela. Respecto de la Fed no creo que haya grandes cambios y quizá puede haber una presión alcista de tasas un poco más que el gobierno anterior. Creo que se mantiene un escenario de tasas bajas pero menos que antes. El impacto de que las tasas sean menos bajas que antes golpean más sobre emergentes.

Entonces son malas noticias para emergentes y Argentina...

–El impacto en emergentes en Argentina es que probablemente vaya a reaccionar con un beta dos a ese movimiento de la 10Y y de las tasas de interés a nivel global. Haciendo cálculos rápidos: Hoy el Bonar 46 rinde 7.13% y 10Y en 1.95%. Si la tasa americana a 10 años se va a 2.5% tenés 55 basic points de rally. Y si Argentina opera con beta 2, tenés un rally de rendimiento argentino de 110 puntos básicos y desde los valores actuales debería cotizar en 8.23%. de TIR. En ese contexto se podría dar algo paradójico en el que Argentina puede seguir comprimiendo spreads (y creo que lo puede seguir haciendo) aunque si las tasas mundiales se disparan podríamos estar pagando más costo de capital pese a tener un riesgo país más bajo. ¡Este mercado es divino!

¿Entonces sos comprador de bonos locales en este contexto?

–El A46 me gusta en 7.20% de TIR pero no me iría en un pleno en estos niveles. Comenzaría a armar posiciones a mediano plazo pero iría acompañando el mercado.

–¿Ves oportunidades en mercados de bonos emergentes?

–En mercados de bonos emergentes sigue habiendo oportunidades. Si Argentina o emergentes rinde 8% contra EE.UU. que podría llegar a rendir 2.00-2.50%, emergentes sigue siendo un buy.

–El martes se desplomó el S&P500, el peso mexicano y también el dólar index. Pero subía el euro, el yen y el oro. Parecen ser las nuevas coberturas...

–Exacto. El euro está tradeando como una moneda de fondeo contra el dólar. Se da la típica operatoria de cierre de carries y se aprecia la funding currency. El euro tradeó el martes como lo hizo el dólar en el evento Lehman Brothers en 2008. Hoy le esta tocando al euro funcionar como cobertura y como moneda de fondeo. Igual está claro que el euro no genera grandes rallies y está atrapado entre 1.15 y 1.05.

–Ultima, ¿Cómo vivieron tus hijos la noche del martes?

–A mis hijos quise explicarles un poco lo que estaba pasando. Entendían la divergencia entre Clinton y Trump. Me divertí mucho explicándole el sell-off de peso mexicano y la baja del S&P500. Mostrarles el impacto en los precios cuando hay un evento que no está priceado.+)

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Habló Donald Trump

Buen discurso del presidente electo norteamericano, Donald Trump.
Breve, amable y amistoso.
Evitó ataques.
Arrojó flores sorprendentes al servicio secreto y a Nueva York.+)

La relación de Mauricio Macri con Donald Trump

El día que Macri jugó al golf con Trump y el norteamericano enloqueció
Fuente: Puntobiz.com 09.11.2016



Fue cuando Mauricio tuvo que cerrar un negocio familiar en Nueva York. Los vínculos entre la familia Trump y la familia Macri.
No es un mito. Mauricio Macri jugó al golf con Donald Trump y le ganó. Una vez consumada la victoria electoral del candidato republicano en Estados Unidos, la anécdota cobra otro protagonismo.
En 2013, Franco Macri publicó un libro “Charlas con mis nietos”. Si bien es un relato autobiográfico de la vida del empresario con sus hijos y nietos, guarda relatos hoy tienen cierta relevancia.
“Estábamos en Nueva York en el medio de difíciles negociaciones por Lincoln West y Donald Trump pretendía jugar al golf conmigo -deporte que, como todos, juego mal-”, relata Macri padre. Lincoln West fue un proyecto inmobiliario que pretendieron realizar los Macri en Nueva York y que terminaron vendiendo a Trump por 95 millones de dólares, en diciembre de 1984.
“Le expliqué que no tenía en el golf el mismo nivel que él pero que podía jugar con mi hijo mayor”. En ese momento, Trump tenía 38 años y Mauricio era un joven de 25 años. Según Franco “jugaron 18 hoyos” que le “parecieron interminables”. “El juego fue muy parejo, Trump jugaba bien pero en el último hoyo, Mauricio le ganó al magnate americano”, sentenció el empresario. Y ahí es cuando el relato cierra con un detalle muy particular: “Ambos nos quedamos sorprendidos cuando Trump, fastidiado con su propio juego, rompió los hierros y las maderas uno a uno”.
“Es una larga historia, de hace mucho tiempo. Fue cuando tuve que cerrar un negocio familiar en Nueva York”, le dijo Macri a la cadena estadounidense CBS, cuando le preguntaron por sus vínculos comerciales con el republicano. En esa entrevista, transmitida para los Estados Unidos, Macri reconoció que las gestiones que tuvo que realizar con Trump representaron su debut en los emprendimientos internacionales.

 TRUMP-MACRI: LOS NEGOCIOS

En la Argentina, los vínculos entre la familia Trump y la familia Macri fueron expuestos en "El Pibe", la primera biografía política del líder del PRO, escrita por la ex periodista Gabriela Cerruti, hoy legisladora porteña por Nuevo Encuentro, partido aliado al kirchnerismo y fundado por Martín Sabbatella.
Desde 1979 hasta 1984, el Grupo Macri quiso construir conjuntamente con el Grupo Trump un edificio de 150 pisos en Nueva York, sobre una propiedad que Franco Macri había comprado en el lado oeste de Manhattan. El Proyecto Lincoln West no prosperó, pero generó una muy buena relación entre los empresarios y, con el tiempo, Trump empezó a visitar a sus amigos argentinos para alojarse en la quinta Los Abrojos --el refugio que Macri tiene en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas--, o en la mansión que la familia del ex presidente de Boca tiene en Punta del Este.

Cuando la realidad supera la ficción


Muchas de las profecías como la que anticipan Los Simpsons -como publica hoy lanacion.com-  no son otra cosa que la proyección de una especulación montada sobre información. Algo parecido a "Eminencia", el libro en el que Morris West anticipa el papado de Jorge Bergoglio.

Pero el triunfo de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos es cosa seria, porque ratifica el cambio histórico que vive el mundo en los últimos años y que se registra en diversos puntos del planeta:

+ El fin de la globalización, con la xenofobia y los extremismos religiosos como emergentes visibles.
+ Los cambios económicos derivados de las recientes y sucesivas crisis financieras.
+ El advenimiento de una economía basada en la información y el conocimiento, que ignora a los sectores primario y secundario.
+ El aumento de los enfrentamientos armados, aunque no convencionales, que evidencian un cambio en la política internacional.
+ El deterioro de la democracia republicana como forma de gobierno, que se manifiesta en el rechazo a las clases dirigentes: Washington DC en Estados Unidos y Bruselas en la Unión Europea.
+ El debilitamiento de la prensa como cuarto poder, a partir del surgimiento de las redes sociales.
+ La privacidad puesta en duda, que abre una ventana al abismo totalitario.

Era imaginable pensar estas cosas hace unas decenas de años.

No es cuestión de Trump si o Trump no, es tratar de ver lo que traerá el siglo XXI.+)