viernes, 28 de abril de 2017

La tercera...

El Gobierno parece haber encontrado una manera de esquivar el impacto negativo ante la falta de resultados económicos alentadores mediante el combate de las mafias.
Para lograrlo deberá emitir mensajes inequívocos de modo de que la gente valore esta batalla como un hito fundamental para el país, de modo de lograr soslayar el esfuerzo económico que sufren las familias argentinas.
Esta semana, la gobernadora Vidal presentó un organismo para vigilar la propia integridad de la gestión; la salida del jefe de la policía porteña pareciera tener que ver con lo mismo, y ni qué decir de la postulación de la abanderada de la ética, Elisa Carrió, en la Capital.
Es que los índices económicos que se presentan son muchos, zigzagueantes y confusos. Pero todos los economistas concuerdan en que la economía no termina de arrancar. Mientras tanto, la Jefatura de Gabinete profundiza su actuación con amplio margen de maniobra, lo que excluye a los que no se adecuan a ella. Así como se ve silenciosamente salir a Carlos Balbin de la Procuración General del Tesoro, es habitual enterarse de funcionarios que dejan sus posiciones por los más diversos motivos. Pero hay algunos que ingresan, como Diego Dávila, a complementar a los vicejefes de Marcos Peña, con un estilo marcadamente similar a ambos.
Las cúpulas empresariales también deben alinearse. Tal vez la  más visible es la asunción de Miguel Acevedo en la UIA. Quieren una renovación en la representación institucional empresarial que enaltezca a empresarios en lugar de los ejecutivos del estilo de Adrián Kaufmann Brea.
Mientras tanto, el Presidente cumple con su tarea. Agradado por el hecho de que presenten como antecedente del ganador de las elecciones francesas, Emmanuel Macron, viajó a los Estados Unidos a fin de visitar a Donald Trump antes de ver a Xi Jinping, cuya invitación ya estaba cursada y aceptada. Previo encuentro con empresarios en Houston y de recibir la visita del gobiernador de Florida en Buenos Aires, tuvo una lucida recepción en Washington DC, que culimnó con una ovación parlamentaria, elogios del principal líder de Occidente y la promesa de abrir el mercado a los limones tucumanos. "El me va a hablar de limones, yo de NorCorea", anunció Trump, en una confusa fórmula que permitió las más variadas elucubraciones. Pero nadie imagina a Mauricio Macri como mediador entre los presidentes norteamericano y chino.
La tensión en el extremo oriente es cada vez mayor. Los coreanos se la pasan desafiando, a lo que Trump responde subiendo la apuesta. Al punto de que China -que sacó a relucir su primer portaaviones, de fabricación nacional- tuvo que advertir que su paciencia tiene un límite. En ese contexto, el Papa está por llegar a Egipto para solidarizarse con los coptos, que sufrieron un doloroso atentado recientemente. Anticipó que no se blindará, lo que lo hace un blanco fácil y un detonador posible para la tan temida Tercera Guerra Mundial.+)

¿Premio para todos?

Por Carlos Fara, para 7 miradas

Todo el tiempo se habla de si el gobierno puede ganar o no las elecciones de este año. Por supuesto que a esta altura, sin candidaturas definidas, sin resolverse el enigma de CFK, sin arreglarse la interna peronista bonaerense, y con la gente con la cabeza en la plata que no alcanza, la moneda está en el aire.
Sin embargo, la de este año es una elección federal en 24 distritos, lo cual distorsionará un poco la foto real final. Hagamos un mínimo de historia: el kirchnerismo perdió el comicio legislativo de medio término en 2009 y 2013 en la provincia de Buenos Aires (PBA), pero de todos modos se impuso en el recuento nacional. Las fotos que quedaron grabadas en la retina son las de De Narváez y Massa como triunfadores. Los analistas diseccionaron de un modo diferente la realidad política conformada.
Si el gobierno puede ganar la elección nacional no se sabe, y tampoco es tan importante desde el punto de vista del impacto mediático, de la opinión pública, y de los actores políticos, económicos y sociales. Porque si el gobierno pierde en PBA, todo olerá a desastre, y si gana, todo sugerirá triunfo. Como de costumbre, ninguna de las 2 conclusiones será la correcta.
El oficialismo puede ganar en la PBA y no obstante perder a nivel nacional. ¿Es esto posible? Perfectamente. Veamos las siguientes cuestiones:

· La PBA representa el 38 % del electorado nacional. Esto siempre lleva a pensar que si se gana ahí, se gana todo. Como los tiempos están cambiando, obsérvese que en la segunda vuelta presidencial de 2015, Scioli ganó en 15 distritos sobre 24, incluida la PBA. La diferencia la hizo Macri en Córdoba.

· Si este año en Córdoba el candidato del PJ provincial es De la Sota, a Cambiemos se le va a hacer cuesta arriba imponerse, porque además le falta candidato competitivo. De modo que la ventaja cordobesa se esfumaría.

· En esta oportunidad los gobernadores peronistas juegan sus propias fichas, no las de Scioli, de modo que tratarán de ganar a capa y espada, y eso contribuye una sumatoria justicialista nacional potente. Por ejemplo, genera dudas si Cambiemos podrá volver a imponerse en lugares como La Rioja, San Luis, La Pampa y Entre Ríos.

· Si se impone un voto bronca, el dique de contención para que el macrismo no pierda en la PBA se llama Sergio Massa, al fragmentar el voto opositor. De modo que eso pone en duda la estrategia de la polarización con el kirchnerismo (que, por otro lado, si no se presenta CFK, no va a surtir el mismo efecto miedo).

Dicho todo esto, entonces es posible que el gobierno gane en la PBA, sin que pueda triunfar a nivel nacional (como sí logró Alfonsín en 1985). ¿Qué significaría una radiografía de ese tipo?

· Un empate político: el gobierno se lleva el premio del principal distrito, dándole una imagen de consolidación, y los peronismos seguirían siendo dueños del interior profundo.

· Una advertencia a todos: mensaje para el gobierno (“te di la PBA para que no producir una catástrofe política, pero ojo que no me convence cómo estás gobernando”) y para el peronismo (“Uds. no se la crean que parte de los problemas que tenemos es por culpa suya”).

· Existen comportamientos globales de la sociedad que llevan a que los resultados se ajusten a la expectativa mayoritaria. Por ejemplo, si la mayoría no quiere que Cristina gane una elección, puede haber un encolumnamiento de votos a favor del gobierno por temor a ella. Más allá de CFK, si la mayoría considera que sería catastrófico que Macri se viera perdedor el 22 de octubre, muchos harán una voto estratégico / útil para ayudarlo a evitar el fantasma de un 2001 (aunque las condiciones hoy sean muy distintas).

Yendo entonces a la pregunta del título de esta columna, la respuesta es afirmativa: el gobierno puede zafar si se activan ciertos miedos, pero algún correctivo sufrirá por el combo de economía que no despega y sus errores no forzados, el cual ha producido una decepción prematura.+)

domingo, 23 de abril de 2017

Otro canal

La postura proteccionista del nuevo gobierno de los Estados Unidos no sólo es retórica interna, sino que busca que se convierta en doctrina oficial en el mundo.
El comunicado final del encuentro de líderes económicos del FMI cedió a la presión de la administración Reino y retiró su promesa de trabajar para combatir el proteccionismo. Lo mismo había pasado al término de la reunión ministerial del G20 celebrada en Alemania, por gestión del secretario del Tesoro norteamericano, Steve Mnuchin.
Y el mundo ha cambiado tanto, que lo que antes parecía hilarante ahora es una realidad. Me refiero al hecho de que la derecha francesa llegue al balotaje, por ejemplo.
Las fronteras se cierran, los pueblos se desconocen y empiezan a Velarde hasta que, improperio va y amenaza viene, a alguno se le escapa una piña y se arma la gorda.
Por el contrario, en América latina son las huestes liberales las que desafían a la autocracia bolivariana en Venezuela y la ciudadanía republicana la que protesta en la casa de la gobernadora kirchnerista, en Santa Cruz.
Casualmente es Latinoamérica el único sitio al que no alcanzan los misiles norcoreanos.
Vivimos en otro canal.+)

sábado, 8 de abril de 2017

Recalculando

Donald Trump está empezando a mostrar quién es y a qué juega.
Tal como refieren los que lo conocen, tomó conocimiento en forma directa de la política exterior de su país y empezó a adecuar sus propuestas a un nuevo diagnóstico, corregido respecto de sus supuestos básicos previo a la asunción al poder.
El 4 de abril echó a su consejero de seguridad. Se lo entregó a sus enemigos del Pentágono, a quienes dio libertad de acción en el terreno bélico.
Al día siguiente, el 5, los sirios realizaron un ataque químico contra la población civil opositora al régimen de Al Assad. El monarca se excusó y acusó a sus propios opositores.
Al día siguiente, mientras se reunía con el líder chino, Xi Xinping, 59 misiles tomahawk bombardearon la base aérea desde donde presuntamente se había lanzado el ataque sirio. Es imposible pensar que no lo ejecutó previa consulta a su par asiático.
La reacción rusa no tardó en escucharse. Pero ni los Estados Unidos ni los aliados europeos le hicieron caso.
Vladimir Putin pataleó y amenazó, mientras Israel festejaba.
Pero que nadie se llame a engaño.
Por ahora, lo único que hizo fue marcarle la cancha a Rusia y aplicar un correctivo al off side de Siria. Para que nadie se lo tome en broma. Y ya que estaba, le pasó la mano por el lomo a Israel.
Pero hay otro elemento clave: ha corregido su mirada inicial. Su aliado según parece que ya no serán los rusos sino los chinos, cuya cumbre fue muy bien ponderada por el magnate; comprometió visitar Biejing antes de fin de año y se manifestó muy satisfecho por el encuentro, al que calificó como la mejor reunión diplomática hasta el momento.
Como diría la gallega: "recalculando".+)

miércoles, 5 de abril de 2017

Esperando el jubileo

Las marchas dominaron la escena política de las últimas semanas.
Al paro y movilización dispuesto por las CTA's del jueves pasado se le impuso una manifestación masiva, un día no laborable -sábado a la tarde-, en clave familiar y espontánea, que dejó pasmados a propios y a ajenos.
Si era por controlar la calle, el viejo electorado macrista, el de paladar negro - ese que, bajo el dictado de Jaime Durán Barba, el PRO no cultiva en demasía por considerar cautivo-, decidió expresarse para decir basta al piqueteo permanente. Lo hizo con los mismos medios para no ser menos.
Pero el principal sorprendido debe haber sido el gobierno, que intentó despegarse de la marcha hasta pocas horas antes de realizada y que aseguraba que los piquetes no estaban en la agenda de la gente.
Ya había habido una alerta en San Lorenzo con la muerte de un piquetero por la arremetida de un camionero beodo que, exasperado, decidió saltar el piquete paradójicamente de unos vigiladores privados sindicalizados.
Incendio en la azotea del Anexo de Diputados. Foto: ambito.com
La semana pasada había habido un elemento adicional al del piqueteo hartante, que fue el hecho de que Pablo Michelli afirmó desde la tribuna que no iba a descansar hasta que cayera el modelo de (Mauricio) Macri.
Esa verba inflamada es muy peligrosa. Especialmente en un continente latino y emocional. Por estos días, la oposición irrumpió y atacó al parlamento paraguayo, con el saldo de un muerto.
Si las instituciones políticas son despreciadas puede pasar, como en Venezuela, que alguien decida reemplazar a todos esos vaguitos (los legisladores) por el Tribunal Supremo de Justicia. Gracias a Dios y a la OEA, tuvo que revertir la medida.
O como en Turquía, que votará una mayor presidencialización del régimen el 16 de abril, en la misma línea que lo intentó Italia y cuya derrota provocó la renuncia de Matteo Renzi.
¿Cómo no se iba a terminar muriendo Giovanni Sartori?
El ilustre politólogo florentino, Giovanni Sartori, murió ayer a los 92 años. Foto LaNación.com
Estalló el año electoral, cuya elección general se fijó hoy en el Boletín Oficial para el 22 de octubre próximo.
Martín Lousteau renunció a la embajada en Washington para competir, desde adentro o afuera de Cambiemos, contra el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.
Los diarios hoy hablaban de la oposición. Se referían a la jefa, pero no de la oposición sino de una banda organizada para cometear a los contratistas de la obra pública durante el gobierno kirchnerista.
Quedaron procesados, además de la expresidente Cristina Fernandez de Kirchner una veintena de personas más, incluyendo a familiares y empleados suyos, de Lázaro Baez y de Cristóbal López. Una bomba neutrónica preelectoral.
Mientras tanto, visitó la Argentina el paladín de la lucha contra la corrupción latinoamericana, el juez Sergio Moro, con la secreta intención de facilitar el proceso de investigación y procesamiento judicial en la Argentina.
Disertación del juez Moro en el Hotel Emperador
El Gobierno salió a chucear a los dirigentes cegetistas para disminuir los efectos del paro de mañana.
Pero lo verbal no será tan efectivo como la firma de acuerdos de competitividad para los sectores textil, calzado y construcción.
Si el paro de mañana, por falta de convicción, se diluye, un nuevo tiempo empezará para el Gobierno.
Con mejores cifras económicas y un blanqueo que duplicará la base imponible y permitirá el jubileo previsional.+