martes, 26 de septiembre de 2017

Los kurdos quieren negociar el petróleo

TÚNEZ.- Luego de su súbita eclosión con la toma de Mosul, la acción propagandística más potente del grupo Estado Islámico (EI) fue la declaración de la muerte del tratado Sykes-Picot, que inspiró la creación de las fronteras actuales en Medio Oriente. Paradójicamente, en el momento en el que el autoproclamado califato está en sus estertores, aparece un movimiento más serio que amenaza rehacer aquellas fronteras.

Mañana, la región autónoma kurda de Irak pretende celebrar un referéndum de autodeterminación en uno de los países más convulsionados del siglo en la región más volcánica del planeta, que siembra incertidumbre sobre su futuro.

En teoría, el único recurso posible al alcance del primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi, sería enviar el ejército al Kurdistán. De hecho, no descartó esa posibilidad. Sin embargo, es altamente improbable, ya que la región kurda cuenta con un poderoso y disciplinado ejército, los peshmergas, clave en la batalla contra EI, que aún controla una pequeña franja del territorio iraquí.Irak es un país que sufre una grave crisis política, social e identitaria. La más alta instancia judicial iraquí ordenó la suspensión del referéndum, al considerarlo inconstitucional, una opinión compartida por el gobierno iraquí. No obstante, las autoridades federales carecen de los mecanismos para aplicar la prohibición. Desde la primera guerra del Golfo, en 1991, la región autónoma kurda goza de una independencia de facto. Las instituciones estatales apenas están presentes en el Kurdistán iraquí, una zona que durante el siglo XX experimentó sublevaciones cíclicas contra la autoridad central.

Como máximo, Bagdad podría aprovechar la ocasión para intentar arrebatar del control kurdo Kirkuk, una ciudad multiétnica cuyo estatuto está en el limbo político desde la caída de Saddam Hussein.
Foto: LA NACION

Quienes tendrían una mayor capacidad de intervención militar son los vecinos Turquía e Irán, ambos con una importante minoría kurda y temerosos de que pueda haber un efecto contagio. El Kurdistán es la nación sin Estado más poblada del mundo, con cerca de 30 millones de personas repartidas entre Turquía, Siria, Irak e Irán. Anteayer, Estambul y Teherán advirtieron que tomarían medidas coordinadas contra la independencia kurda, si bien es más probable que sean económicas que militares. Y podrían ser dolorosas para el Kurdistán iraquí, ya que no tiene salida al mar y sus vecinos podrían fácilmente asfixiar su economía. La región es altamente dependiente de sus recursos minerales, sobre todo del petróleo, que atraviesa el territorio de sus vecinos antes de llegar al mercado internacional.

El único apoyo internacional de relevancia con el que cuentan los kurdos es Israel, que no goza precisamente de una buena prensa en la región. Francia cambió de opinión y ahora no se opondrá. Por su parte, Rusia usó un lenguaje muy ambiguo, sin adoptar una posición clara al respecto. En cambio, curiosamente, Estados Unidos rechaza sin ambages la consulta secesionista. La administración de Donald Trump instó de forma insistente a las autoridades de Erbil a que pospusieran la cita con las urnas, un dato a tener muy en cuenta, ya que sin el apoyo político y militar de Washington el Kurdistán iraquí nunca se habría convertido en una región independiente de facto. ¿Castigará Trump a los kurdos, un aliado clave contra EI, si no lo escuchan?

Por esa razón, hasta último momento la prensa kurda especuló con la posibilidad de que el presidente de la región autónoma, Masud Barzani, pueda cancelar la votación. La única certeza alrededor del referéndum es que el sí ganaría con amplitud. La independencia es una vieja aspiración, casi unánime, de los kurdos iraquíes. Ahora bien: una parte nada desdeñable de la sociedad considera que ahora no es el momento de hacer el referéndum. Ése es el caso del partido opositor Gorran, y una parte del UPK, el otro gran partido kurdo, junto al PDK de Barzani.

Estos sectores argumentan que el país no está preparado para convertirse en un Estado independiente y consideran una temeridad que su nacimiento llegue en un contexto de gran hostilidad de los Estados vecinos. Además, consideran que la votación es una cortina de humo de Barzani ante sus escándalos de corrupción y sus comportamientos autoritarios (hace dos años que terminó el mandato del Parlamento regional).

Muchos analistas creen que el presidente kurdo no realizará una declaración de independencia tras el referéndum, sino que más bien lo usará para intentar negociar con el gobierno federal desde una posición de fuerza asuntos como el reparto de los ingresos petrolíferos o el futuro de la codiciada Kirkuk.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El cambio climático lo intensifica

EL PAÍS, Edición Europa, del martes 19 de septiembre


MARIO MOLINA | PREMIO NOBEL DE QUÍMICA

“El cambio climático ha aumentado la intensidad de ‘Irma’ y ‘Harvey”

El Nobel de Química mexicano admite el fracaso de los científicos en su labor de pedagogía sobre las consecuencias del calentamiento global
IGNACIO FARIZA

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México 19 SEP 2017
Mario Molina, durante la entrevista
El ingeniero químico Mario Molina (Ciudad de México, 1943) es el único Nobel mexicano vivo. Lo ganó, junto con Paul J. Crutzen y F. Sherwood Rowland, por sus investigaciones por la capa de ozono y desde entonces ha dedicado su vida a la resolución de problemas medioambientales. A caballo entre Estados Unidos y su país natal, ha asesorado a los Gobiernos de Barack Obama y Enrique Peña Nieto. Y discrepa abiertamente de la “irracional” Administración Trump. Molina recibe a EL PAÍS mientras Florida hace balance de daños tras el paso el huracán Irma, uno de los más potentes de cuantos han sacudido EE UU en los últimos años. Dos semanas antes, Texas tenía que hacer lo mismo con el rastro de destrucción que dejó Harvey.

Pregunta. Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el cambio de paradigma en EE UU respecto al cambio climático ha sido brutal. ¿Qué implicaciones reales puede tener su retirada del Acuerdo de París?

Respuesta. Es muy preocupante, porque EE UU tiene la tradición de ser un líder en estos temas. Por fortuna, el resto del planeta está de acuerdo. Lo que definió en buena medida el Acuerdo de París fue lo que podía hacer la Administración estadounidense sin el acuerdo del Congreso, que ha estado con una mayoría republicana que, ya desde antes de Trump, tenía como mantra no aceptar el cambio climático.

P. ¿Qué riesgo real hay de que la nueva Administración estadounidense haga descarrilar la lucha global contra el cambio climático?

R. Lo que esperamos es que en cuatro años no pueda cambiar mucho; que el péndulo que se ha movido a un extremo regrese a la posición de partida. Lo que es alarmante es la negación del cambio climático y, un paso más allá, la negación de la enorme contribución de la ciencia para el beneficio de la sociedad. El único consuelo es que muchos Estados [de EE UU], ciudades y empresas se han puesto de acuerdo al margen de lo que dice Trump.

P. ¿Han fracasado los científicos en su labor de comunicación y pedagogía para que EE UU haya elegido un presidente abiertamente escéptico con el cambio climático?

R. Sí, se ha fracasado. Pero, sobre todo, en los años anteriores [a la victoria de Trump]. Aun así, en EE UU la mayoría de la población ya está de acuerdo en la existencia del cambio climático y con la incidencia de la actividad humana. La comunidad científica hizo muy mal trabajo en comunicarle la seriedad del problema a la sociedad. El problema es que se habla de proyecciones futuras y no de hechos presentes.

P. Los huracanes, como Harvey o Irma, sí son hechos presentes.

R. Sí, y esperamos que la posición negacionista cambie con todo lo que acaba de ocurrir en EE UU con Irma y Harvey. Son predicciones que ya se están materializando.

P. ¿Son estos huracanes fruto del calentamiento global?

R. El cambio climático no ocasiona estos eventos extremos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes tienen que ver con la temperatura del mar. Y esa temperatura, ha subido como consecuencia del cambio climático. Harvey e Irma quizá habrían sucedido también sin cambio climático, pero su virulencia habría sido incomparablemente más baja: eso está muy bien proyectado en la literatura científica. Es absurdo oír que no tenemos suficientes datos para saber si influye o no. Hay una gran probabilidad de que ocurran fenómenos cada vez más virulentos.

P. ¿Cree, entonces, que Harvey o Irma serán determinantes para hacer cambiar de posición a la Administración Trump?

R. Eso sería lo lógico. Pero es tan irracional todo lo que está sucediendo en cuanto a protección al medioambiente con el presidente Trump que no es posible predecir si va a cambiar de opinión. De momento no hay ninguna reacción que indique que vaya a hacerlo. Recuperar las minas de carbón, por ejemplo, es una barbaridad.

P. ¿Qué incidencia ha tenido el cambio climático en otros fenómenos extremos, más allá de los huracanes?

R. Los incendios forestales han incrementado su frecuencia: al mismo tiempo que hay más lluvia en algunos sitios, hay más sequía en otros. En algunos puntos de EE UU y Canadá, por ejemplo, como el invierno es ahora menos frío, hay insectos que sobreviven las bajas temperaturas y acaban facilitando, indirectamente, los incendios.

P. Uno de los argumentos con más predicamento entre quienes se oponen a tomar medidas es el coste. Pero la mayoría de estudios apuntan a que el coste económico máximo de enfrentarlo ronda el 2% del PIB.

R. De hecho, los cálculos actuales apuntan a una cifra incluso más baja. Las renovables ya son competitivas. Y, aunque el coste fuera de ese 2%, sería mucho menor que el coste de los impactos económicos del cambio climático. No atajarlo es altamente irresponsable: estamos dejando para generaciones futuras un medioambiente de una calidad inferior al que disfrutamos nosotros.

P. ¿Por qué, entonces, el despegue de las renovables es más lento de lo que podría predecirse, aun habiendo argumentos económicos?

R. En buena parte, por la inercia: a la sociedad le cuesta trabajo cambiar. Y las empresas que tienen inversiones, como las petroleras, quieren extraer todos los recursos posibles. Quizá el ejemplo más extremo es el de las arenas bituminosas de Canadá: ya son mucho más caras que el gas natural, pero aun así muchas industrias de combustibles fósiles ya están cambiando hacia las renovables para diversificar. Es importante que dejemos una buena cantidad de combustibles fósiles debajo de tierra y saber que las energías renovables ya no suponen un coste económico adicional.

P. La deforestación se ha frenado en los últimos años. Incluso, en muchos países avanzados y emergentes están reforestando a buen ritmo. ¿Hasta qué punto puede paliar el cambio climático?

R. Es una solución, pero muy parcial. Es muy importante limitar esa deforestación y generar bosques nuevos, pero es una solución que toma su tiempo: no podemos contar con ese factor como algo que, de alguna manera, sustituya a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Hay que verlo con mucho cuidado: por eso no se aceptaron este tipo de argumentos en el acuerdo de París. Los sumideros de CO2 ayudan y hay que apoyarlos, pero no a costa de no reducir emisiones. Eso es lo esencial.

P. ¿Y los sumideros de CO2 artificiales?

R. Quizá en el futuro. Existía la expectativa de que se pudiera capturar el dióxido de carbono, pero eso ha resultado en un coste mayor del que se esperaba originalmente. Sigue siendo importante seguir haciendo experimentación en ese ámbito, pero todavía no es una solución factible. De nuevo, es mucho menos costoso reducir emisiones.

P. ¿Tiene que dejar de crecer la población mundial para poder atajar el cambio climático?

R. Sí, sin duda. El planeta es limitado y hay razones muy poderosas para limitar el crecimiento demográfico. Por fortuna, es algo que ya está sucediendo en algunos países.

P. En su último libro, El cambio climático: Causas, efectos y soluciones, dice que ninguna generación antes de la nuestra tenía tanta información sobre la incidencia de nuestra actividad económica sobre el cambio climático y ninguna posterior tendrá el tiempo que tenemos nosotros para actuar. La buena noticia es que aún estamos a tiempo, pero ¿cuándo será demasiado tarde?

R. Es difícil poner una línea roja bien definida, pero ya tenemos un cambio que estamos viendo, por ejemplo, con los recientes huracanes. Si sigue aumentando la temperatura, crecerá el riesgo de que sucedan desastres realmente inaceptables: que haya partes del planeta en las que no sobreviva la gente en verano, lo que llevaría a grandes migraciones.

P. ¿Estamos cerca de ese punto?

R. Sí, pero no puedo fijar una fecha. Lo que queremos es que en esta década y en la próxima funcione el acuerdo de París, que es insuficiente pero muy importante. Que todos los países se pongan de acuerdo. En ese sentido, la Administración Trump es un retroceso. Pero remediable.

P. Ud. ganó el Nobel en 1995 por haber descubierto las causas del agujero en la capa de ozono. A medida que ha crecido la preocupación por el calentamiento global, ese problema parece haber pasado a un segundo plano. ¿Se puede dar por resuelto?

R. Lo daría como prácticamente resuelto. Y como un ejemplo de un acuerdo internacional ambiental que sí ha funcionado: todos los países del planeta lo aceptaron y los gases CFCindustriales ya prácticamente no se producen. Fue un éxito muy claro. Es verdad que la recuperación de la capa de ozono está siendo más lenta de lo que pensábamos, pero es el mejor ejemplo de cómo sociedad, Gobiernos y empresas pueden trabajar juntos.

P. Quizá el mayor problema en la lucha contra el cambio climático es la llamada tragedia de los comunes: que, aunque atañe a todos, Gobiernos y empresas tienen incentivos a saltarse los acuerdos y dejarse guiar por su beneficio individual. Para esquivarla se han propuesto dos opciones: los impuestos al carbono o el comercio de derechos de emisiones. ¿Cuál prefiere?

R. Es un problema más de mis colegas economistas, y muchos de ellos ven menos costoso para la sociedad ponerle un precio a las emisiones. De todas formas, lo importante es que haya un sistema internacional de control [coercitivo] para que los freeriders no puedan actuar con facilidad. Ese es el gran reto global y espero que se ponga en marcha en los próximos 10 o 15 años.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Una montaña de similitudes

El análisis de la política tropieza muchas veces con la dificultad de que no todas las acciones son visibles; más aún, mucho de lo que se ve puede ver tal vez desoriente al observador respecto de la finalidad ulterior del sujeto ejecutor. Lo mismo sucede con lo que se dice: hay silencios mucho más potentes que algunas palabras.
La Cordillera es una película dirigida por Santiago Mitre, protagonizada por Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Erica Rivas y Gerardo Romano, y producida por Hugo Sigman, que se sitúa en una cumbre latinoamericana con muchas semejanzas a la que se realizó en Mar del Plata en 2004 para aprobar una alianza comercial continental: el área de libre comercio (ALCA). Aquella reunión se hizo célebre por el destrato que sufrió George W. Bush de parte de Néstor Kirchner y que costó un enfriamiento en el vínculo de los Estados Unidos con el matrimonio Kirchner, pero que no impidió que la Argentina haya seguido cultivando con relación estratégica en materia de seguridad con el Gran País del Norte.
Este blog siempre analizó la relación bilateral bajo esa hipótesis: mala relación presidencial, deslucido vínculo diplomático pero confianza en materia de seguridad.
La Cordillera abona a esta hipótesis, aunque con dos aditamentos: uno, el lubricante económico y el otro, una extraña demonización del Tío Sam.
Ta vez el querer decir muchas cosas en una sola historia, el deseo por modificar los rastros que señalen a la realidad o la simple incapacidad narrativa, sea lo que por momentos confunde al espectador. Pero nosotros nos quedamos con lo que quisimos ver allí, en esos escenarios majestuosos: una interesantísima escenificación política de nivel internacional, cuidadosa en los detalles y ambiciosa en su moraleja.+)

sábado, 9 de septiembre de 2017

domingo, 3 de septiembre de 2017

El nuevo acero, su valor estratégico

Una excelente nota aparece hoy en el suplemento económico de La Nacion: Litio, el oro blanco de la Argentina. Allí se manifiestan su valor estratégico, dada la escasa oferta de yacimientos en el mundo, y su uso cada vez más frecuente en tecnología de punta.
Otra nota de hoy muestra que, aún con las inversiones que esté gobierno emprendió en materia de equipamiento militar, nuestra fragilidad es enorme. El mismo diario explica que nuestra vulnerabilidad aérea es un déficit de cara a la próxima reunión del G20 en nuestro país.
Estas dos noticias tienen que ir juntas, porque se llaman mutuamente, con las manos ahuecadas.+)

Signos en el tiempo

El cambio climático es uno de los grandes asuntos de interés global. Afecta a las políticas públicas, en primer término, y a la agenda política, como en el caso de los Estados Unidos y China con el Protocolo de Kyoto. Por un lado hay que atender a la calamidades en su impacto en la gente pero, por otro, analizar sus implicaciones presentes y futuras. Hay que aprender a leer los signos de los tiempos+)
 CIUDAD DE MEXICO, 2 Septiembre  (ANSA) - Lidia, la peor tormenta en ocho décadas, que golpeó ayer a la Península de Baja California, noroeste de México, con vientos de hasta 120 kilómetros por hora, dejó hasta ahora una estela destructiva de 4 muertos, 4.000 damnificados y más de 100.000 personas sin energía.
 El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que, aunque el fenómeno tiende a debilitarse, todavía causará fuertes tormentas en 13 estados y a su paso podría provocar avalanchas y desbordamientos de ríos.
    Por más de 29 horas no cesó de llover, como en el mítico Macondo surgido de la tórrida imaginación del colombiano Gabriel García Márquez, al grado de que de un golpe llegó más agua del cielo que la que suele caer en todo un año en este territorio insular, en cuya punta se ubican algunos de los más bellos paraísos turísticos del país como Los Cabos.
    El gobernador de Baja California Sur, Carlos Mendoza, hizo notar que las precipitaciones acumuladas fueron de 700 milímetros, las lluvias más caudalosas desde 1933, lo que constituye una evidencia más del cambio climático global provocado por el llamado Efecto Invernadero.
    Las víctimas fueron dos personas electrocutadas, un niño arrancado de los brazos de su madre cuando caminaba sobre un torrente y una mujer arrastrada por una avalancha en una calle inundada.
    A la lista de víctimas y daños se agregan al menos 3 desaparecidos, más de 4.000 desalojados de sus viviendas, dos edificios habitacionales de cuatro niveles desplomados que habían sido construidos en un antiguo lecho seco de río, dos puentes destruidos y varios derrumbes en rutas.
    El corredor turístico San José del Cabo-Cabo San Lucas, visitado cada año por decenas de miles de turistas extranjeros, principalmente estadounidenses, estuvo incomunicado desde la noche del jueves y hasta el mediodía de ayer, por deslaves, y decenas de vehículos arrastrados por las corrientes.
    Al menos 20.000 turistas se resguardaron en los hoteles de la zona turística, considerados los edificios más seguros de la región, pero no se reportó hasta ahora ninguna víctima entre los extranjeros.
    El ministerio de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que los aeropuertos de Los Cabos, La Paz y Loreto no sufrieron daños y se encuentran abiertos, pero todavía no se han reanudado los vuelos por decisión de las aerolíneas.
    La gubernamental Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que Lidia seguirá afectando hoy la zona, aunque con vientos de menor intensidad.
    Se espera que el domingo próximo se reduzca a depresión tropical y ya haya salido de la península, una franja alargada que en los mapas aparece como un gran brazo en el extremo oeste del país. Los meteorólogos vaticinan tormentas torrenciales, intensas y fuertes en los estados de Sinaloa, Baja California, Sonora, Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco, en toda la franja del Pacífico y en la región centro del país, así como una parte de las costas del Golfo de México.
    El ministro de Gobernación, Miguel Osorio, informó que la tormenta Lidia "superó lo que se había pensado", e inclusive señaló que la cantidad de agua que cayó en Los Cabos se equipara a la de la tormenta Harvey en Texas, aunque causó mucha menor destrucción, porque se trata de una región menos habitada.
    Al menos 4.368 personas continúan en los albergues, pero ayer algunos comenzaron a retornar "a cuentagotas" a sus viviendas.
    La gubernamental Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que sólo logró restablecerse el servicio de energía para el 22% de los más de 100.000 usuarios cuyas viviendas quedaron sin electricidad.
    El presidente Enrique Peña era esperado la tarde de hoy, después de pronunciar un mensaje por su quinto informe de gobierno y antes de viajar a China para una visita oficial.

La Nación, 1 de septiembre
WASHINGTON.- La lluvia duró días, quebró un récord y provocó inundaciones catastróficas. Las autoridades tuvieron que declarar el estado de emergencia. El desastre fue "histórico, sin precedentes", justificaron. Más de 100.000 casas sufrieron daños. Pero no se trataba de Harvey, el huracán que devastó Texas esta semana, sino de otra tormenta, sin nombre, que dejó a Luisiana bajo el agua hace un año.
El servicio meteorológico de Estados Unidos señaló que el diluvio había sido "histórico" y "extremadamente excepcional", y que la información sugería que era "un evento de uno en 1000 años". Pero no se refería a Texas o Luisiana. Hablaba de Virginia Occidental, donde, también hace un año, una tormenta derramó, en medio día, un cuarto del agua que suele caer en todo un año, y causó el mismo desastre. Todas éstas tormentas fueron "históricas".
Las lluvias torrenciales y las inundaciones se han vuelto más comunes en los últimos años en Estados Unidos. De hecho, si se toman en cuenta los últimos tres años, Harvey ha sido la tercera tormenta que deja a Texas bajo el agua. Una tragedia recurrente.
El paso de Harvey puso sobre relieve otro fenómeno que fue advertido en los últimos años por los expertos en clima: a raíz de los efectos del cambio climático, las tormentas tropicales llegan a Estados Unidos cada vez más potentes.
"Los huracanes traerán más lluvia en el futuro. Necesitamos prepararnos para eso. Serán más intensos, no hay duda", sentenció Guiling Wang, profesora y climatóloga de la Universidad de Connecticut.
"La realidad es que sólo en los últimos dos años hemos tenido un número alucinante de lluvias fuertes", señaló Barry Keim, climatólogo de la Universidad Estatal de Louisiana, al enumerar algunas de las tormentas de los últimos años.
Keim no ocultó su asombro por Harvey: dijo que nunca había visto algo así, y que la cantidad de agua que había soltado era "una locura total", algo "absolutamente increíble". Harvey, puntualizó, fue distinta a las demás tormentas porque se movió muy lentamente por la costa, y pudo desparramar lluvia durante una cantidad inusual de días. No hubo ningún mecanismo atmosférico que la moviera y, por eso, logró tirar tanta agua y causar semejante desastre en Texas.
"Simplemente se sentó ahí, quedó atrapada", resumió Keim.
Wang participó de un estudio, publicado el año pasado, que profundizó sobre el vínculo entre la temperatura del planeta -en ascenso debido al calentamiento global- y las precipitaciones. El estudio se centró en una relación crucial en el clima para los tiempos que corren: a mayor temperatura, mayor humedad en la atmósfera y mayores lluvias. Ese lazo es particularmente fuerte en el Golfo de México, que baña las costas de los estados de Florida, Alabama, Mississippi, Luisiana y Texas.
Los últimos tres años han sido los más calientes en los registros, y 2017 viene detrás de 2016 sólo por "El Niño", el fenómeno climático que eleva la temperatura del océano Pacífico, que ocurrió el año anterior.
"Creo que todos estamos de acuerdo en que los huracanes que ocurren hoy tienden a traer más lluvia de la que traerían si las temperaturas fueran más bajas", afirmó Wang.
Ya hace más de tres años, Nigel Arnell, profesor de la Universidad de Reading, en Gran Bretaña, publicó una columna en el diario The Independent bajo el título "El cambio climático significa que tenemos que acostumbrarnos a más inundaciones". En esa columna, Arnell señaló que en el océano Atlántico había una perfecta "fábrica de tormentas", y que la exposición global a inundaciones "aumentará mucho más rápido".
El clima extremo recorre todo el mundo. Mientras Harvey copaba las noticias, la India, Nepal, Bangladesh y Níger también sufrían devastadoras inundaciones, con más de 1200 muertos y millones de damnificados.
En Estados Unidos, la sucesión de desastres en los últimos años -Katrina, Irene, Sandy, Harvey y, también, la histórica sequía que golpeó a California hasta este año- elevó la preocupación en el país por los efectos del calentamiento global. En marzo, Gallup reveló que un 71% de los norteamericanos coincide con los científicos en que el cambio climático está ocurriendo, y un 68% cree que la causa es el hombre. Por primera vez, casi la mitad del país reconoció estar "muy preocupada" por el problema.
Pero, con todo, esa cifra oculta una división: mientras la gran mayoría de los demócratas ve lo que ocurre con el clima con alarma, sólo dos de cada diez republicanos comparten el mismo desasosiego. El presidente Donald Trump y los republicanos en el Congreso han puesto en duda el contundente consenso científico que existe sobre el deterioro que el hombre provocó en el clima. De hecho, el mandatario decidió en junio pasado retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París contra el cambio climático, en un giro aislacionista en la lucha global contra uno de los desafíos más inquietantes de la humanidad.
Incertidumbre
La sucesión de eventos de lluvias torrenciales dejo atónitos a muchos científicos. Pero Keim, que estudió en Louisiana y vio el fenómeno de cerca, remarcó que, al mirar hacia atrás, también se encuentran otras grandes tormentas que causaron devastación.
"Parece que algo inusual está pasando, pero si mirás hacia atrás en la historia, tenés otros períodos de tiempo en los que muchas tormentas grandes ocurrieron en todo el país. La pregunta es si esto nos está diciendo algo acerca de que el clima ha cambiado y entonces podemos esperar más de esto en el futuro. Ésa es la pregunta, y no sé la respuesta", apuntó Keim. "Todo esto es consistente con lo que mucha gente está diciendo que ocurrirá en un escenario de calentamiento global", agregó el experto.
Inundaciones, un riesgo para varias ciudades
Es una amenaza latente en distintas zonas de EE.UU.
Nueva York
El huracán Sandy, que en 2012 inundó el subte de Nueva York y dejó sin luz al distrito financiero, fue un claro recordatorio de que incluso las ciudades más ricas del mundo no pueden escapar de los estragos del cambio climático. Se cree que los mares que rodean la ciudad aumentarán 1,9 metros hacia final del siglo, un escenario que pondría en peligro sus aeropuertos, JFK y La Guardia, y reduciría el espacio que ocupan algunos barrios, como Brooklyn y el Bajo Manhattan, construidos sobre terrenos de relleno
Miami Beach
"Estamos ante una amenaza existencial aquí", admitió Kristen Rosen González, jefa policial de Miami Beach. La famosa ciudad turística, uno de los destinos predilectos de los argentinos en Estados Unidos, está construida sobre un terreno poroso que lentamente se está hundiendo en el fondo marino. Además está rodeada por mares que se elevan tres veces más que el ritmo del promedio mundial. Hasta el momento, Miami Beach gastó unos 200 millones de dólares para levantar la altura de calles en áreas vulnerables y tiene una red de bombas que hace que el agua se retire de las calles tras las inundaciones
Boston
La capital del estado de Massachusetts viene de experimentar nevadas récord en 2015 y el verano más seco en la historia de la ciudad en 2016. Pero es el riesgo de las inundaciones la principal preocupación ambiental de las autoridades. El alcalde de Boston, Marty Walsh, advirtió que una gran tormenta podría "borrar" el corazón de la ciudad. El informe que presentó el año pasado sostenía que miles de millones de dólares en bienes raíces estaban en riesgo por el aumento del nivel de los mares

viernes, 1 de septiembre de 2017

En reforma

Dos grandes reformas se discuten en la Argentina y en Brasil: la reforma laboral y la tributaria. Perola laboral ahora también se discute en Francia, capital mundial de los derechos humanos. Transcribo algunos artículos que anticipan detalles de las mismas. Hoy, Marcelo Bonelli en Clarín "Hacia una reforma tributaria que incluye la renta financiera" La reforma impositiva contempla en su proyecto inicial instrumentar un controvertido impuesto a la renta financiera y que alcanzaría también a las Lebac. La información la tienen confirmada los principales banqueros del país. Ya fue tema de discusión en la Asociación de Bancos Argentinos. Los financistas tienen todo el detalle de la reunión donde el equipo económico expuso los cambios al presidente Mauricio Macri. En ese encuentro, los ministros hablaron de un conjunto de iniciativas para compensar la baja en la recaudación que generará la lenta reducción (a cinco años ) de un puñado de impuestos. Clarín también confirmó en fuentes de la Casa Rosada que la propuesta está lista y que solo falta la bendición final del Presidente. El plan incluye eliminar todas las exenciones al Impuesto al Valor Agregado y crear el impuesto a la renta financiera. Así, la iniciativa prevé otra medida fuerte: pagarían el nuevo tributo todas las actividades financieras. Entonces también entrarían las extraordinarias utilidades que genera la estrella financiera del Banco Central: las codiciadas Lebac o el millonario déficit cuasi-fiscal que genera mensualmente Federico Sturzenegger. La propuesta se analizó en secreto en la Casa Rosada. Ese es el motivo por el cual ningún funcionario desmintió por completo la aplicación del tributo. Luis Caputo lo dijo en AEA: "está todo en agenda . Pero no hay nada definido". Los banqueros sostienen incluso otra cuestión: que las tasas sobre las Lebac podrían aplicarse retroactivas al stock de cada banco y no solo sobre futuras licitaciones. El tributo levanta pasiones y tensiones en el Gabinete. Se habla de muchos millones y de tocar a las "vacas sagradas" del sistema financiero. El dúo Mario Quintana- Gustavo Lopetegui avala la iniciativa que propone Nicolas Dujovne: la situación fiscal está al rojo y creen que los ingresos no se pueden debilitar. Que al final de la reforma el efecto tiene que ser neutro y que, por lo tanto, para reducir el impuesto al cheque e ingresos brutos, hay que crear impuestos y eliminar exenciones. Quintana -además- conoce algunos datos políticos: si el Gobierno no propone el impuesto a la renta, será la oposición quien la imponga en el Congreso. Pero la cúpula del Central bombardea la iniciativa. Sturzenegger cree que le pueden arruinar un instrumento, así sea parte de la bicicleta de las Lebac. Caputo -en esta- estaría aliado al BCRA .Pone paños fríos y repite : "El impuesto se evalúa, pero nada hay definido." Alberto Abad, de la AFIP, también se metió en la discusión: insiste que para bajar tributos, primero es necesario bajar el gasto. La cuestión tensó las internas en el gabinete económico. Fue el propio Presidente quien salió a dar un fuerte respaldo a Nicolas Dujovne. Sucede que hay muchos ministros que no aceptan los recortes presupuestarios que pretende imponer Hacienda. En algunas reparticiones llega hasta 20 % Eso está generando mucho ruido dentro del Gobierno y feroces reproches internos. La mayoría de los ministros pretende que el ajuste lo haga otro miembro del Gabinete. La rebeldía de los funcionarios obligó a que Macri los amenazara: "Esto no va andar, si no se preocupan por bajar el déficit". Se trata de un monumental recorte: la Casa Rosada quiere un ajuste equivalente a unos 90.000 millones de pesos. La cuestión se comenta en el establishment. No habrá inversiones abundantes en la Argentina mientras continúe el actual desequilibrio macroeconómico que genera atraso cambiario, altas tasas de interés, presión tributaria récord y un creciente -e insostenible en el largo plazo- endeudamiento. Según cuentas exactas, el déficit fiscal de todo el sector público argentino es del 8 % del PBI. Insostenible. Jorge Sorabilla planteó el tema con duros reproches al ministro Nicolás Dujovne. El encuentro en la UIA venía tranquilo, pero el cruce fue tremendo. Sorabilla afirmó: "Los empresarios privados hicimos el ajuste, pero el Estado no. Sigue de fiesta y por culpa de ustedes no podemos competir". Dujovne le saltó a la yugular : "antes podías competir, porque eran cómplices de Debora Giorgi y Guillermo Moreno que les daban sobreprotección a costa de los consumidores". El triunfo electoral de Cambiemos endureció a Macri con sus ministros. Fueron fuertes los reproches al grupo que participó del fracaso con el biodiesel. Macri quedó desconcertado y no entiende como antes no sonaron las alarmas en la Casa Rosada. El Presidente dedicó una "reunión de coordinación" para lanzar dardos contra el cuarteto integrado por Jorge Fourier, Francisco Cabrera, Ricardo Buryaile y Miguel Braun. Antes de la sanción hubo señales claras de EE.UU., que el gobierno despreció . Buryaile encabezó -al inicio de agosto- una misión a Estados Unidos por el tema biodisel y el viaje fue un fracaso. La delegación fue a Washington para reunirse por el tema con el secretario de Comercio, pero el funcionario los evitó. Wilbur Ross imprevistamente decidió cancelar el programado encuentro cara a cara. La misión solo pudo hablar con el funcionario desde el hotel y por skype. Ahora el tema esta en Europa. Hay promesas y un temor: que el tiro salga por la culata. --------- Pero además de la nota que publicó hoy Silvina Cristal sobre el reclamo que por la coparticipación federal hizo ayer en el Día de la Industria, en la UIA, frente al Presidente Macro la gobernadora Vidal, Ámbito pública está nota sobre la reforma tributaria, por Mariano Casal Mientras el Gobierno juguetea con la ansiedad de las provincias ante la presentación en el Congreso del Presupuesto 2018, el pacto fiscal y la prórroga del impuesto al cheque, diputados y -sobre todo- los senadores se preparan para ejercer el efecto "terminal" de los gobernadores y defender los recursos de los distritos en las comisiones correspondientes y en los recintos. Un debate interesante sobre el aumento de la coparticipación del impuesto al cheque se dio en 2010 en el Senado, con oficialismo K y oposición variada; hoy en realidades distintas y con legisladores que ahora son gobernadores. Esa sesión estuvo condimentada en la previa por la discusión en el recinto del pliego que proponía a Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central, que el Frente para la Victoria sacó adelante gracias a la ayuda que implicó la abstención de Carlos Menem. Por caso, Roy Nikisch (UCR-Chaco) recordó que en 2006, su bloque planteó que "el impuesto a los créditos y débitos bancarios o impuesto al cheque es un gravamen malo; es un impuesto que nunca elegiríamos si tuviéramos la oportunidad de replantearnos nuestro sistema tributario", y agregó: "Es un impuesto malo porque alienta la utilización del efectivo, desalienta la utilización de los servicios bancarios y dificulta la formalización de una economía que ya de por sí es altamente informal, porque resulta más sencillo ocultar una transacción realizada en efectivo que una bancaria". Según Nikisch, Cristina de Kirchner en esa época "manifestó que esto dificultaría seguir atendiendo las demandas sociales y que, inclusive, se podría poner en peligro la asignación universal por hijo, cuestión que es totalmente errónea" debido a que "los fondos para la asignación salen de la ANSES". También rechazó la "coerción de crear temor en la sociedad para que se manifieste en contra de este proyecto", que "cambia abruptamente de un día para otro cuando la presidenta recibe en Olivos al primer grupo de gobernadores y, a la salida, en el informe oficial el ministro -Florencio- Randazzo dice que se va a evaluar la eliminación de este impuesto". Curioso. El actual gobernador de La Pampa, Carlos Verna, también se anotó en la lista de oradores. "Lo señalé entonces y lo digo ahora. Se trata de un impuesto regresivo y no siento orgullo en ponerme a discutir su validez (...) Mi provincia no forma parte del Programa de Asistencia Financiera porque no emitió deuda; por ende, no recibe asistencia. Tenemos el concepto de que los que hicieron la fiesta la tienen que pagar y no vemos por qué los pampeanos debemos pagar la fiesta que hicieron otros mientras se quedan con la plata del llamado impuesto al cheque y acuden graciosamente a la refinanciación que es totalmente discrecional", disparó el experimentado peronista. Verna dejó claro que a través de la iniciativa se quitaría "discrecionalidad". En esa línea, expresó: "En mi provincia me gusta que las obras las defina el gobernador, no -Julio- De Vido o -el hoy encarcelado bolsero- José López; en mi provincia me gusta que los fondos sean automáticos, porque eso nos permite planificar. No nos sentimos afectados por lo que ha dicho un senador del FpV- que con el dinero de la Nación se están recuperando las monedas. Nosotros no emitimos moneda; nosotros no tenemos déficit". Por último, y no menor, Verna se acordó de Néstor Kirchner: "Supongo que la misma satisfacción la va a tener el (...) hoy diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, cuando pueda votar positivamente este proyecto, porque él también vino a reclamar al Senado -en 2002- que se votase la coparticipación del impuesto al cheque". Jujuy es comandada desde diciembre de 2015 por el radical Gerardo Morales (Cambiemos, pero en alianza con el vicegobernador massista, Carlos Haquím). En esa sesión de abril de 2010, el entonces senador manifestó: "El tema de la coparticipación no sólo lo plantean las provincias y los intendentes, sino todos. Los gobernadores con que uno se cruza en cualquier evento lo saben. Cuando vienen a Olivos tienen que ir de rodillas; de lo contrario, no les envían los recursos". El distrito, relegado durante el cristinismo al accionar de la piquetera Milagro Sala -líder de la Tupac Amaru, que dejó como legado un importante desfalco de fondos- es hoy uno de los más favorecidos por la gestión de Mauricio Macri. Desde el oficialista FpV, Miguel Pichetto replicó. "Yo no recuerdo ningún hecho por el cual se desfinanciara al Gobierno con alguna ley que se votara. Siempre hubo, además, responsabilidad institucional de los grandes partidos para que los presidentes, a mitad de período y cuando se modificaba la situación parlamentaria, arribaran al final de su mandato con todas las atribuciones y sin desfinanciar al Estado nacional", dijo el hoy líder opositor del PJ y delegado premium de los gobernadores justicialistas. Pichetto acusó a la oposición de querer voltear el reglamento y de votar una iniciativa sin la mayoría agravada que, según él, se necesitaba para ese tipo de proyecto. "Lo que van a hacer es generar una norma si es que la sacan -si es que la Presidencia avala esta interpretación-, que no tiene ningún valor ni ninguna entidad; ¡que no pasa ni siquiera por un juez de faltas de Villa Echenagucía! Porque ningún juzgado puede resolver esta norma que no tiene legitimidad. Lo digo con todo el respeto que tengo por los jueces de faltas de Villa Echenagucía". Los legisladores largaron las carcajadas. -----
El País pública está otra, peron sobre la reforma laboral: Emmanuel Macron dio este jueves el primer paso en su esfuerzo por "liberar las energías" de Francia y "renovar profundamente" su modelo social. El Gobierno francés presentó una reforma laboral que flexibilizará la contratación y el despido con el objetivo de atraer nuevas inversiones y reducir un desempleo crónico. La reforma pondrá a prueba la capacidad del nuevo presidente para imponer su programa ambicioso para transformar la sexta economía mundial. También servirá para medir el descontento en la calle. El Consejo de ministros adoptará los cinco textos de la reforma antes del final de septiembre y en las semanas siguientes el Parlamento los debe ratificar. Macron ganó las elecciones presidenciales del pasado mayo con la promesa de reformar el mercado laboral. Un mes después, su partido, La República en marcha, obtuvo una mayoría amplia en las elecciones legislativas que le da manos libres para gobernar. Tras un verano de conversaciones con sindicatos y patronal, y con el presidente a la baja en los sondeos, llega el momento de la verdad: la hora de la reforma, palabra fetiche en un país que, como decía el filósofo Raymond Aron, "de vez en cuando hace una revolución pero nunca reformas". Quizá por eso Macron dijo hace unos días que "los franceses odian las reformas", y tituló su libro programático Revolución. La reforma —porque es una reforma, no una revolución— fija un techo para las indemnizaciones por despido improcedente, que hasta ahora se decidían, con amplia discrecionalidad, en el organismo de arbitraje laboral. Un baremo establece la correspondencia entre los años trabajados y los meses de salario cobrados. Para una persona que haya trabajado hasta diez años y haya sido despedida de forma improcedente, la indemnización máxima corresponden aproximadamente a un mes de salario por año trabajado. Entre los diez y los treinta años, el cómputo de la indemnización será de medio mes más por cada año trabajado, con un tope de veinte meses. El cambio, según el Gobierno, animará a los empresarios a contratar. Se trata de romper un sistema que, según explica Macron en una entrevista con Le Point, "protege muy bien a los insiders [los que están dentro del sistema], a los que se benefician de un contrato estable, pero al precio de la exclusión completa de los otros, los más jóvenes, los menos cualificados". Como contrapartida, las indemnizaciones por despidos legales —es decir, no improcedentes— aumentan un 25%. La reforma da margen a patrones y trabajadores para negociar acuerdos en el ámbito de las empresas en cuestiones como el tiempo de trabajo o la remuneración. La idea es descentralizar, acercar al terreno las negociaciones laborales, y permitir la adaptación a los vaivenes de la coyuntura. Francia facilitará a los inversores extranjeros los despidos cuando estos pasen por dificultades económicas, una medida destinada a atraer a las empresas multinacionales. Hasta ahora las autoridades francesas debían tener en cuenta la situación de la empresa en todos los países donde operaba; ahora bastará con que las cosas le vayan mal en Francia. Otras medida clave son la fusión en una sola las múltiples instancias en las que hoy están representados los trabajadores de una empresa, y la posibilidad de negociar en las empresas de menos de 50 trabajadores sin pasar por los sindicatos y esquivando los acuerdos sectoriales. "Nuestro objetivo es simple: favorecer la creación de empleo aportando mucha más seguridad y visibilidad a los jefes de empresa en la decisión de contratar, y más garantías a los asalariados", dijo el primer ministro Édouard Philippe al presentar las propuestas. Para Pierre Gattaz, el jefe del Medef, la patronal francesa, el proyecto puede "hacer volver la confianza y hacer volver, a fin de cuentas, el empleo". Con sus 3.334 páginas y sus cubiertas rojas, el Código Laboral, que desde 1910 integra las leyes que regulan el mundo del trabajo, es una especie de Biblia civil del modelo social francés. Cualquier modificación sustancial es arriesgada. "Se han confirmado todos nuestros temores. Esto es el fin del contrato laboral", dijo Philippe Martinez, jefe del sindicato CGT. Por separado, las propuestas son técnicas, y es discutible que la reforma en su conjunto vaya a ser el electrochoque neoliberal que denuncian algunos de sus críticos. Pero en su conjunto representa el inicio de un giro de Francia, uno de los países con leyes laborales más rígidas en el mundo desarrollado, hacia los principios de la llamada flexiseguridad, la combinación de flexibilidad para las empresas y seguridad para los trabajadores. La flexiseguridad aplicada en Escandinavia en los años noventa, la tercera vía de Tony Blair, o la Agenda 2010 de Gerhard Schröder en Alemania, están más cerca del modelo de Macron que las recetas Margaret Thatcher en el Reino Unido. No se entiende el alcance de la reforma laboral sin tener en cuenta que es el primer capítulo de una serie de reformas, que incluirán el seguro de desempleo y la formación profesional. Con una tasa de paro en Francia del 9,5% y un nivel de déficit que lleva una década vulnerando las normas europeas, Macron cree que es urgente poner en marcha las reformas para recobrar la credibilidad ante los socios de la UE, en particular Alemania. Por ahora, la oposición a la reforma laboral de Macron parece menor a la que afrontó la última reforma, bajo el presidente de François Hollande. El 12 de septiembre la CGT participará en una "jornada de acción y huelga", y el 23 de septiembre será el partido de izquierda La Francia Insumisa, el que se manifestará. Su líder, Jean-Luc Mélenchon, califica la reforma de "golpe de estado social". Pero es llamativo que ni CFDT ni Fuerza Obrera —los principales sindicatos, junto a la CGT— vayan a sumarse a la protesta. No se antoja fácil movilizar a decenas de miles de personas y paralizar un país con cuestiones aparentemente técnicas como el baremo de las indemnizaciones o las instancias de representación laboral. El 22 de septiembre las ordenanzas —el nombre que reciben estos textos, una vía exprés legislativa que elude el farragoso proceso de debates y enmiendas parlamentarias— se adoptarán en el Consejo de Ministros, y unos días después entrarán en vigor. Requerirán el voto posterior del Parlamento, donde Macron dispone de una mayoría cómoda, para convertirse en ley.